El primer ejemplar de Erythrolamprus darwinnunezi fue recolectado en 2009 en el Parque Nacional Llanganates, que protege 219.707 hectáreas de bosque andino y primario entre las provincias de Cotopaxi, Tungurahua, Pastaza y Napo. Era una hembra adulta, que medía 48,5 centímetros de largo.

Ahora, 25 años después de la recolección de ese primer espécimen, un grupo de científicos de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador ha descrito formalmente a la especie por primera vez, bautizándola como Erythrolamprus darwinnunezi en honor al herpetólogo ecuatoriano Darwin Núñez.

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Esta serpiente, usualmente de un color oliva con detalles amarillos en algunas escamas y rayas negras tanto en sus escamas ventrales como dorsales, está activa durante el día: los especímenes recolectados estaban activos desde las 12:00 hasta las 17:00. Tres de los especímenes pesaban lo siguiente: 30,8, 11 y 5 gramos.

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Foto: Omar Torres

A su vez, es un animal terrestre, pues los ejemplares fueron encontrados en el suelo, usualmente bajo hojarasca. Se sabe poco sobre su dieta, aunque una de las serpientes capturadas regurgitó los restos de una especie de rana no identificada.

Habita en las provincias de Tungurahua y Pastaza, en las laderas amazónicas de la cordillera de los Andes. “Como otras especies de reptiles andinos, Erythrolamprus darwinnunezi parece estar restringida a alturas de 2.000 a 2.500 metros sobre el nivel del mar, inmediatamente al norte de la cuenca del río Pastaza”, lee la publicación científica que describe a la especie, expuesta en la revista científica BioOne.

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“Algunas de las localidades (donde han sido encontradas) se encuentran en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Llanganates, por lo que al menos algunas de sus poblaciones están protegidas”, continúa el texto de la investigación. Los reptiles y anfibios en Ecuador son especialmente vulnerables a la destrucción de su hábitat y la contaminación.

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La investigación fue desarrollada por Omar Torres-Carvajal, Katherin Hinojosa y Diego Paucar. (I)