El Ministerio de Agricultura y Ganadería ejecuta la trazabilidad del ganado, que consiste en colocar un dispositivo para hacer seguimiento a cada uno de las bovinos que hay en el país.

Este es uno de los planes para controlar también el abigeato y las enfermedades que afectan a los animales. Solo durante el 2020 se reportó la desaparición de 105.323 cabezas de ganado bovino de las fincas por muerte, 33.369 fueron sacrificadas luego de accidentes u otros motivos y 15.833 se perdieron por otras causas como robos.

A los ganaderos les preocupa también que en la reforma tributaria aprobada no se observan los recursos para financiar el programa de vacunación contra la fiebre aftosa.

Jimmy Jumbo dio una entrevista a este Diario como subsecretario de Producción Pecuaria antes de ser reemplazado esta semana. Él confía en que finalmente se asignarán los recursos para este programa que considera vital, ya que permite que el país siga siendo considerado como libre de aftosa con vacunación.

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“El dispositivo electrónico nos ayudará con el control del contrabando, del abigeato. Habrá puntos de control con escáneres y se constata con la guía de movilización. Se tiene que reportar los números de los animales que se vendan, tienen que estar en Agrocalidad registrados, entonces se autoriza el movimiento y se extiende la guía. Van a revisar que los animales que se muevan sean de la persona correcta, el momento que no coincida se harán las incautaciones”, asegura.

Los dirigentes y finqueros quieren saber cuál será la política ganadera del actual régimen.

Trabajamos con base en lo que tiene el país y las proyecciones. El sector lechero es uno de los más críticos. La leche ha bajado de precio. Pasó por una situación crítica hace cinco meses, pero está mejorando gracias a que hacemos operativos de control. Tenemos problemas de uso de suero que le meten a la leche y otros productos que no son lácteos y están confundiendo a los consumidores. Hay una incidencia muy fuerte de contrabando de leche cruda y lácteos desde Colombia, sobre todo en el periodo de paralización que hubo en ese país. Para ello implementamos operativos de control en conjunto con la Senae (Servicio Nacional de Aduana del Ecuador), Arcsa (Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria), SRI (Servicio de Rentas Internas), la Fiscalía, Agrocalidad (Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario). Se logró incautar, pero el problema no se ha erradicado. Nos faltan leyes que sean más claras para sancionar. Se creó un convenio interinstitucional, está en ejecución, lo estamos articulando de mejor manera y haremos un proyecto específico respecto a la leche para controlar.

¿Pero cuál será la solución de fondo para enfrentar al contrabando?

También tenemos muchos problemas de contrabando desde Colombia con el sector cárnico, nuestra frontera es muy permeable. Para esto se implementa la trazabilidad electrónica. El Gobierno está subsidiando el 70 % del denominado arete de caravana que lo usan en Argentina, Uruguay, Brasil, y muchos países. Esto es para hacer un seguimiento desde el origen hasta el centro de faenamiento o el traslado a fincas, esto ayudará muchísimo.

¿Cómo evitarán el contrabando con este seguimiento?

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La trazabilidad consiste en un número específico y único que tendrá cada animal que está en el país. Es un código especial que se asigna exclusivamente a cada país que lo utiliza. Este sistema ya está aprobado por Agrocalidad. Se tiene que aprobar al proveedor, al dispositivo que tiene que cumplir con varias normas internacionales de resistencia, durabilidad y que sea de un fabricante confiable. La aplicación tiene que hacerse en el país para que no haya repetitividad o un mal uso del arete. Agrocalidad implementó una plataforma electrónica que se llama el Sifae 2, que ya contiene muchos números. En su momento todo el inventario de ganado estará en esa plataforma. Esto permitirá hacer un seguimiento de todos los animales desde el origen hasta el final y controlar el contrabando y también el abigeato. El gran beneficio que tendrá el dueño del ganado al hacer un control más eficiente de enfermedades y del manejo del ganado. También permitirá en su momento exportar productos lácteos y carnes a otros mercados, que ya tienen la trazabilidad para garantizar la inocuidad y sanidad de los productos, saber que lo que reciben es de un animal sano. El próximo año continuará el subsidio del dispositivo en el nuevo programa, tal vez ya no sea del 70 %, quizás menos, pero continuará.

¿A cuántas cabezas de ganado tienen previsto colocar el dispositivo?

Tiene que ser a todo el hato ganadero del país. En la campaña de vacunación pasada (contra la fiebre aftosa) que es nuestro mejor referente, se vacunaron alrededor de 4,3 millones de animales (ganado bovino). Se aretará a los que tienen más de un año, es decir, unos 3,8 millones. Ya hay una cantidad aretada, entonces tal vez baje un poco ese número.

¿Esto se hace una sola vez o cada año?

Si iniciamos en mayo del próximo año, entonces lo ideal sería que cuando se vacune ir aretando a todos los animales mayores de un año. En la próxima campaña de vacunación, que es a los seis meses, aretar a los que han cumplido un año y quedaron sin vacunar, y así mantener el hato medianamente controlado. Esto tiene que ser constante para cubrir a los animales que van creciendo y tengan este sistema de trazabilidad.

¿Por qué no termina de solucionarse el respeto del precio de sustentación de la leche fijado en $ 0,42 por litro?

Las empresas de acuerdo con el manejo, si está libre de brucelosis, la cantidad de grasa, hay unos parámetros, pueden pagar un poco más, llega a $ 0,50 o $ 0,52, depende de la calidad, pero el mínimo es $ 0,42. El pequeño ganadero es el que más afectación tiene. Nos reportan que les pagan $ 0,30, $ 0,32 $ 0,36 o algunos hasta menos, no tengo información verídica de decir a tal persona le pagaron eso porque lamentablemente no se documenta. No están regularizados, no emiten factura, pero sí están afectados y trabajamos duro para mejorar este sistema y tengan un precio más confiable en el mercado. También es la situación económica del país. El consumo ha bajado, estamos viendo como contrarrestamos más que todo al contrabandista y hay mucho intermediario que es el que se lleva el sacrificio del pobre ganadero. Para eso hacemos operativos de control, incluso en la industria y vemos la inocuidad y el tema del suero que tanto afecta. El problema es que meten suero y la venden en los mercados populares como leche. Ya hay sancionados por este delito. Un litro así costará entre $ 0,04 y $ 0,06 y los venden en $ 0,50, entonces es un gran negocio.

¿En qué parte de la cadena se introduce el suero?

El ganadero no hace esto. El que hace es el industrial inescrupuloso que no está regularizado, es la viveza criolla, como decimos en nuestro país.

A los dirigentes ganaderos les preocupa que en la reforma tributaria aprobada no hay financiamiento para el programa de vacunación contra la fiebre aftosa.

El país no puede quedar sin un control sanitario, no solo por la fiebre aftosa. Hay peste porcina y otras enfermedades del ganado y de los cerdos. Nuestro estatus libre de aftosa nos permite exportar y hay muchos países que para otros productos exige que haya un sistema de control de aftosa, que es el que tenemos. Eso lo controla Agrocalidad con cinco proyectos atados unos a otros, dos de ellos ya están aprobados y los otros tres ya están en trámite. El ministro de Agricultura, Pedro Álava, ha hablado con el presidente (de la República), Guillermo Lasso. Estoy seguro de que los recursos van a llegar porque al país le conviene. Este es un programa tan vital como el sistema de salud o educación. El tema de aftosa está cubierto. Nuestro rebaño, hato, tiene inmunidad hasta mayo y junio del próximo año sin problema. Sin embargo, haremos una interfase. Tenemos 1,6 millones de dosis para vacunar a los animales menores de un año que no recibieron la vacuna en la campaña pasada, para reforzarlos a ellos. Los mayores de un año ya tienen dos dosis administradas, por lo que tienen inmunidad suficiente. Estoy seguro de que el programa seguirá.

Ecuador es un país libre de aftosa con vacunación. ¿Por qué finalmente no se concreta la exportación de carne?

Primero tenemos que tener el aval del país que quiere importar. Vienen a inspeccionar a los animales, cómo se maneja el sistema sanitario y lo más importante, donde se va a faenar a esos animales. El centro de faenamiento tiene que cumplir con las normas de ese país. Al momento, solo cumplimos el requerimiento para exportar carne a Irán y Bolivia. El ministro Álava viendo este panorama hace acercamiento con gremios. La Asociación de Ganaderos de Santo Domingo tiene la iniciativa. El Gobierno tendrá que apoyarlos para construir el primer centro de faenamiento que cumpla normas internacionales, las de los más exigentes. Para que cuando haya clientes ya lo tengamos. Hay un pedido de Egipto de cinco mil animales. Solicitamos a Agrocalidad para que pidan la inspección y poder exportar ese número de animales en pie. Esto es un proceso. Tenemos que prepararnos y al ganadero con genética, sistemas de manejo y muchas buenas prácticas para exportar. Nuestro programa de ganadería está empeñado en mejorar genética, pastizales y hacer una ganadería sostenible con el ambiente, sistemas biopastoriles y de captura de carbono. Nos estamos proyectando de esa manera para hacerlo más rentable y competitivo.

La productividad ha aumentado mínimamente en las últimas décadas. Se tiene menos ganado y hay una mayor producción, pero no llegamos a los estándares de cinco vacas por hectárea que hay en las áreas del mundo con tecnificación.

Vamos por partes. El hato ganadero ha disminuido. En la Sierra están enfocados en leche y en esa región la cantidad de hectáreas en pasto ha subido, mientras que en la Costa ha bajado. Esto es porque en el campo del Litoral es más atractivo, productivo y rentable el cacao, banano, muchos se han ido al arroz y al maíz. Tenemos que hacer una ganadería más rentable, mejorando genética y capacitando a ese ganadero. No solo es genética. La productividad viene con el manejo, dando una buena alimentación para tener una carne con mejores precios y ojalá se pueda exportar. Vamos a subsidiar muchas cosas el próximo año con incentivos. Mejoraremos 23.000 hectáreas de pasto, pero el ganadero tiene que poner su parte. Estamos en una situación difícil. Habrá el incentivo del Gobierno para entrar en esa cadena de producción responsable. Entonces, el ganadero tiene que poner su contraparte.

Otra de las enfermedades que afecta al ganado es la tripanosomosis. El vector que la ocasiona está en las regiones Costa y Oriente. ¿Se tiene previsto atender esta situación?

Hubo un foco en Manabí (en 2017) y se dio un convenio con Agrocalidad. Es una enfermedad que se puede controlar, no es letal si se la trata como debe ser. El ganadero tiene que participar, ser activo y reportar inmediatamente cuando tiene un caso de sospecha, para que se hagan los análisis de sangre, se detecte el problema a tiempo, se localice y controle. Últimamente no he escuchado de casos. Tenemos otras enfermedades críticas que se deben controlar como la brucelosis, pero para eso sirve la trazabilidad y tiene que haber participación activa y directa del ganadero, si no hay la cooperación responsable es muy complicado erradicar. Agrocalidad tiene un laboratorio para hacer los exámenes de brucelosis. Una vez con el número es más fácil hacer el seguimiento de qué animal resultó positivo. Hay mucho contrabando de Colombia y mucho de ese ganado viene con problemas de brucelosis. Estos animales tienen que ser sacrificados para controlar el problema y erradicar este tipo de enfermedades.

Justamente los dirigentes afirman que la tripanosomosis entró al país con una importación de ganado que entró hace ocho años.

Sí es una enfermedad importada, éramos libres de esa, pero no se ha diseminado, no he escuchado de más casos. No hay que dejar de hacer el seguimiento, estamos atentos, que el ganadero nos reporte, avise a Agrocalidad para hacer el seguimiento y aislar la zona donde se presenten los focos. (I)