Norma Nivelo agarró su tanque de gas de color amarillo vacío y se subió en una unidad de transporte público que iba al sur de Quito.

Previamente estuvo en los exteriores de un centro de acopio en San Bartolo, en el sur de la urbe, para comprar la bombona de gas, pero no tuvo suerte.

Se cansó de esperar y se fue. Le habían dicho que solo están entregando 25 tanques.

Pasadas las 10:00 de este miércoles, 6 de julio, aseguró que ninguna camioneta de distribución de los cilindros recorre su barrio.

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El abastecimiento normal de gas de uso doméstico fue afectado por la paralización que lideró el movimiento indígena, pues con los cierres viales, en varias carreteras del país, el producto empezó a escasear.

Desde hace quince días ella no consigue el producto y para preparar los alimentos usa leña.

Molesta pidió a las autoridades que se pongan en la situación de la ciudadanía de peregrinar para encontrar un cilindro.

Rosa Criollo también buscaba desesperadamente un tanque de gas.

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Se quejó de que hay vehículos en los que están vendiendo a $ 5 o $ 10 cuando el precio oficial es de $ 1,60.

En el sur de Quito, la ciudadanía busca adquirir un cilindro de gas; algunos lo consiguen, otros deben irse con el tanque vacío. / EL UNIVERSO Foto: Carlos Granja Medranda

Le recomendaron que fuera temprano si quería conseguir un tanque. Ella también está cocinando con leña o con carbón con el consecuente problema que eso puede causar a la salud.

“Imagínese cocinar con carbón en un cuarto que se vive de arriendo”, respondió molesta cuando se le preguntó de qué manera está preparando la comida.

Criticó a las autoridades por la falta del producto.

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Otra persona preguntó en ese centro de distribución sobre cómo adquirir el producto. Mientras cerraban la puerta por la cual ingresan camiones, le respondieron que la gente hace fila desde las 05:00.

Quito cerró este paro con el 70 % de abastecimiento de alimentos, y con poca provisión de gas doméstico; se espera que en próximas horas se regularice situación

Y es que casi una semana después de la finalización del paro, organizado por el movimiento indígena y otros grupos sociales, que culminó el pasado 30 de junio, el despacho de gas de uso doméstico no se normaliza, aunque en algunos barrios del norte de la ciudad se advierte mayor presencia de camiones repartidores.

Desde la Asociación de Distribuidores de Gas de Pichincha, que agrupa a unos 240 socios y alrededor de 600 camionetas, se atribuye la falta del producto, en sectores de Quito, a que no les están entregando el despacho total de su stock diario.

Su presidente, Iván Cartagena, sostuvo que al día les entregaban entre 100 y 120 tanques, pero actualmente son de 50 a 60 con lo que no pueden llegar con la totalidad de los cilindros a sus barrios.

Desabastecimiento de combustibles y GLP afecta a la mayoría de provincias de la Sierra por cierre de carreteras

Aunque el despacho es normal desde Esmeraldas, otro factor, a su criterio, es que hay revendedores que están llevando las bombonas de gas a venderlas en sitios no autorizados como tiendas, fruterías o en vehículos particulares, con un alto riesgo de que puedan generar problemas de seguridad, fugas o conatos de incendio, porque no poseen, por ejemplo, extintores. (I)