Las lluvias cesaron este lunes 17 de mayo, aunque la emergencia en la zona sur de Cuenca se mantiene con la atención de los estragos por el fuerte temporal invernal.

La inusual creciente del río Tarqui dejó más de 6.000 hectáreas de pastizales inundados, 22 damnificados y 42 casas colapsadas, revelaron las autoridades locales.

Las inundaciones ocurridas el sábado y domingo pasados en diferentes zonas de Cuenca se originaron por una creciente inusual del río Tarqui. En los registros históricos de la Empresa Municipal de Telecomunicaciones, Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (Etapa) de Cuenca, el afluente genera alertas cuando llega a los 30 metros cúbicos por segundo (m3/s), pero el fin de semana alcanzó los 320, dijo el gerente general de la entidad, Rubén Benítez. A este factor se sumaron otros como la saturación del suelo, debilitamiento de raíces de los árboles y la fuerza del caudal.

Esto afectó no solo a los ciudadanos que se vieron obligados a evacuar sus domicilios, sino también a importantes sistemas de agua comunitaria, como el de Nero. A decir de Benítez, la afectación fue solamente a 4 de las 26 comunidades que de este proyecto se dotan, y mientras se recuperan las tuberías y los ductos se abastecerá a la gente con tanqueros.

Como si el drama no fuera suficiente para los damnificados, el alcalde de Cuenca, Pedro Palacios, comentó que de las 22 personas que ahora están en los albergues, hay algunas que fueron diagnosticadas con COVID-19 por lo que se encuentran bajo observación médica.

Por su parte, John Atiencia, director distrital del Ministerio de Agricultura y Ganadería, dijo que durante una visita de campo se identificó que hay alrededor de 6.000 hectáreas de pastizales inundados y otras 1.000 ha afectadas, que corresponden a cultivos menores. Esto repercute a 1.000 personas de manera directa y a otras 2.000 de manera indirecta.

Para colaborar en esta crisis coordinó ayuda con otras provincias, como es el caso de Los Ríos, desde donde se comprometieron a enviar 40 toneladas de verde en el transcurso de las próximas horas.

En tanto que Paulina Padrón, coordinadora zonal 6 del Servicio Nacional de Gestión de Riesgos, afirmó que para paliar la grave situación de las 461 viviendas afectadas se entregarán 101 kits de asistencia humanitaria, que incluye artículos como alimentos, vajillas y cobijas. Iniciarán por los corredores de los ríos Tarqui y Yanuncay por ser las zonas más golpeadas.

Como mayo es un mes caracterizado por las constantes lluvias, las autoridades que conforman el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal se mantendrán en sesión permanente para prevenir algún nuevo desastre natural. Esto incluye trabajos conjuntos entre instituciones como el Ministerio de Transporte y Obras Públicas o la Prefectura del Azuay, que removerán los escombros con sus respectivas maquinarias. (I)