OCP Ecuador informó hace pocos minutos que tomó medidas preventivas ante la inusual crecida del río Papallacta, sus afluentes y deslizamientos sobre la vía E45 en el tramo Papallacta-Baeza, provocadas por el aumento de las lluvias a niveles no registrados en los últimos años.

Las medidas comprenden la evacuación del personal de la estación PS4 ubicada en la zona, así como la suspensión del bombeo del oleoducto de forma preventiva hasta que los riesgos no constituyan una amenaza para el personal y la operación.

“Estas acciones no tendrán ninguna afectación a la recepción y exportación del crudo”, explicó Roberto Grijalva, gerente de Operaciones de OCP Ecuador. Además informó que mantendrán el monitoreo diario y realizarán el seguimiento de los avances del fenómeno natural para tomar otras medidas de ser necesario.

“Actuamos con responsabilidad ante el entorno y el país y por ello se han tomado medidas oportunas ante los fenómenos naturales que salen de los parámetros conocidos”, dijo Grijalva.

Entre tanto, desde Petroecuador, que maneja el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), se informó que la empresa estatal está monitoreando de manera permanente los posibles riesgos. La empresa dijo que ayer se determinó que no existía riesgo para la tubería y por eso se ha continuado operando de manera normal. No se vio necesario paralizar el SOTE.

Desde abril del 2020, los oleoductos se han visto afectados por el fenómeno de erosión regresiva del río Coca. En ambos oleoductos se han tenido que construir variantes para evitar dicho fenómeno. Ahora se suma esta nueva amenaza en el sector del río Papallacta.