Al coliseo de la escuela fueron convocados los padres de familia para que reciban las listas de útiles. Todos esperaban que no sea tan larga y que se mantenga el uso solo de los libros de las materias básicas. Pero no. “Sí salió gordita como antes de la pandemia”. El papá de Víctor -que empieza el bachillerato- y Alejandra -de octavo- ya sacó sus números: $ 370 para la matrícula, los útiles y los libros de cada uno. En total $ 740 sin contar la pensión de mayo ni los uniformes.

Esta misma semana más padres de otras unidades educativas también recibieron las listas, pero de manera online. La mamá de Valentina, Darío y Adrián solo contó los libros -son catorce los que usarán para el retorno a clases presenciales-, no los ha cotizado aún. Lo que sí hizo es revisar las facturas de años pasados.

En el 2020 pagó $ 500 por 21 textos que les pidieron a sus tres hijos y que no usaron porque se declaró el confinamiento ante la pandemia del COVID-19.

En el 2021 compró ocho libros por $ 290, para las materias fuertes como Matemáticas e Inglés. Ahora también deberá adquirir para otras asignaturas.

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Este es uno de los primeros valores que deben anotarse en el presupuesto para este regreso a las aulas tras dos años de clases virtuales. La experta en finanzas personales del programa de educación financiera Tus Finanzas, Bertha Romero, detalla qué rubros debe tener ese listado:

  • Útiles. En este periodo escolar las clases serán presenciales y se llevará nuevamente la materia en cuadernos y se harán exposiciones y trabajos manuales.
  • Uniformes. Revisar qué prendas están en buenas condiciones y aún le quedan a los hijos.
  • Expresos. El tema del transporte será como un nuevo gasto.
  • Tecnología. Se debe analizar si el internet seguirá siendo tan necesario. La experta piensa que sí.
  • Alimentación. Este rubro va a subir porque hay que mandar a los hijos a la escuela las loncheras y en algunos casos hasta los almuerzos.
  • Pensiones. Algunos colegios anuncian que cuentan con autorización para subirlas, pero que no lo harán ante la situación económica que es secuela de la pandemia. Otros aplican un descuento por pagos en los primeros días, pero hay establecimientos que sí analizan hacer pequeños ajustes.
  • Varios. Se recomienda dejar unos $ 30 mensuales para cubrir pedidos adicionales de útiles, presentaciones o sacar copias.

Con ese listado se puede hacer un repaso de si hay algún incremento de precios y así tener una primera idea, ya luego se irá a verificar a los locales si estoy cerca o lejos de la realidad.

Romero indica que la normalidad que se fue retomando implicó que las familias asumieran de nuevo rubros de consumo no necesarios. El consumo de hogares ya superó los niveles prepandemia y el 2021 llegó a $ 10.215 millones, eso aportó a que la economía del país creciera 4,2 % el año pasado, según el Banco Central.

De la idea general de cuánto se necesitará se pasa a elaborar el presupuesto real: mis ingresos son tanto, cuánto estoy dedicando a otros gastos. Y es ahí donde se puede abrir espacios para cubrir los gastos que se vienen.

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Si todos los fines de semana íbamos al cine o entre semana se pedía pizza, limitarlo a una vez al mes. Si para sobrellevar el confinamiento se contrataron varias plataformas de televisión, mantener el servicio de una sola. Y así reducir estos gastos y el dinero dirigirse a la educación.

Posibilidades de ahorro

Los uniformes podrían costar menos si se los manda a confeccionar en lugar de adquirirlos en los negocios donde ya están listos.

Hay ventas de internet de libros usados en buen estado a mejor precio. Consultar en el colegio si otros padres están vendiendo textos usados por sus hijos en años anteriores puede ser otra alternativa.

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Si se da dinero a los hijos para el refrigerio del recreo, tal vez más barato sale preparar en casa algo simple y más saludable y mandarles.

Control de gastos

Reutilizar útiles o cuadernos de años pasados. No comprar todo nuevo.

Otra recomendación es llevar un registro de gastos, anotarlos a diario. Así analizar las cuentas y empezar a postergar, eliminar, reducir o conversar gastos del mes del hogar.

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Los recortes de gastos son la principal estrategia para identificar nuevos fondos y con ellos cubrir presupuesto.

Fuentes de financiamiento

Decimocuarto sueldo, pues esa bonificación de $ 425 que se cancela a los trabajadores en relación de dependencia en abril es para ese fin: ayudar con los gastos del inicio de clases.

Para quienes reciben utilidades esa también es una alternativa.

El financiamiento sí es una herramienta en caso de que el presupuesto para el inicio a clases no esté cubierto, pero primero se debe realizar un análisis previo del nivel de endeudamiento y no hacerlo a largo plazo, pues la regla general es diferir las compras por el tiempo que se va a usar y durar el bien que se compra. (I)