La flota de 340 barcos, en su mayoría chinos, que se encuentra pescando en las cercanías de Ecuador ha provocado “indignación” en el extrajero, refiere un artículo publicado hoy por el medio inglés The Guardian.

Según el medio, China ha dado señales contradictorias de que podría comenzar a tambalear su vasta flota pesquera internacional luego de una “estridente respuesta” de Ecuador.

De hecho, la embajada de China en Ecuador declaró una política de “tolerancia cero” hacia la pesca ilegal, y esta semana anunció que estaba endureciendo las reglas para su “enorme flotilla con una serie de nuevas regulaciones”.

Sin embargo, controlar esta flota no sería fácil ya que 325 de las 340 embarcaciones han desconectado de forma intermitente sus sistemas de rastreo y comunicación satelitales violando las reglas de ordenación pesquera mundiales. Este comportamiento ya sido denunciado por las Fuerzas Armadas y el Ministerio de Defensa de Ecuador.

Publicidad

“La vasta flota pesquera de China, con mucho la más grande del mundo, ha sobrepescado los mares mucho más lejos de la mirada del mundo que las islas conocidas por sus tortugas gigantes e iguanas (Galápagos). Desde el golfo de Guinea de África occidental hasta la península de Corea, la flota se ha trasladado a aguas de otros países, apagando los transpondedores para evitar la detección, agotando las poblaciones de peces y amenazando la seguridad alimentaria de las comunidades costeras a menudo pobres”, indica The Guardian.

La flota china que circula por los mares del mundo tenía 16 966 buques, cinco veces más que las estimaciones anteriores. Por el contrario, la flota estadounidense de aguas lejanas comprende 300 barcos, según el Overseas Development Institute (ODI).

En 2017, como parte de su decimotercer plan quinquenal de pesca, China anunció planes para limitar el tamaño de la flota a 3 000 barcos para 2020.

Las nuevas regulaciones de China, anunciadas esta semana, incluyen sanciones más severas para las empresas y capitanes involucrados en la pesca ilegal, no declarada y no regulada. Pero los conservacionistas que monitorean el episodio de Galápagos son escépticos.

“Más allá de este anuncio unilateral, el problema sigue siendo el mismo”, dice a The Guardian Pablo Guerrero, director de conservación marina de WWF Ecuador.

“Estos barcos operan sin observadores a bordo, no regresan a puerto, transbordan su captura a los buques nodriza, que desembarcan la captura en los puertos. Entonces, en pocas palabras, están pescando todo el tiempo, la operación de pesca no se detiene ", añade.

Publicidad

La flota es una red extensa y compleja. Entre los cientos de embarcaciones se encuentran proveedores de combustible, botes de pesca, botes tiernos y reefers, algunos de los cuales camuflan botes no registrados, dice Guerrero.

Muchos barcos pasan largos periodos en el mar donde se han informado sobre violaciones de derechos humanos “espantosas”. Incluso se habla de esclavitud, prostitución y trata de blancas.

La ONG Global Fishing Watch y el grupo de expertos del ODI han utilizado tecnología de vanguardia y análisis de datos para revelar que el tamaño y el alcance de la flota de aguas distantes de China no se ha informado correctamente.

“Nos sorprendieron los resultados porque esperábamos 4 000 o 5 000 embarcaciones”, dice a The Guardian Miren Gutiérrez, autora principal del informe de ODI.

La investigación, que tomó más de un año, también encontró que casi 1 000 de los barcos usaban "banderas de conveniencia" y al menos 183 embarcaciones estaban involucradas en presunta pesca ilegal, por lo que China fue considerada como la nación con peor desempeño en un índice global de 2019.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) estima que la pesca ilegal tiene un costo anual de hasta 23 mil millones de dólares. La FAO también calcula que cerca de 60 millones de personas trabajaron en la pesca o la acuicultura en 2016, el 85 % de ellas en Asia. (I)