Durante la pandemia del COVID-19, 180 000 personas se quedaron sin empleo hasta junio, según datos del Ministerio de Trabajo. Y entre diciembre de 2014 al mismo mes de 2019 se registraron 400 000 plazas destruidas Total: 580 000.

Es decir, que en solo cuatro meses de virus hubo un total de personas desempleadas equivalente a casi el 50 % de los últimos cinco años. Expertos consideran que estas cifras son preocupantes.

"La afectación del empleo es significativa y hay una estadística del Ministerio de Trabajo que declaró que son 180 000 los empleos destruidos y esto hay que sumarle los empleos adecuados del periodo anterior, desde que se acabó la bonanza en diciembre de 2014 a diciembre de 2019, ya se habían destruido 400 000 empleos adecuados (...) lo que nos lleva a esta preocupante expectativa que tiene el Gobierno de que el impacto global en este año podría ser una destrucción cercana a los 500 000 adicionales a los que ya se destruyeron cuando se acabó la bonanza", dijo Alberto Acosta Burneo , director de Análisis Semanal, en un conversatorio transmitido vía Zoom en el que se abordó el tema.

El Gobierno, en abril pasado, calculó que por el COVID-19 se perderían 508 000 empleos y que habría una capacidad para cubrir el seguro de desempleo hasta 550 000 personas.

Richard Buenaño, docente universitario en temas laborales, dijo que es importante recordar los 850 000 empleos que pronostica la Organización Mundial del Trabajo (OIT).

"La situación del desempleo no solo ha sido durante la pandemia sino progresiva y se va a presentar de acuerdo a lo que dijo la OIT, pero se está viendo solo el empleo formal y no el informal como personas con trabajos autónomos, artesanos que están en otro tipo de situación", mencionó.

En su intervención Acosta indicó que el grupo con mayor afectación en el desempleo son los jóvenes por la falta de experiencia. "Los jóvenes tienen una dificultad grande porque entran a competir; (los empresarios están) entre contratar a una persona sin experiencia o alguien con experiencia por el mismo salario, definitivamente tiene una ventaja el que tiene experiencia", indicó.

La experta en Talento Humano, Anna Carrozzini, consideró que el panorama no es tan oscuro para los jóvenes. Señala que a través de pasantías se pueden lograr puestos fijos.

En tanto, Acosta explicó que las modalidades laborales como modificación y suspensión de la jornada, y la Ley de Apoyo Humanitario, que entró en vigencia el pasado lunes y que establece contratos emergentes, apuntan a salvar empleos y a que no se detenga la producción. (I)