Mejoran la función inmunitaria, combaten enfermedades, apoyan al estado de ánimo y te acompañan en la pérdida de peso. No son píldoras mágicas o suplementos, son alimentos vegetales, enteros y frescos.

Los alimentos nutritivos pueden tener un tremendo impacto en tu salud, y lo mejor de todo es que puedes conseguirlos en el mercado local de tu preferencia.

Según el portal de alimentación EatThisNotThat, gracias a los estudios y los especialistas en nutrición se ha podido crear una lista de los productos más saludables que debes comer en todo momento, entregando beneficios invaluables a tu organismo.

Además, comer una dieta bien balanceada puede ayudarle a disminuir el riesgo de contraer varias enfermedades, así como a mantener un peso saludable. Hoy te mostramos algunos de estos alimentos y las razones detrás de sus títulos de ‘superalimentos’.

Publicidad

1. El aceite de oliva

Constituyen una fuente de ácidos grasos de la serie omega 3 que se han catalogado como saludables.

Los primeros juegos olímpicos del mundo alrededor del 776 a. C. fueron recompensados con jarras de aceite de oliva por sus hazañas atléticas. Y los expertos en salud de hoy consideran que la ingesta regular del “oro líquido” es igualmente valiosa. El consumo regular de aceite de oliva virgen, una grasa monoinsaturada característica de la dieta mediterránea, se asocia con una baja incidencia de cáncer, enfermedades cardiacas y otros problemas relacionados con la obesidad, así como un menor riesgo de accidente cerebrovascular.

Un estudio reciente en la revista PLOS ONE mostró que los bomberos, un grupo conocido por tener una alta prevalencia de obesidad, que se adhirieron a una dieta de estilo mediterráneo rica en aceite de oliva, mostraron el 35% menos de riesgo de síndrome metabólico, así como un 43% menos de aumento de peso.

2. Lentejas

Las lentejas son un almidón resistente, un tipo funcional de fibra de digestión lenta. A medida que pasa a través del tracto digestivo, el almidón resistente desencadena la liberación de acetato: una molécula en el intestino que le dice al cerebro cuándo dejar de comer.

De hecho, una revisión sistemática de los ensayos clínicos en legumbres dietéticas encontró que las personas que comieron una porción diaria de lentejas (aproximadamente 3/4 de taza) se sintieron un promedio 31% más llenas en comparación con una dieta de control.

Seguido, un segundo estudio encontró que una dieta rica en alimentos estabilizadores del azúcar en la sangre como las lentejas podría reducir la inflamación relacionada con la enfermedad en el 22%.

3. Nueces

Las nueces son un buen refrigerio entre comidas, para contrarrestar el bajón de rendimiento en el teletrabajo. Foto: Christin Klose

Un nuevo estudio científico sugiere que un puñado de nueces contiene casi el doble de antioxidantes para combatir enfermedades, que una cantidad equivalente de cualquier otra nuez.

Publicidad

Es conocida como una de las mejores fuentes dietéticas de ácidos grasos omega-3 antinflamatorios, las nueces han demostrado ser particularmente buenas para el corazón. Un estudio de Journal of the American College of Cardiology encontró que el consumo de nueces, una o más veces a la semana, se asocia con un riesgo hasta el 19% menor de enfermedad cardiovascular total y el 23% menos de riesgo de enfermedad coronaria.

4. Avena

A más de ser económica, la avena es uno de los ingredientes más saludables y versátiles del supermercado. Imagen: Pixabay

Un estudio de diez años en el American Journal of Public Health encontró que comer una porción de avena (1 taza cocinada) dos o cuatro veces a la semana resulta en una reducción del 16% en el riesgo de diabetes tipo 2. Un tazón diario mostró una reducción de riesgo aún mayor del 39%.

Posteriormente, un segundo estudio mostró que tres porciones de granos enteros por día, incluida la avena, fueron tan eficaces como los medicamentos para reducir la presión arterial, disminuyendo el riesgo de enfermedades cardiacas en 15% en solo doce semanas.

Además, una investigación de la Universidad Estatal de Colorado mostró que la avena reduce los niveles de colesterol LDL “malo” de manera más efectiva que el trigo. Y la investigación en el Journal of the American College of Nutrition sugiere que la avena puede ser el desayuno más lleno en el pasillo de cereales, lo que resulta en sentimientos de saciedad mayores y más duraderos que los cereales para el desayuno listos para comer.

5. Tomates

Decenas de estudios sugieren una relación entre la ingesta regular de tomates ricos en licopeno y un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, daño en la piel y ciertos cánceres.

Un estudio publicado recientemente mostró que los hombres que comen más de 10 porciones a la semana de tomates tienen un riesgo un 18 por ciento menor de desarrollar cáncer de próstata. Y un estudio mostró que una dieta rica en tomate puede ayudar a proteger a las mujeres posmenopáusicas del cáncer de mama al aumentar los niveles de adiponectina, una hormona involucrada en la regulación de los niveles de azúcar y grasa en la sangre.

6. Brócoli

El brócoli también puede actuar en el estómago como antibiótico y es capaz de disminuir la población de la bacteria Helicobacter pylori, uno de los causantes de la úlcera de estómago.

De pocas calorías sin embargo es un alimento muy versátil. Es una verdura con una gran cantidad de vitamina C. Tiene mucho contenido en agua y mucha fibra por lo que es ideal para una dieta en que se quiere mantener el peso bajo. Además contiene sustancias antioxidantes y se promueve su consumo para prevenir enfermedades como el cáncer.

Es una fuente notable de calcio, potasio, fósforo, hierro, vitaminas B1, B2 y B6 y también aporta dosis sustanciosas de yodo, cinc, cobre y manganeso.

7. Chocolate negro

El chocolate oscuro es rico en antioxidantes. Foto: Andres Molestina

El chocolate no solo es delicioso sino una gran fuente de energía y bueno para la salud del corazón ya que ayuda a disminuir la presión arterial.

Mientras más cacao tenga es una mejor fuente de fibra y rica en antioxidantes.

Produce sensación de bienestar al estimular el sistema nervioso central.

Además, previene el envejecimiento prematuro de la piel. (I)