Más allá de ayudar a conciliar o regular los ciclos de sueño, la melatonina es una auténtica hormona de juventud. Es un antioxidante excepcional y actúa como protector del daño oxidativo.

Es incluso más potente que las vitaminas C y E. La sintetizamos de forma natural en la glándula pineal, en el cerebro, pero a partir de los 35 y 40 años sus niveles en el organismo descienden y es aquí dónde empieza el declive. ¿Qué podemos hacer?

Algunas investigaciones sugieren que los suplementos de melatonina pueden ser útiles para tratar los trastornos del sueño, como la fase de sueño retrasada, y para proporcionar un poco de alivio del insomnio y del desfase horario.

El papel de la melatonina en el manejo de la obesidad

Por lo general, la melatonina es segura para el uso a corto plazo. A diferencia de lo que sucede con muchos medicamentos para dormir, con la melatonina es poco probable que te vuelvas dependiente, que tu respuesta disminuya después del uso repetido o que experimentes un efecto de resaca refiere Elle.

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Se ha comprobado que la melatonina que produce la glándula pineal tiene una doble actividad antioxidante y antiinflamatoria que protege del envejecimiento. Foto: ViktorCap

Efectos secundarios de tomar melatonina

Los efectos secundarios más frecuentes de la melatonina incluyen los siguientes:

  • Dolor de cabeza
  • Mareos
  • Náuseas
  • Somnolencia
Según el especialista, cuando se trata de prevenir el envejecimiento la dosis de melatonina exógena tiene que incrementarse con la edad, acorde con el déficit de producción en la pineal. Foto: Zinkevych

Cuál es la dosis de melatonina después de los 40

La administración de melatonina a partir de los 40 años es un procedimiento de elección para frenar el deterioro que se produce con el envejecimiento y también algunas patologías degenerativas asociadas a la edad, según los resultados de numerosos estudios experimentales.

Entre ellos los de la red temática de investigación cooperativa sobre envejecimiento, financiada por el Instituto Carlos III y coordinada por Darío Acuña, catedrático de Fisiología de la Universidad de Granada, en la que han participado siete nodos investigadores. '

“Hoy día sabemos que el déficit de melatonina que aparece con la edad es una de las causas de los signos clínicos del estrés oxidativo y nitrosativo. Sin embargo, y a pesar de que existe esta herramienta farmacológica para combatirlo, no podemos aplicarla clínicamente porque su venta está prohibida”, lamenta el fisiólogo.

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¿Cuánta melatonina se debería tomar para restaurar el reloj biológico?

Se ha comprobado que la melatonina que produce la glándula pineal, situada en el centro del cerebro, depura los radicales libres de oxígeno y frena la producción de óxido nítrico, una doble actividad antioxidante y antiinflamatoria que protege del envejecimiento.

Pero cuando su producción decae en un 25 por ciento a partir de los 40 años, comienzan a aparecer los signos del estrés oxidativo y nitrosativo que se agudizarán cuanto mayor sea el déficit de esta hormona que regula el ciclo circadiano.

La melatonina se sintetiza a partir del triptófano, un aminoácido presente en alimentos como el chocolate, los cereales integrales, las almendras y el plátano, entre otros. Foto: Shutterstock

Los restantes órganos del cuerpo también producen melatonina, aunque con una función bien distinta, la de mecanismo de defensa contra cualquier tipo de toxicidad.

Según el especialista, cuando se trata de prevenir el envejecimiento la dosis de melatonina exógena tiene que incrementarse con la edad, acorde con el déficit de producción en la pineal. Hacia los 40 años se comienza con 3-5 mg diarios, que subirán hasta 10 entre los 50 y los 55 años.

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A partir de los 60-65, y hasta el final de la vida, se administran como mínimo 15 mg, ya que la producción orgánica es prácticamente nula.

Pero advierte de la inutilidad de administrar melatonina para evitar las alteraciones de la vejez si no se compagina con hábitos saludables como la dieta equilibrada, ejercicio moderado y mantenimiento de la actividad cognoscitiva.

(I)

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