La actual crisis económica que atraviesa el país, ahondada por la pandemia y el aumento del desempleo, ha empujado a más ecuatorianos a ver al reciclaje como una fuente de ingresos. Clara, de 48 años, empezó a recolectar botellas plásticas desde el año pasado, ya que su esposo fue despedido de su trabajo de guardia. Cuenta que a más de las botellas que su familia consume, le ha pedido a familiares y amigos que le faciliten estos envases.

Semanalmente acude a una máquina, ubicada en una gasolinera en el centro de Guayaquil, donde procesa las botellas y le pagan dos centavos por cada envase. “He llegado a hacer $ 30, no es mucho, pero de algo nos sirve”, dice.

Esta realidad la ha podido constatar el colectivo ReciVeci, dice Lorena Gallardo, una de las fundadoras de la organización que tiene mapeados al menos 700 recicladores de base a través de su app móvil (ReciApp). “No hemos medido, no tenemos un estudio y sería interesante hacerlo para tener una evidencia más sólida, pero nos basamos mucho en los testimonios de los recicladores con quienes trabajamos. Ellos, en muchas ocasiones, nos han reiterado que hay más competencia de gente buscando material y para ellos ahora es más difícil tener acceso al material”, indica.

Como es un trabajo informal, donde no están establecidas rutas oficiales de recolección, básicamente cualquier persona puede buscar el material reciclable en Ecuador y esto, incluso, hace que haya conflictos en las calles, añade Gallardo.

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En tanto, uno de los temas interesantes que también generó la pandemia es el aumento de la conciencia sobre el volumen real de desechos que se producen en el país.

Cuando se está trabajando fuera de la casa la persona genera residuos en distintos puntos que no los carga con ella. Por ejemplo, si estamos en la calle y tomamos una botella de agua, la botamos por ese sector o en la oficina. Luego de comerte un almuerzo en la calle el residuo orgánico de la cocinada ni lo veías, ya que eso lo gestionaba el restaurante. Entonces, en el confinamiento la gente visualizó la cantidad real de basura y se sorprendió”, señala Gallardo.

Los ingresos de los recicladores de base se redujeron significativamente en el pico de la pandemia en Ecuador. Foto: Cortesía ReciVeci

ReciVeci, durante el confinamiento, recibió muchos mensajes de personas comunicando que tenían un gran volumen de residuos en sus viviendas. Además, la ciudadanía también pudo constatar la necesidad de los recicladores de base al no tener ingresos.

Roberto Arreaga actualmente teletrabaja. Él afirma que se sorprendió con la cantidad de botellas plásticas que se han generado en su vivienda en los últimos 15 meses: “En la parte estricta del confinamiento llegamos a acumular más de 100 botellas plásticas. Esto nos motivó a buscar a una señora que recolecta el material y ahora se lo damos de forma semanal”.

Desde finales del 2018, ReciVeci ha logrado recuperar más de 50 toneladas de material reciclable, pero la mayoría de este porcentaje se ha recolectado entre 2020 y 2021. “Me atrevo a decir que el 70 % de este total se ha recogido en un año y medio. Esto nos da luces para saber las estrategias que podemos aplicar a futuro para seguir subiendo estos números”, indica Gallardo.

Una de las estrategias es convertir a ReciVeci en proveedora de recolección de servicios con inclusión de recicladores de base para empresas como AB InBev y Coca-Cola. Hace poco el colectivo fue elegido, junto a otras 35 startups, para ser parte de 100+ Accelerator. Este programa busca acelerar y fortalecer emprendedores alrededor del mundo, que generen impacto positivo y aporten nuevas ideas y tecnologías para hacer frente a los desafíos más complejos en las cadenas de suministro globales.

“Participamos y propusimos un tema de recuperación de envases posconsumo con inclusión de recicladores de base. Esta aceleradora está conformada por un grupo de aliados que son Unilever, Colgate, Coca-Cola y AB InBev. Logramos entrar y estamos en un proceso de pilotaje de ocho meses aquí en Ecuador, que empezará desde octubre. Es la primera vez que una empresa ecuatoriana entra al programa”, dice Gallardo.

La propuesta de ReciVeci no solo será la recolección de plásticos (PET, principalmente), sino también de vidrio, ya que es un material 100 % reciclable, pero por las dificultades que presenta su recolección se recicla poco debido a que ciertos vidrios son pesados, se paga poco por este material, no se puede compactar y los recicladores pueden cortarse. Además, se incluirá aluminio.

“Nuestros pilares son la inclusión social y la innovación tecnológica. Lo que nos ha permitido llegar a este punto es la aplicación móvil que tenemos y estamos desarrollando un tema de trazabilidad de residuos reciclables, esto último es el futuro y en lo que están interesadas las empresas en Ecuador”, añade. (I)

ReciVeci, iniciativa fundada por Lorena Gallardo, Claudia Andrade y Paula Guerra, es una empresa social que fomenta la separación adecuada de residuos sólidos en los hogares, entidades educativas y empresas en Ecuador. Foto: Cortesía ReciVeci