En el mundo son varias las iniciativas que se impulsan para la preservación de especies que han visto amenazado su hábitat tanto por factores humanos como climáticos. Las plantas no han sido la excepción y en Ecuador se desarrolla un proyecto para conservar semillas y que con estas se puedan reforestar esas zonas.

El banco de semillas andinas es un proyecto a cargo de Claudia Segovia, profesora asociada de la Universidad de las Fuerzas Armadas (ESPE) y cofundadora de la Red Ecuatoriana de Mujeres Científicas.

Este a su vez se encuentra enmarcado dentro del proyecto BIO-GEEC, que forma parte del programa CoCiBio, que se centra en la conservación de la biodiversidad y cambio climático, cuyo funcionamiento se dio por fondos no reembolsables del Gobierno alemán. En el país, el Ministerio del Ambiente y del Agua, el Instituto Nacional de Biodiversidad, Senescyt y GIZ Ecuador y DAAD de Alemania apoyan el programa.

El proyecto BIO-GEEC, denominado Establecimiento de un flujo de trabajo y plataforma para el uso de códigos de barras genéticos en sistemas biológicos de relevancia pública y económica, tiene seis subproyectos cuyo objetivo es el de brindar una base de datos del código de barras genético de la biodiversidad del Ecuador.

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“Muchos de nuestros páramos están entrando a proceso de desertificación o se están destruyendo, tenemos zonas por ejemplo en el Chimborazo en que los páramos se están volviendo desiertos, entonces hay iniciativas superinteresantes para reforestar o restaurar. Pero con qué restauro, cómo restauro si no sé cómo germinan las plantas, cómo crecen, cuándo le gustan crecer, qué tipo de suelo, no sabemos nada de eso; sí, muchas veces lo que hacemos es coger esquejes, plantitas, pedacitos de ramitas para ver si nacen, pero igual estamos reduciendo la diversidad genética y eso puede generar problemas”, explicó Segovia.

Recolección de plantas en páramo de Parque Nacional Cayambe Coca. Foto: Cortesía Foto: El Universo

Justamente el subproyecto que lidera Segovia busca obtener los códigos de ADN (que se secuencian en Alemania) de especies de vegetales del páramo, estudiar la germinación de la semilla y el banco de semillas andinas.

Actualmente trabajan con 30 especies de plantas que crecen en el páramo del parque Cayambe-Coca, es decir, sobre los tres mil metros sobre el nivel del mar. Entre las especies con las que se encuentran trabajando están asteráceas, valerianas, rosáceas, ericáceas y rubiáceas.

Este banco de semillas (Hans-Bank) será un espacio físico y que con apoyo de otros países se pueda habilitar en otras universidades de diversas zonas a través de Inabio, iniciativa que ya se planteó hace un par de años.

Segovia aclara que uno de los beneficios que tendrá el proyecto es de contar con la base de datos que en otras fases se podrá ampliar, ya que a finales de año se publicará el portal donde estará la información de unos mil organismos.

“En este caso para hacer un biobanco de semillas andinas necesitamos cuartos fríos de menos veinte grados para tener allí las semillas congeladas y además necesitamos que sea continuo porque lo que estamos aprendiendo en este proceso es que muchas de nuestras semillas pueden estar en dormancia, como dormidas, entonces les quitas el agua, les quitas la luz y les guardas en frío, pero muchas de nuestras semillas como en las zonas tropicales no les gusta entonces el rato que les quitas esas características ya pierden viabilidad, o sea, ya no te sirven”, indicó.

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Nertera granadensis (Mutis ex L. f.) Druce. Foto: Cortesía Foto: El Universo

Uno de los hallazgos que han tenido es que casi un 60 % de las 30 especies son difíciles de guardar en un banco de semillas típico. La información del proyecto se mantendrá en el país y estará disponible a través de un portal web.

Junto con Segovia hay siete personas más de la ESPE que trabajan en el subproyecto, entre otros docentes y estudiantes de tesis. La fase de recolección culminó hace más de una semana y se encuentran analizando procesos como germinación y guardando las especies.

Qué son el programa CoCiBio y el proyecto BIO-GEEC

CoCiBio es un programa de cooperación para investigación orientada a la aplicación sobre la biodiversidad y cambio climático que lanzó su convocatoria hace poco más de un par de años. Dentro de esto se presentaron varios proyectos y uno de ellos fue aceptado, BIO-GEEC, que integró científicos ecuatorianos y alemanes.

BIO-GEEC está dividido en seis subproyectos de los cuales están participando la Universidad de las Fuerzas Armadas (ESPE), Universidad Técnica del Norte (UTN), Universidad Regional Amazónica Ikiam y Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE).

En Alemania participan la Universidad de Bonn, Universidad de Münster y la Universidad de Hamburgo.

El proyecto se inició en noviembre del 2019 y se extendió su ejecución debido a la pandemia del COVID-19 que limitó la movilidad en el territorio nacional.

Segovia, quien además cuenta con un Ph. D. en Evolución y Conservación de plantas, destaca que el proyecto permitirá identificar las especias y así evitar el tráfico ilegal. (I)