En la mayoría de las islas del Caribe se realizan cada año nuevas siembras de breadfruit (Artocarpus altilis), ya que su consumo es muy popular por ser nutritivo y además una fuente de ingresos y alimentación permanente para los agricultores.

El breadfruit recibe diferentes nombres en cada país, tales como fruta de pan, pana, mazapán, marzipán, castaña de masa, panapén, pan de árbol, buen pan, etc. El breadfruit es el “árbol del futuro”, ya que por su alta productividad y precocidad provee alimentación para mucha gente y por muchísimos años, empleos para la industria de la fruta y protección del medioambiente.

Árbol de fruta de pan. Foto: Sergio Cedeño Amador Foto: Cortesía

Este fabuloso árbol es originario de Nueva Guinea y hace más de 4.000 años fue diseminado por Polinesia, Micronesia y Melanesia en el océano Pacífico, y hoy se lo cultiva en más de 90 países del sudeste de Asia, islas del Pacífico, África, Centroamérica y el Caribe. A América (Saint Vincent y Jamaica) llegó en 1793 en el barco Providence procedente de Tahití, cuyo capitán Bligh había fracasado en su primer viaje debido al famoso motín del bounty, epopeya que se rememora en una novela y película.

Debido a que el breadfruit carece de semillas a pesar de que su ancestro, la fruta de pan con semillas (Artocarpus camansi), tiene multitud de ellas, debe ser reproducido asexualmente por medio de injertos, acodos, brotes de raíz y estacas o ramas enraizadas con hormonas.

El nutritivo breadfruit es preparado mediante cientos de recetas, ya sea hervido, frito o asado, y su sabor se asemeja a la papa o a la yuca. Pero hoy se populariza su industrialización en harina para panes, tortas, panqueques, waffles, chifles, patacones, etc.

Productos de fruta de pan o pana. Foto: Sergio Cedeño Amador Foto: Cortesía

La fundación Árboles que Alimentan (Trees That Feed), organización sin fines de lucro y con sede en Chicago, realiza una enorme labor para difundir los beneficios del breadfruit para la humanidad y entrega gratis desde hace 16 años miles de arbolitos in vitro a más de 20 países y a cientos de agricultores que los siembran y aseguran así su alimentación e ingresos.

El bello y frondoso árbol de breadfruit puede producir hasta 200 frutos por año con peso promedio de 2 a 3 kg cada uno, y por todos sus beneficios debe incentivarse su siembra en Ecuador, donde es casi desconocido. (O)