Juan Carlos Vargas es un artista con alma de chambero, desde su época colegial ha recolectado objetos de la calle con la finalidad de darles otro uso o por el simple gusto de coleccionar. Al fin de cuentas, se autodefine como un acumulador de cosas. Esa tradición personal ahora la ha llevado al campo artístico y da como fruto a Yo, chambero, su exposición individual.

“Siempre estoy cogiendo cosas que me encuentro en la calle o cosas que ya están dañadas o destruidas para convertirlas en arte (...). A partir de la cuarentena, en la que ya no podía salir a la calle, decidí encerrarme en el taller a trabajar, a dibujar, a pintar sobre estas cosas que me encontraba, sobre libros viejos que tenía”, cuenta Vargas.

Fue así como empezó a intervenir sobre calendarios chinos, libros, publicidades, carteles de cine y revistas antiguas. Incluso sobre ejemplares de este diario; un robot al que llama Banana Mechanics reemplaza a una portada del 16 de junio de 2006, que alentaba a la Selección en su próximo partido en el Mundial de Fútbol en Alemania. En otra, en cambio, está pintado un gorila sobre un cartel de la película King Kong de 1975, con una leyenda que reza “Ya no entro en los juegos del Unicentro”.

'Feeling disguston y Banana mechanics', de Juan Carlos Vargas para exposición 'Yo Chambero'. Foto: José Beltrán

“De esta forma se refleja este gusto o esta añoranza con mi niñez, con lo que fue mi juventud. Por ejemplo, sobre un cartel de King Kong de los años 70 pinté un gorila que había en los juegos del Unicentro y entonces se genera esa nostalgia porque hay gente que me dice que se acuerdan de esos juegos. Así se empieza a activar un recuerdo bien marcado para la colectividad guayaquileña de esa generación”, comenta.

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Para su curador, Rodolfo Kronfle Chambers, lo que hace Vargas no tiene que ver precisamente con una relación con el reciclaje de materiales. “No lo veía apelando a esas estéticas necesariamente, sino más bien era algo que surgía muy ligado a la precariedad económica extrema, a la informalidad como medio de subsistencia y al ímpetu caótico como forma expresiva del contexto guayaquileño”.

“No se trata de que nos guste o no, o de que lo ponderemos como un ideal ni nada de eso, es solo una observación sociológica que no se puede negar. Y lo que venía desarrollando como obra Vargas durante este tiempo de cierta manera reflejaba estas condiciones que describo”, agrega Kronfle.

'Feeling disguston y Banana mechanics', de Juan Carlos Vargas para exposición 'Yo Chambero'. Foto: José Beltrán

El curador lo califica como un trabajo honesto y culturalmente significante. “Cuando uno ve la sintonía de una obra con el contexto en que está inmerso un artista, que espeje su entorno, su mundo interior, sus filias, etc., enseguida transmite una idea de autenticidad (...). Todo eso está presente en esta exposición de una manera transparente”.

Son 17 composiciones. Cada composición contiene hasta 30 dibujos pequeños. La muestra se la puede visitar de manera gratuita hasta el 17 de abril, de miércoles a sábado, en los horarios de 13:00 a 19:00, en Espacio Onder (Tomás Martínez y Panamá, La Mancomunidad Muégano).

Este chambero artista nacido en Quito pero criado en Guayaquil considera que de esta forma rescata la memorabilidad, el recuerdo. “Donde mucha gente está botando un cuadro que, de repente, piensa ya está viejo, yo veo que está botando un recuerdo y trato de que siga circulando”, afirma.

Vargas estudió artes en el ITAE, luego sacó la licenciatura en la Universidad de las Artes. Su trayectoria suma seis años de producción artística, en los que ha realizado muestras individuales, colectivas e internacionales. (I)