Cuando un sitio, en este caso un club ubicado en el edificio La Previsora, por más de una década mantiene su cocina en uno de los niveles más altos de la ciudad, y año con año innova y logra introducir nuevas creaciones, podría decirse que ha madurado y comienza a tener una identidad propia.
Restaurantes como este, Le Gourmet del Oro Verde, Mikka, Zeru, y un puñado más, que han superado esta primera prueba, pasan a las páginas reservadas que hacen parte de la historia gastronómica de la ciudad.
El piso 31 del Bankers Club todos los años en abril cambia la carta, de la cual pudimos probar algunos platos.
Su chef, Diego Hermosa, la define como cocina contemporánea, que no se apega a una etnia o región puntual, que juega con elementos clásicos incorporando técnicas modernas con producto local e importado. Sin embargo, sigue manteniendo inalterada una pequeña sección de la carta para platos tradicionales de la cocina ecuatoriana.
Siendo un menú vasto, y recién salido del asador, hay muchos platos que nos faltaron por probar. No obstante, de lo ya probado, queremos recomendarle algunos que nos sorprendieron, puesto que Hermosa logra en lo tradicional introducir toques de vanguardia con técnicas e insumos que reinterpretan ciertos platos que conocemos, y los elevan de nivel.
‘Origen cacao’ es llamado al carpaccio de res madurada con emulsión de mostaza antigua, cacao fino de aroma tostado y alcaparras fritas. El plato presenta texturas distintas que contrastan, con productos de diferente acidez, como el cacao y las alcaparras. Me pareció excelente.
El tomate tatemado debe probarse si gusta de las sopas. Una receta muy sencilla, evolucionada al usar tomate asado tatemado, con queso manaba y aceite de albahaca.
‘La perla marina’ es una interpretación de ceviche verde, elaborado con aguacate y cilantro, servido con róbalo, cangrejo y clorofila. Este último elemento, además de crear un plato vistoso, le da un sabor herbáceo diferente.
‘Rais & humo’ es un plato de costillas de cerdo a cocción lenta en hoja de plátano, con cremoso de camote y manzana.
‘El verde & mar’ estuvo fantástico. La combinación es pura costa ecuatoriana, con delicadas láminas doradas de plátano verde con pulpa fresca de pangora y crema ligera de coco. A quien disfruta de contrastes en el paladar, este es el plato.
‘El fuego andino’, recomendado. Lomo de res flameado con destilado ecuatoriano, puré cremoso de yuca amarilla y reducción oscura.
De lo mejor de la carta es el ‘Costa blanca’, róbalo al vapor, beurre blanc de coco y limón sutil, espárragos baby. El chef crea una variación tropical de la clásica beurre blanc francesa. Sencillo y delicioso.
Finalmente, el ‘Tamarino del Pacífico’. Langostinos glaseados en mantequilla y tamarindo, puré sedoso y crocante de maíz. Estos son los platos que recomiendo no dejar de probar. (E)
- Calidad 4.5/5
- Servicio 4.5/5
- Ambiente 4.5/5
- Relación Precio Calidad 4/5
- Precio: $$$