Tantos temas que surgen a diario y el de la columna semanal muchas veces va variando a medida que pasan los días. El blooper de la Federación Ecuatoriana de Fútbol y la contratación de Jürgen Klinsmann para que dirija el proceso eliminatorio vía Skype; la procesión de acreedores del sufrido Barcelona por deudas adquiridas por la actual administración; la acusación a Isidro Romero de haber abandonado a Barcelona en febrero del 2006 al renunciar desde España y el estigma de “falta de valentía” para enfrentar las dificultades hecha por José Francisco Cevallos. Lo que no ha recordado Cevallos es que él ordenó erigir un busto a Romero y pidió a un súbdito de este elaborar una placa en la que, falseando la historia y con faltas de ortografía, lo proclamaba ‘forjador de la idolatría’. Si Romero dejó botado al equipo y no tuvo la entereza de enfrentar la debacle, ¿cómo explica Cevallos lo del busto?