Una investigación de Greenpeace International reveló que la empresa Wilmar International, la mayor distribuidora de aceite de palma del mundo y proveedora de marcas internacionales como Nestlé, Unilever o Procter&Gamble, sigue destruyendo la selva tropical de Indonesia casi cinco años después de haberse comprometido a detener la deforestación, según informó la ONG.

Según Greenpeace, la empresa Gama, dedicada a la producción de aceite de palma y dirigida por altos ejecutivos de Wilmar y miembros de su familia, es responsable de haber deforestado una superficie de selva equivalente a dos veces la ciudad de París. Fotos y videos tomados por Greenpeace International en un reciente sobrevuelo de la zona muestran la deforestación activa en dos concesiones de Gama en Papua (Indonesia).

"Wilmar ha estado vendiendo el aceite de palma de Gama en todo el mundo, incluidas marcas internacionales como Nestlé, Unilever o Procter&Gamble. Estas multinacionales no pueden pasar por alto esta estafa; no tienen más remedio que suspender todos los negocios con Wilmar hasta que esta pueda demostrar que solo comercializa aceite de palma limpio y de productores responsables", aseguró el responsable de la campaña de bosques de Indonesia en el sudeste asiático de Greenpeace, Kiki Taufik.

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Greenpeace asegura que en diciembre del 2013, Wilmar se convirtió en el primer comerciante de aceite de palma en hacer público su compromiso de 'No Deforestación, No Destrucción de Turberas, No Explotación' (NDPE), que era de aplicación tanto en sus propias plantaciones como en las de sus proveedores. Sin embargo, el análisis de imágenes de satélite y de la cartografía ha demostrado que Gama destruyó 21.500 hectáreas de selva tropical o bosques de turberas desde que Wilmar firmó su compromiso.

La ONG denuncia también que Wilmar tiene un historial de evasión de sus responsabilidades por abusos contra el medio ambiente y los derechos humanos a través de la venta de sus concesiones más controvertidas a Gama.

El análisis de los datos de comercio recogidos por Greenpeace muestra que Wilmar continúa vendiendo aceite de palma procedente de Gama a muchas de las grandes marcas internacionales, a pesar de saber que Gama violaba la política de NDPE de no deforestación de Wilmar.

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"Nuestra investigación ha descubierto el verdadero rostro de Wilmar. Durante años, Wilmar y Gama han trabajado juntos, con Gama haciendo el trabajo sucio para que las manos de Wilmar parecieran limpias. Pero ahora hemos destapado la verdad, y el CEO de Wilmar, Kuok Khoon Hong, debe dar un giro radical para salvar su reputación. Wilmar debe cortar de inmediato a todos los proveedores de aceite de palma que no puedan demostrar que no están destruyendo las selvas tropicales", añadió Taufik.

Wilmar niega haber tenido alguna influencia sobre Gama, aunque admitió en un fax a Greenpeace International que Gama está dirigida por altos ejecutivos de Wilmar y miembros de su familia.

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El sector de plantaciones del sudeste asiático es conocido por el uso de compañías ficticias administradas por gerentes o miembros de la familia para ocultar la deforestación. El mes pasado, Greenpeace rompió relaciones con Asia Pulp and Paper, la mayor empresa papelera de Indonesia, después de detectar deforestación en dos concesiones relacionadas con APP y su empresa matriz, el Grupo Sinar Mas.

Wilmar forma parte del consejo de la Mesa Redonda sobre Aceite de Palma Sostenible (RSPO), cuya conferencia bianual se inició este lunes en París. Al menos una compañía de Gama, S&G Biofuel Ltd, es también miembro de la RSPO. Según las reglas de la RSPO, las compañías que comparten la administración o el control deben tratarse como un solo grupo. Según Greenpeace, esto hace a Wilmar responsable de lo que sucede en las concesiones de Gama.

Por ello, la ONG ha requerido a la RSPO que haga cumplir sus reglas y exija a Wilmar y Gama que se registren como un solo grupo y suspendan a Wilmar hasta que restauren la superficie de selva tropical destruida. (I)