Ha surgido un debate interesante por lo que dijo el exministro Alfredo Arizaga: el 60 % de las familias ganan $ 1.500 al mes y eso las convierte en clase media. Y recordemos también que hace cuatro años el ministro Simón Cueva, alrededor de una reforma tributaria, señaló (aproximadamente) que los que ganaban más de $ 2.500

al mes eran un pequeño grupo (5 % del total) de ingresos más bien altos. Aquí hay al menos dos temas: ¿cuánto ganamos los ecuatorianos?, ¿qué es ser clase media? Veamos.

Uno. Según el INEC, el ingreso laboral promedio (formal e informal) está alrededor de $ 400 al mes. Un formal en principio llega al menos hacia los $ 600 ($ 480 del básico más los dos décimos y el fondo de reserva al cabo del segundo año), lo que implica que los informales están alrededor de los $ 300. En zonas urbanas el promedio es $ 480, y en rurales, $ 240. Algo más: en Cuenca el promedio es hacia $550 (hay más industria y servicios donde los ingresos son más elevados); en Quito, $ 525; en Ambato, $ 490; en Guayaquil y Machala, $ 480.

Dos. Hay que multiplicar estas cifras por 1,6 veces, que es el número de ingresos promedio por familia. Y además hay que agregar ingresos adicionales, como aportes estatales (bonos y otros), de activos (como alquileres) y, muy importante, las remesas, que representan $ 120 mensuales por familia (más de $ 7.000 millones para 5,5 millones de familias). Es decir, el promedio de $ 400 al mes por persona sube a unos $ 800-850 por familia. Ojo, es promedio. La gente en la parte baja tiene bastante menos. Obviamente esto se basa en encuestas donde la gente tiende a subestimar sus ingresos (temor de impuestos, controles o simplemente “no tienen por qué saber lo que tengo”).

Tres. El PIB per cápita calculado por el BCE (si todo el ingreso nacional anual se repartiera por igual a todos) es de $ 600 al mes (por persona), o sea, alrededor de $ 2.000 por familia. Es muy difícil comparar las dos fuentes y la diferencia es grande, y es lógico: el INEC hace una proyección agregada de la información individual que obtiene en las encuestas; lo del PIB, en cambio, parte de la cifra macro global y la dividimos para el número de personas o de familias, sin tener en cuenta las diferencias entre unos y otros. Dos caminos casi opuestos.

Cuatro. Para completar el tema, los informales en zona urbana son 42 %; en rural, 76 %. En zonas urbanas el trabajo semanal promedio es de 35 horas; en rurales, 31 horas. El empleo adecuado es del 45 % y 25%, respectivamente, y el desempleo, 4,2 % y 1,7 % (aunque, tal como se la maneja y define en el país, no es una cifra muy adecuada).

¿Conclusión? Es difícil pensar que 60 % de las familias ganan más de $ 1.600 mensuales; quizás 25-30 % parecería más realista, pero también siempre he pensado que debe haber más de 5 % de familias sobre los $ 2.500 (¿10 %?), pero viven “bajo el radar” de los controles. ¿Y la clase media? Es un criterio subjetivo: ¿familias con estabilidad económica?, ¿con cierto nivel de activos y de gastos? Algunos especialistas parecen acordar en que por encima de $ 4.000 al mes ya es clase media alta y cerca de los $ 1.000 es clase media baja, lo cual efectivamente situaría la clase media media más hacia los $ 1.500-2.000. ¡Complicado, pero ojalá haya aportado elementos para la reflexión! (O)