Prácticamente en Guayaquil finalizó el uso de las mascarillas en el centro, sur, norte; muchos se liberaron entran “muy seguros” descubiertos a cafeterías, heladerías, tiendas... Algunos por temor de que les prohíban el ingreso a locales comerciales, usan la mascarilla solo para taparse la boca, dejan libre la nariz por donde botan el aire y si tienen el virus lo lanzan.

Es ridículo al entrar a los centros comerciales que hay un empleado que pide el certificado de vacunación y la cédula. En el feriado del 1 de mayo en el norte, en un mall, había muchísimo público. Dizque para controlar pedían el certificado a los que iban a ingresar, pero pasando la puerta el público se quitaba la mascarilla. Había familias enteras, niños, bebé, adolescentes, jóvenes, adultos, ancianos llegados de la serranía y otras partes de Ecuador; portaban maletas con ruedas para guardar las compras de ropas, zapatos, panes, etc. ¿Quién aseguró que nadie tenía virus?, ¿que esos papeles y cédulas no eran alterados o que pertenecían a la persona que los mostraba a un guardia distraído que chateaba en su celular cuando dizque controlaba la entrada?

A Ecuador le va a pasar lo mismo que a China, que dizque controló y bajó la pandemia, hoy en día tiene medidas dictatoriales por el repunte de la enfermedad. También Taiwán, pionero en vacunar y quitarse la mascarilla, y desde fin de abril de 2022 aumentaron los casos de COVID; la prensa internacional dijo que en las últimas semanas batió un nuevo récord en el número de contaminaciones y están lejos de terminarlas. La presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen, dijo que “la tasa de propagación de ómicron es muy alta”. ¿Qué investigaciones y fármacos que acaban con el COVID ha inventado el Gobierno de Ecuador para que recomiende quitarnos la mascarilla, ir a clases, trabajos, estadios, conciertos... presenciales? ¡No seamos irresponsables con la vida! La persona que no le importa su vida quiere estar en aglomeraciones, reuniones, contagiarse y morir, es su decisión; pero que use mascarilla, ¡no se la saque en público y no dañe la salud de los demás ciudadanos! Al Gobierno ya no le preocupa el COVID–19 como hizo en su campaña, ahora que está en el poder le interesan más la economía y los pactos y “diálogos” políticos para que opositores no agüen la fiesta de su mandato y poder. (O)

María de los Ángeles Aguilar, Guayaquil