La creatividad es la capacidad de producir ideas, experiencias, conocimientos, soluciones o formas de hacer las cosas con un estilo original, para satisfacer un anhelo personal o para el bien común.
La persona creativa siempre es curiosa y no se cansa de preguntar y vuelve al intento con nuevas ideas si las anteriores no fueron de su agrado. Sabe que con la persistencia se logra alcanzar los más caros objetivos.
Ser creativos nos sirve para resolver con mayor facilidad los dilemas, que no faltan, de manera rápida y económica. Usar el ingenio es la clave.
Publicidad
La creatividad nos permite generar oportunidades. Proponer algo nuevo siempre será beneficioso. Las ciencias, las empresas, las artes y las relaciones mejoran y hay mayor surgimiento cuando se renuevan los proyectos, ofertas y una esmerada atención.
Ser creativos nos vuelve independientes, nos permite actuar con libertad y seguridad para tomar decisiones. Dejar de depender de lo que otros nos digan es hacer prevalecer nuestro propio criterio. Es tener la solución donde otros solo ven barreras y obstáculos.
La creatividad nos ayuda a salir de los inconvenientes y nos permite la adaptación a los cambios que se producen en el medio circundante. Es también una forma de relax, menos estrés y mejor uso de lo que ya tenemos para crear lo que necesitamos.
Publicidad
Publicidad
Ser creativos también implica estar sujetos a las críticas de los demás, porque se confunde la creatividad con locura o chifladura. Estas reacciones y apreciaciones de las personas ocurren cuando se presenta un proyecto o construcción que sale de lo común y llama la atención. Como es lo que concierne a mi caso personal con la construcción del castillo ubicado en la cdla. Nueva Kennedy, en la ciudad de Guayaquil, edificación que ya tiene más de 40 años y es un referente para los taxistas y habitantes del sector. La idea de la construcción del castillo la traje de Europa y no guarda relación con mi apellido; es una coincidencia. Lo hice como una fantasía para algunos de mis pacientes que en aquella época eran niños y jóvenes con afecciones conductuales.
Antes de empezar con la construcción de la fachada y de los interiores que están revestidos de piedra y madera de diferentes provincias del país y que tienen la propiedad de absorber la humedad, me había preparado psicológicamente para el qué dirán y los comentarios negativos. Los muebles y las armaduras con estilo original; fueron manufacturados por artesanos de Ibarra.
Publicidad
Uno de los varios libros que he leído, El hombre mediocre, de José Ingenieros, señala que cuando alguien mira algo, una escultura, construcción, un cuadro..., y no lo entiende, lo que le queda es burlarse y lanzar expresiones negativas y agresivas. Pero sirve resaltar que también existen seres con calidad humana que valoran el arte, el esfuerzo, la persistencia y la creación con buenos ojos e intenciones.
La creatividad es una virtud y, como tal, es importante fomentarla y cultivarla. En especial debe ser inculcada tempranamente en los niños y jóvenes, en el hogar y en los centros educacionales, en consideración del bienestar para su desarrollo psicobiológico y social. Hay que darle rienda suelta a la creatividad. Existen personas que tienen buenas ideas, pero por el qué dirán y los prejuicios las guardan en un cajón y ahí quedan para siempre. El mundo siempre ha sido y será no solamente de los que se atreven a soñar sino de los que lograron hacer realidad sus ideales. (O)
José Castillo Celi, psicólogo y médico naturista, Guayaquil



















