Juan Bernardo O. fue sentenciado a 34 años y 8 meses de prisión como autor del femicidio de Gabriela León, su pareja sentimental.

El crimen ocurrió en agosto del 2020 en el interior de su domicilio, ubicado en el centro histórico de Cuenca.

La pena impuesta al hombre es la máxima que se tipifica en el Código Orgánico Integral Penal (COIP) para este tipo de crímenes, por lo que al final de la audiencia celebrada en el Complejo Judicial del Azuay sus familiares se mostraron satisfechos.

Edmundo León Espinoza, padre de la víctima, declaró que aunque esta es la sanción más larga, para ellos es mínima considerando que nada les devolverá a su hija, a quien recuerda no solo con el afecto natural por ser su progenitor, sino también como una destacada profesional que meses antes de ser asesinada se había graduado de una maestría en Derecho.

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Además de la pena de cárcel, el sentenciado deberá pagar una reparación económica de $ 460.800, un elemento que a decir de Edmundo León pasa a un segundo plano, pues lo que ellos querían era justicia para que estos casos no se repitan en el país. Agradeció el apoyo moral recibido por parte de grupos sociales que voluntariamente se sumaban a los plantones convocados en las diferentes fases del proceso judicial.

Destacó también el actuar de los jueces que, a su criterio, fallaron acorde a derecho.

En este proceso, uno de los momentos más indignantes para la familia de la víctima ocurrió en septiembre del 2020 cuando circuló por redes sociales una fotografía del femicida junto con Juan Andrés V. V., alias El Mangajo, festejando y tomando licor en el pabellón de transitoria. Además, durante el proceso se determinó que el acusado ejecutó el crimen delante del hijo de Gabriela León.

El entonces comandante de Policía del Azuay, Ángel Zapata, contó en una entrevista a EL UNIVERSO que antes del asesinato la pareja tuvo dos discusiones fuertes y el hombre aceptó ser el autor de la muerte. Les relató que tras tomarla del cuello y verla inconsciente intentó reanimarla.

Además, Zapata añadió que el hombre presentó un perfil psicológico de violencia.

Finalmente, el padre de la víctima, Edmundo León, aconsejó a los padres y familiares que para evitar este calvario y que el lema “Ni una menos” se cumpla a cabalidad consideren con esta experiencia observar la conducta y conocer más sobre las parejas y su entorno familiar. “Cosa que nosotros no pudimos realizar porque supo con mucha habilidad engañar y aparecer como un príncipe azul”, dijo. (I)