El 12 de abril pasado, la Policía presentó a los integrantes de una banda de robo a casas. El coronel Walter Villarroel, jefe de la Policía Judicial, explicó ese día que perjudicados de las urbanizaciones Ciudad Celeste, Palma de Mallorca y Entre Ríos reconocieron a los detenidos, de nacionalidad colombiana, como los ladrones que entraron a sus casas y se llevaron dinero, equipos tecnológicos, joyas y electrodomésticos.

Estas personas ahora son parte de las estadísticas de aprehensiones que ha ejecutado la Policía y que ascienden a más de 22.000 de enero a abril de este año, según los datos oficiales.

EL UNIVERSO analizó las cifras del Ministerio de Gobierno sobre las detenciones registradas de enero de 2016 a marzo del presente año, a nivel nacional. Dentro de la información que constan en estos documentos está la nacionalidad de los aprehendidos, así como la población global y la acusación o cargos que pesan contra ellos.

En ese primer año, los arrestos ascendieron a 52.000. Un año más tarde, las detenciones escalaron a 98.000, este fue el pico más alto, similar al 2018. Al año siguiente, las aprehensiones bajaron a 89.000 y, en 2020, cuando hubo menos movilidad ciudadana por la pandemia, se situaron en 82.000. En los primeros cuatro meses del 2021 son más de 20.000 las personas detenidas por algún delito o infracción.

Publicidad

La mayoría en la lista son ecuatorianos, seguidos de ciudadanos de nacionalidades colombiana, venezolana y peruana. Experto señala que esto se debe a la cercanía de los territorios, fenómenos socioeconómicos e influencia del crimen organizado.

“Existe un incremento de personas en condición de movilidad humana de un país determinado, que va de la mano con el incremento de las detenciones de estas nacionalidades, me refiero a la migración de ciudadanos colombianos por el conflicto armado. Existió un gran número de desplazados, que aún sigue existiendo, pero no es comparable al éxodo de venezolanos que se ha venido dando en los últimos años”, refiere Renato Rivera, investigador de la Red Latinoamericana de Seguridad y Delincuencia Organizada (Relasedor), quien aclara que las personas detenidas representan una pequeña parte de las poblaciones extranjeras en el país.

“Es común que esto suceda con un mayor éxodo, pero no llegan a ser números representativos para argumentar que si existe un aumento en homicidios, en violencia o inseguridad es porque existe mayor número de ciudadanos venezolanos. Esta es una línea muy delgada en caer en la realidad. Sí evaluarlo como un problema versus el discurso xenófobo que podría promover el Estado al no llevar una comunicación adecuada sobre este tema”.

En 2016, la Policía detuvo a 52.618 personas: 50.128 compatriotas, 1.361 colombianos, 222 peruanos, 57 venezolanos, 42 cubanos, 14 argentinos, 14 chinos, 13 españoles y 13 estadounidenses. Están en los primeros puestos de la nómina en que constan 643 registros sin detalle del país de origen.

En el 2017, ciudadanos del país cafetero se situaron otra vez como la nacionalidad extranjera con más detenciones, con 2.273 registros; 530 personas sin el detalle del país de origen, 298 individuos de la nación llanera, 257 personas del país vecino del sur, en las primeras cinco posiciones.

En 2018, los detenidos de nacionalidad venezolana se situaron en tercer puesto con 842 registros, 544 individuos más que el año anterior. En 2019, esa población ascendió a 1.966 y, en 2020, desplazó al conjunto de personas de nacionalidad colombiana, 2.426 (venezolanos) frente a 2.105 (colombianos).

Publicidad

“La gente sigue pasando por los puntos de control no autorizados. De alguna manera algo está pasando en esos puntos no autorizados que la gente logra pasar con alguna facilidad y supongo que esa facilidad también posibilita que ingresen personas con algunos comportamientos inusuales, que no es que los adquirieron acá, que ya los traían”, indica Elena Graterol, miembro de la directiva de la Asociación Civil de Venezolanos en Ecuador, una organización que ayuda en temas socioeducativos a la comunidad migrante.

Graterol, quien se domicilió planificadamente con su familia en Quito hace siete años, refiere que es una minoría de la población venezolana la que se ha involucrado en hechos delincuenciales y de violencia, varios de ellos por necesidad, analiza, sin justificar ese tipo de conducta. No obstante, cuestiona que hay cierto rechazo en una parte de la ciudadanía local frente a sus compatriotas.

“Yo he visto cómo los policías incluso han golpeado a personas que están en los semáforos. De hecho, en una oportunidad estuve presente cuando se llevaron a dos mujeres porque estaban defendiendo a estas personas. No sé si es (por) el estigma del venezolano o cuál es la directriz que les emiten a los funcionarios. Yo lo deslindo de aquel que cometió el delito y sea de la nacionalidad que sea tiene que pagar sus consecuencias”, sostiene la activista.

¿Cuál fue la dinámica de las detenciones en 2020?

Según los datos del Ministerio de Gobierno, en el 2020 se registraron 82.994 detenciones.

El 94% de esos arrestos corresponde a ciudadanos ecuatorianos. La mayoría de las detenciones está vinculada con supuestos delitos de tráfico ilícito de drogas, boletas de apremio (valores impagos de pensión alimenticia), violencia contra la mujer o algún miembro del núcleo familiar, robo a personas y tenencia y porte de armas.

Capturan a sujetos que participaron en el asalto a vehículo, en el centro de Guayaquil

En cambio, en casi el 3% de las aprehensiones del año anterior figuraron ciudadanos venezolanos por presuntos delitos de tráfico ilícito de drogas, robo a personas, violencia contra la mujer o algún miembro del núcleo familiar, tenencia y porte de armas, y contravenciones de cuarta clase (proferir expresiones en descrédito o deshonra en contra de otro, causar lesiones, entre otros motivos).

“Desde la academia colombiana la lectura es que ellos están siendo reclutados por las ex-FARC, exparamilitares y organizaciones criminales del sur de Colombia. Como nueva modalidad están usando los corredores humanos para transportar la droga a los países de tránsito que luego saldría a los consumidores para el microtráfico. Muchas veces estas personas que están migrando caen por desconocimiento, por la desesperación también”, explica Renato Rivera, experto en seguridad.

Esas organizaciones delictivas del sur de Colombia pagarían unos $ 500 por transportar los alcaloides.

En un tercer lugar de las aprehensiones del 2020 están aquellas que se han aplicado a ciudadanos colombianos. El 2,5% de las detenciones corresponde a esta población. Una gran parte de los arrestos se debe a supuestos delitos de tráfico ilícito de drogas, robo a personas, tenencia y porte de armas, violencia contra la mujer o algún miembro del núcleo familiar, tenencia y porte de armas, y robo a domicilio.

Banda robaba carros e ingresaba a robar en viviendas de la avenida Samborondón; Policía detuvo a siete extranjeros

En un menor número también aparecen ciudadanos peruanos con una población que ha fluctuado entre los 200 y 300 individuos por año. Entre las aprehensiones también han figurado, aunque en menor número, ciudadanos cubanos, con un pico máximo de 42 en 2016.

“Si bien el Ecuador había sido un país de paso hacia Estados Unidos, México Estados Unidos, sí existieron ciudadanos cubanos que se quedaron en el país y que han estado vinculados, muchas veces a delitos de estafa o extorsión en algunos casos. En el caso de los peruanos hay un caso en particular. Es el aumento de la violencia por los pasos de contrabando en Huaquillas”, refiere Rivera.

El experto también pone el foco del análisis en aquellas detenciones, que no son tan numerosas, de personas cuyo origen es México, Europa, sobre todo, Europa Oriental.

“Porque tienes nuevas organizaciones criminales que están ingresando a territorio ecuatoriano a formar parte de esta cadena del narcotráfico”, apunta Rivera.

La Policía detuvo en 2020 a 19 ciudadanos de origen mexicano, catorce de ellos acusados de tráfico ilícito de drogas, uno por asociación ilícita y otro por delincuencia organizada. Otro por acoso sexual, uno por lesiones y otro por hurto. En ese mismo año también fueron detenidos un macedonio, por violación; dos rumanos, uno por tráfico de drogas y otro por lesiones en un accidente; un letonio (tráfico de drogas); un lituano, por tráfico de drogas; tres rusos, dos por tráfico de drogas y uno por boleta de apremio; dos ucranianos, uno por tráfico de drogas y otro por tenencia y porte de armas; y un kirguís, por extorsión (Kirguistán). (I)