Manta, MANABÍ

Los locales afectados por un incendio en el sector Nuevo Tarqui de Contenedores no estaban asegurados.

Entre los locales que tuvieron pérdidas en el incendio del domingo se encuentran negocios de venta de plásticos desechables, cárnicos, ropa, víveres y embutidos, al igual que de celulares y repuestos.

Esa área de Nuevo Tarqui de Contenedores fue levantada por comerciantes tras la devastación que sufrió el casco comercial de la parroquia Tarqui, de Manta, tras el terremoto de abril de 2016.

Publicidad

El incendio se reportó cerca de las 15:30 del domingo, y para controlarlo se necesitaron 60 bomberos, entre rentados y voluntarios, así como once unidades, entre carros de combate de fuego, abastecedores, rescate y ambulancia.

Manta, MANABÍ. Durante más de dos horas, los bomberos trabajaron para controlar el fuego. Foto: Foto cortesía CCBB de Manta

El origen del incendio aún es objeto de investigación, señaló Xavier Briones, jefe de Cuerpo de Bomberos de Manta, quien guio la labor de rescate que impidió que más locales fueran contaminados por el fuego.

“Están verificando alguna situación; no eran horas laborables. Al parecer, según primeras versiones, estaban haciendo un trabajo con material inflamable. Entonces, posiblemente eso sea lo que haya producido el incendio”, declaró Briones.

Lo que sí adelantó el jefe bomberil es que dos locales, ubicados en dos plantas, fueron los más perjudicados: uno de ellos era de ropa y otro de venta de elementos de plástico desechables.

Publicidad

Luis Rojas, administrador de este centro comercial Nuevo Tarqui de Contenedores, indicó que entre siete y ocho son los locales perjudicados tras el incendio, aunque no se especifica aún a cuánto asciende la pérdida económica por este siniestro.

En Manta, un hombre quedó en medio de las llamas por explosión en su taller

“Se va a esperar el informe del Cuerpo de Bomberos”, indicó Rojas, al responder sobre la probable causa del incendio en un horario en que el sector de Nuevo Tarqui de Contenedores cesa sus actividades.

Algunos comerciantes, como Joseph Espinales, esperaban durante el incendio sacar sus cosas, al tiempo de solicitar que resguarden la zona para así evitar que las pocas cosas que salvaron puedan ser sustraídas. (I)