Como un hombre “increíblemente” inteligente que poseía un coeficiente intelectual (IQ) de 172 (Albert Einstein tenía 160), aunque “nulo” para las matemáticas y que aplicaba sus conocimientos en derecho penal en defensa de quien lo necesitara, así se describía el abogado Harrison Salcedo, quien fue asesinado al estilo sicariato el pasado 28 de abril.

Se graduó a los 15 años del colegio e ingresó a la universidad a los 16 para cursar Derecho, pero dejó por dos años sus estudios superiores para “ponerse a trabajar” y fundar su propio consultorio jurídico. Llevaba cerca de 15 años ejerciendo la jurisprudencia, pero recién ocho con un título profesional, así lo afirmó en una entrevista, hace un par de meses, en el medio digital Hablando Las Plenas.

A mí me quisieron llevar a Texas (Estados Unidos) para becarme. Me hicieron unas pruebas psicológicas y tenía un IQ de 172, estaba muy por encima de la media. Lo que yo leo se me queda guardado en el disco duro por mucho tiempo. Si me preguntan los capítulos de Los Simpsons, me los recito”, indicó.

Su vida tanto personal como profesional siempre estuvo llena de polémicas. Salcedo ostentaba pistolas automáticas, ametralladoras, fajos de dinero, relojes, fiestas en mansiones y yates, y autos de lujo en los videos que subía en sus perfiles de redes sociales.

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En los videos que subía a su cuenta de TikTok, Harrison Salcedo mostraba armas.

La forma de promocionar su consultorio también causó revuelo por usar a la mujer como un objeto sexual: “Ahora resulta que las guapas no pueden ser abogadas, según las feminazis. Por todo me critican”, se defendió Salcedo. También publicaba videos de supuestos empleados suyos contando maletas llenas de dinero.

Afirmaba ser uno de los abogados “más queridos del Ecuador” y que todos los días le llegaban, a su despacho, flores, chocolates, comida, licores como regalos de sus 2.000 clientes agradecidos con sus servicios. “De las cosas más locas que he recibido es un pavo vivo en Navidad. Lo tuve un año y lo llamé Gustavito”.

Salcedo no estaba casado y no tenía hijos, por lo que, señalaba, “tenía cero debilidades”.

Gustaba de los “buenos vinos” y de una marca específica de bourbon (tenía una repisa llena de botellas de este licor en su departamento). Además, escuchaba narcocorridos y vallenatos, y varias veces parafraseaba las letras de estas canciones para apegarlas a situaciones de su vida diaria.

“Fue entrenado para matar, levantar, torturar con estilo, con clase”, se escucha como fondo musical de un audiovisual publicado en su cuenta de TikTok donde se lo ve vestido de traje y enfocando una de sus “naves”, un jeep de lujo.

Salcedo se graduó como abogado de la Universidad Internacional del Ecuador. De hecho, confirmó que quien le entregó el título fue la exministra de Gobierno María Paula Romo, antes de que sea parte del régimen de Lenín Moreno.

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Por la María Paula amiga, profesora y decana tengo un gran aprecio, metería las manos al fuego, pero por la María Paula que fue ministra dudaría”, dijo.

Recordó el tuit que publicó la exfuncionaria, el 28 de mayo de 2020, donde preguntaba ¿qué tienen en común Jorge Luis Zambrano, líder de la banda de narcotráfico Los Choneros, y Jorge Glas? Ella misma contestó: “Comparten abogado”.

Salcedo no se quedó callado y le refutó el comentario en la misma red social: “Yo le admiro y estimo demasiado Dra. No caiga en eso...el poder es efímero (sic)” y adjuntó una foto de él junto a Romo.

“Hulk”, como lo llamaban sus amigos y clientes de “cariño”, fue el abogado del exvicepresidente Jorge Glas en el juicio por el caso Sobornos 2012-2016. En ese litigio protagonizó un acto polémico. No asistió a una de las audiencias y para justificar su ausencia le envió una foto de sus heces fecales a la jueza Daniella Camacho, encargada del caso.

“Debo aclarar que lo que envié fue el reporte médico, las copias de los exámenes clínicos y allí estaban las fotos, pero abrieron el sobre y lanzaron la foto (en redes sociales)...”, señaló Salcedo.

Además, afirmó que le propuso a Jorge Glas “mentir y que diga lo que quieren escuchar a través de la figura de cooperador eficaz” para que salga de prisión más rápido, pero que el exvicepresidente no aceptó “y casi le tira el bidón de orina que tenía en la celda”.

Es que “Hulk” buscaba hasta el mínimo recurso para ayudar a sus clientes: “Veo si los policías hicieron mal el parte, si le agradamos al juez o le recordamos a algún familiar de él”.

También fue abogado de Eliseo Azuero, exasambleísta investigado por el presunto delito de delincuencia organizada. Azuero, según Fiscalía, fue parte de una estructura de corrupción en la construcción del Hospital Básico de Pedernales, en Manabí.

La defensa de Azuero, según Salcedo, fue el caso más difícil que asumió, ya que le tocaba decir qué pasó con el “gran reparto” y quiénes estaban involucrados: “Me tocó denunciar que temía por mi vida”. Además, defendió a los policías metropolitanos relacionados con la trama de insumos médicos, que involucra al expresidente Abdalá Bucaram y su hijo Jacobo.

‘Si Rasquiña no salía, yo mismo me cortaba el testículo izquierdo’

Salcedo también fue defensor de Jorge Luis Zambrano, alias Rasquiña, líder de la banda Los Choneros, uno de los casos judiciales más polémicos. Rasquiña fue asesinado, también al estilo sicariato el 28 de diciembre de 2020, luego de que Salcedo logró su libertad después de ser sentenciado, en 2015, a 20 años de cárcel por asesinato, previamente se le había reducido la condena a ocho años.

Liberar a Rasquiña enorgullecía a Salcedo, ya que aseguraba que hubo una presión y oposición de periodistas, medios de comunicación, jueces y autoridades de gobierno para que no se lo libere: “JL, jotica, compa, le decíamos los amigos (a Rasquiña)”, dijo Harrison.

De hecho, contó que, luego de revisar de forma minuciosa el caso, en una de las conversaciones que tuvo con Zambrano le reafirmó que lo sacaría de prisión: “JL, me corto el testículo izquierdo si no te saco, eso le dije”.

Afirma que fue el propio Rasquiña quien lo buscó para que lo defienda debido a “su lucha por los derechos humanos” y las cientos de causas sociales que llevaba de forma gratuita a favor de menores de edad violados y casos por pensión de alimentos.

Cuando reviso la causa de JL veo que él tiene todos los argumentos para salir y que solo era de poner tres escritos y sacarlo. El tipo me coge cariño porque vio que lo defendía más que su mamá”, indicó.

Y aclaró que en este caso sí cobró “buenos” honorarios porque no “era monjita de la caridad”: “Muchos de esos personajes (como Rasquiña) me buscan en función de que soy el precursor que sabe más en la materia penitenciaria y ¿por qué? porque yo estuve preso porque me persiguieron y enjuiciaron sin razón por haber tocado fibras sensibles del gobierno de (Rafael) Correa y ahora los defiendo, mira cómo es la vida”.

Sin embargo, en septiembre del 2020, Salcedo fue encausado por supuestos arreglos bajo la mesa para adelantar la libertad de Rasquiña. Los jueces que participaron en el caso actualmente son investigados.

“Pedí que se realicen tres auditorías nacionales e internacionales en ese proceso que me están vinculando para que me digan si hay un sola coma fuera de lugar de una decisión no razonable o no legal, si lo encuentran yo mismo me voy preso”, dijo Salcedo en la entrevista con el medio digital.

Indicó que sus clientes estaban advertidos de que él solo los defendía una sola vez por el mismo delito (aunque hayan sido culpables), porque no daba “segundas oportunidades”, ya que él era responsable del “mal o el bien” que salía de las cárceles.

Y aquí estoy, invicto. Me quieren acabar, pero no han podido. No joda”, cantaba Harrison Salcedo en un video subido a su cuenta de TikTok en julio del 2020. Diez meses después fue asesinado. (I)