Alrededor de unas 500 personas participaron la mañana del viernes en la marcha convocada por el Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi (MICC), que tuvo como consigna reclamar por seguridad en la provincia y en las comunidades rurales, donde ha penetrado la delincuencia.

La movilización se desplazó por varias calles de Latacunga hasta llegar a los bajos de la Gobernación.

Álex Toapanta, presidente del MICC, manifestó que en los últimos días se ha visto un incremento de la inseguridad, por lo que anunció que las comunidades tomarán medidas para defenderse.

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“Estamos cansados, pero también estamos organizados. Cualquier ladrón, cualquier delincuente que se atreva a pasar por las comunas, por las parroquias, por los centros urbanos será sometido al proceso de justicia indígena”, advirtió Toapanta.

Hizo un reclamo al Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI), por la presencia de los internos del centro de rehabilitación de Cotopaxi.

“Ya no queremos más un solo delincuente aquí en la provincia. Cotopaxi no es basurero (para) que vengan a dejar a toda esa delincuencia”, expresó Toapanta e hizo un llamado a la unión de los habitantes de la provincia para mejorar la seguridad y actividad económica.

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El dirigente informó que se instalará una asamblea permanente que supervisará la situación y tomará acciones en defensa de la población.

El MICC extendió tres pedidos a la Gobernación que tienen que ver con que no incremente el número de internos de la cárcel de Latacunga; que exista cooperación interinstitucional para la aplicación de justicia indígena y justicia ordinaria, con el fin de evitar sanciones penales para los dirigentes de las comunidades que ejerzan justicia indígena; y que los alimentos que consumen los prisioneros del centro de rehabilitación sean abastecidos por productores locales.

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Dirigentes del Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi (MICC) lideraron la marcha en la ciudad de Latacunga, el viernes 9 de febrero de 2024. Foto: EFE Foto: EFE

A la marcha se sumó la prefecta de Cotopaxi y dirigente del movimiento indígena, Lourdes Tibán.

Ella también señaló que la decisión de las comunidades es “una vez cogido al ladrón, no mandar a la Policía” y dar un “escarmiento” a los delincuentes.

“Eso creo que está bien”, opinó, pero aclaró que no debe haber situaciones que puedan perjudicar a terceros o que se transgredan de los lineamientos de la justicia indígena.

Lo dijo en referencia a un evento ocurrido días atrás, cuando un grupo de comuneros, en retaliación a delincuentes encontrados, quemaron un vehículo cuya propiedad no estaba clara.

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“Ese carro debe haber sido robado. Hubiera sido bonito que el carro lo detengamos y pongamos una recompensa hasta que asome el dueño, porque se le afecta también al dueño que le robaron. Todas esas cosas hay que organizar de mejor manera... ver que los dirigentes, al momento de tomar decisiones, también reflexionen por cada bien, por cada cosa que miremos, que no caigamos en un linchamiento que no está dentro de los parámetros de la justicia indígena”, comentó Tibán.

La movilización se desarrolló de manera pacífica, sin contratiempos ni incidentes. Entre los dirigentes no estuvo presente Leonidas Iza, líder de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie).

Varios manifestantes caminaron con banderas y carteles con mensajes alusivos contra la inseguridad y el estado de guerra declarado por el Gobierno; otros se oponían al incremento del impuesto al valor agregado (IVA), así como al tratado de libre comercio con China.

“El crimen y la delincuencia están dentro del Estado”, decía un cartel de grandes proporciones.

Respecto del alza del IVA, las personas aseguraban que la intención del Gobierno encarecería los productos, afectando a la economía de las familias.

Asimismo, alegaban que el tratado comercial con China precarizaría a los agricultores. (I)