La protección de una franja marina de dos millas náuticas alrededor de cada isla del Archipiélago de Galápagos fue la recomendación del Plan de Manejo terrestre en 1974. Esa fue una de las primeras acciones adoptadas. Doce años (1986) más tarde se dio la declaración de una reserva de recursos marinos, para controlar la práctica ilegal de la pesca y la sobreexplotación del recurso del mar y fue en 1998 que se creó la Reserva Marina de Galápagos (RMG).

Su extensión actual es de 133.000 km² y la propuesta de ampliarla a 445.953 km² ha generado hasta el momento posturas divididas. Los que están favor: comunidad científica, ambientalistas y gremios de pesqueros artesanales y de Galápagos; y, los que se oponen: representantes de la Cámara Nacional de Pesquería y de gremios pesqueros, entre ellos de la isla. Mientras que aún no hay un pronunciamiento del Gobierno.

La nueva reserva marina de Galápagos es parte de la Propuesta de Ordenamiento Espacial de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) Insular del Ecuador, una investigación científica y económica de un grupo de más de 20 expertos nacionales y extranjeros, bajo el liderazgo de investigadores de la Universidad San Francisco de Quito.

Gremios pesqueros denuncian supuesta propuesta de canjear ampliación de la reserva marina de Galápagos a cambio de deuda

Pero ¿cuál sería la vía para financiar este proyecto? Max Bello, de Mission Blue, una organización sin fines de lucro que busca proteger el océano, explica que la iniciativa Más Galápagos, que es parte de la propuesta, se encuentra investigando mecanismos financieros innovadores y uno de ellos es el canje de deuda, por lo que solicitó a The Ocean Finance Company (OFC), un organismo apoyado por el Banco Holandés para el Desarrollo, apoyo para idear un mecanismo financiero innovador que permitiera cuidar Galápagos de “por vida”.

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El mecanismo financiero consiste en que parte de la deuda externa puede ser pagada a través de un canje de deuda por naturaleza. ¿Cómo funciona? Un ente privado (OFC) compraría en el mercado financiero internacional el equivalente a mil millones de dólares de deuda externa. Con esta acción, el país reduciría el monto de su deuda y además parte de los pagos a esta los reinvertiría en un Fondo para la Sostenibilidad.

Este fondo estaría conformado por una alianza público–privada entre el Gobierno del Ecuador y usuarios directos de la reserva marina, incluyendo al sector pesquero. La misión del Fondo para el Desarrollo Sustentable es financiar la administración, control y patrullaje a entidades oficiales como la Armada del Ecuador y Ministerio del Ambiente y Agua, además de otros proyectos de interés para el sector pesquero y la comunidad de Galápagos, explica Bello.

Casi un año sin definiciones sobre la ampliación de la reserva marina Galápagos en el Gobierno

La propuesta ha sido presentada en distintas ocasiones a diferentes ministerios, entre ellos el del Ambiente y la Cancillería. También al pleno del Consejo de Gobierno de Galápagos. La última vez que presentaron fue el 18 de febrero pasado al presidente Lenín Moreno, quien ya el 2 de febrero de 2019 en la Cumbre del Cambio Climático de la ONU (COP25) dijo que Ecuador analizaba la extensión de la reserva marina Galápagos.

La propuesta de ordenamiento espacial de la ZEE insular contempla una nueva reserva marina de 445,953 km2, en la cual no se permiten actividades extractivas y se conservan áreas de ecosistemas oceánicos críticos, rutas migratorias y zonas de alimentación de especies marinas amenazadas. Foto Cortesía

El Gobierno será socio fundador del fondo, por lo que tendrá poder en todas las decisiones que se tomen con los recursos. “La soberanía del Ecuador no se afecta, pues el fondo únicamente contribuye financieramente a que el Estado pueda contar con todos los recursos necesarios para mejorar la protección de la ZEE insular y su reserva marina”, expresa Bello.

Precisamente la soberanía del país es lo que genera preocupación de sectores pesqueros que rechazan esta propuesta. Bruno Leone, presidente de la Cámara Nacional de Pesquería, en una rueda de prensa, dijo que la propuesta de ampliar la reserva marina no tiene sustento técnico, que es inconveniente e inconstitucional.

Galápagos si es un patrimonio natural de la humanidad en su naturaleza, pero en la administración hay una guerra que siempre es dedicada contra el sector pesquero

Eduardo Abudeye, de la Red de Pescadores de Galápagos

Expresó que estaría violando los artículos 3, numeral 2 y el147, numeral 17 (que se refieren a la defensa de la soberanía nacional). El endeudamiento público no puede comprometer la soberanía en el mar ecuatoriano so pena o con pretexto de una supuesta supervisión de las especies.

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La pesca de Ecuador, que que va de las 40 millas de la actual reserva y las 200 millas de la Zona Económica Exclusiva, está sumamente monitoreada a través de los diferentes mecanismos que tiene el Estado, añadió.

Leone manifestó que están dispuestos a sentarse con los de Más Galápagos para analizar los puntos de vista y poder llegar a un acuerdo en beneficio del país.

Eduardo Abudeye, de la Red de Pescadores de Galápagos, cuestionó de qué tipo de conservación se habla cuando hay un examen de Contraloría General del Estado que objeta más de 20 operaciones turísticas. “El pescador de Galápagos no está conforme y parte de la población tampoco está conforme, (...) Galápagos sí es un patrimonio natural de la humanidad en su naturaleza, pero en la administración hay una guerra que siempre es dedicada contra el sector pesquero”, dijo.

Alberto Andrade, del colectivo ciudadano Frente Insular de la Reserva Marina de Galápagos que apoya la ampliación de la RMG, dice que esta propuesta no limita los derechos de los habitantes insulares ni de los pescadores artesanales o industriales.

La propuesta ha sido socializada con diferentes actores, ministerios y al presidente. Estamos esperando que el Gobierno acoja la iniciativa y se cree un espacio nacional para discutir , es un punto de partida. (...) La propuesta ha sido diseñada tomando en cuenta las áreas más importantes de pesca y manteniéndolas, hay que seguir explicando (...)

Alex Hearn, biólogo que participó en la investigación,

Expresa que en el 2017 cuando fue capturado un buque de bandera china dentro de la reserva con más de 300 toneladas de pesca, que incluían dos especies de tiburón en peligro, la comunidad de Santa Cruz, de Isabela y San Cristóbal se movilizó por este delito ambiental. En ese año entregaron un manifiesto a los asambleístas y autoridades de Galápagos para que el Estado pueda tramitar ya en ese entonces la expansión de la reserva a más de 100 millas porque está siendo violentada. (I)

Zonificación de uso múltiple

Según la propuesta de ordenamiento espacial de la ZEE insular esta se fundamenta en la creación de una zonificación de uso múltiple, bajo un enfoque de manejo ecosistémico, precautoria y adaptativo, cuyos componentes clave son los siguientes:

Una nueva reserva marina de 445,953 km², en la cual no se permiten actividades extractivas y se conservan áreas de ecosistemas oceánicos críticos, rutas migratorias y zonas de alimentación de especies marinas amenazadas.

Dos zonas de pesca responsable, disponibles a través de acuerdos de acceso exclusivo, como por ejemplo derechos de uso territoriales, a discutir y definir en conjunto con los usuarios. No se puede afirmar que la pesca en estas zonas sea sostenible en la actualidad, pero existen niveles significativos de pesca incidental, por lo que será necesario un manejo cuidadoso y monitoreo eficiente de la pesca.

En ambas zonas deberá existir el compromiso de llevar observadores (o sistemas de observación electrónica) a bordo para mejorar la colección y manejo de datos, y de liberar todas las especies capturadas de manera incidental. Asimismo, en estas zonas se recomienda contemplar el uso de cuotas, fomentar el uso de métodos para reducir la pesca incidental y la obtención de certificaciones de pesca responsable.

2.ª Zona de pesca responsable de 195,849 km², al oeste de la RMG actual que conforma las áreas de pesca más importantes actuales tanto para la flota atunera de cerco y la flota palangrera artesanal ecuatoriana, y dos zonas de desborde hacia el norte y el sur, respectivamente (ver gráfico).

2.b Zona de pesca responsable libre de dispositivos (ver gráfico) Agregadores de Peces (DAPS) de 29,534 km². Estudios científicos demuestran que los DAPS sembrados al este de Galápagos tienen una alta probabilidad de entrar en la reserva marina, afectando a la biodiversidad marina y la actividad de pesca artesanal del archipiélago.

3. Una zona de amortiguamiento El Niño: un área de 33,852 km², incluida en la zona de pesca responsable. 2.ª, en la cual se prohíbe la pesca únicamente durante los años cuando se declara un evento de El Niño, como una medida precautoria para aumentar la resiliencia de aquellas especies endémicas que normalmente no salen de la RMG, pero que extienden su zona de alimentación fuera de los límites de la reserva durante este tipo de evento climático, razón por la cual quedan expuestas a la pesca incidental o ilegal. (I)