El Comité del Límite Exterior de la Plataforma Continental Ecuatoriana (Clepce), conformado por autoridades del Ministerio de Defensa, la Cancillería, la Armada, la Secretaría de Planificación y del Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar), coincidió en la necesidad de la compra de un nuevo buque polar oceanográfico, “en cuanto sea posible”, para continuar con los trabajos de investigación y ampliación de la plataforma continental.

La ampliación de la plataforma continental es una posibilidad que se establece en la Convención del Mar de las Naciones Unidas (Convemar), para que los Estados parte amplíen esta zona, conformada por las extensiones del suelo y subsuelo marinos de las islas Galápagos y del Ecuador continental, de las 200 millas a las 350 millas.

La aprobación de la ampliación por parte del Comité de Límites Marítimos de las Naciones Unidas, que es parte de la Convemar, permitiría al Ecuador tener jurisdicción y derecho sobre los recursos minerales y de otro tipo que se encuentran en estas superficies submarinas.

La ampliación de la plataforma continental estaría en riesgo por falta de recursos económicos

Desde el 2012, año de adhesión a la Convemar, Ecuador tiene diez años de plazo, es decir, hasta el 2022. Sin embargo, hasta ahora, de las tres posibilidades de ampliación que tiene el país, por las cordilleras de Carnegie, Cocos-Galápagos y Colón, solo se han entregado los estudios de Cocos-Galápagos (diciembre del 2020).

Este jueves 25 de noviembre, el Clepce mantuvo su décima tercera reunión para revisar el trabajo actual para la ampliación del límite exterior de la plataforma continental ecuatoriana en el flanco sur de la cordillera submarina de Carnegie, información que se presentará a Naciones Unidas durante el 2022.

El Gobierno aún no ha dado fecha para la entrega de los estudios para la ampliación de la plataforma por la parte de Colón; pero, cuando se entregaron los estudios preliminares de Cocos, las autoridades anunciaron que pidieron una extensión del plazo a Naciones Unidas para presentar los estudios definitivos hasta el 2026.

El proceso de compra del buque oceanográfico se puso en marcha en septiembre de este año. Sin embargo, en octubre, el Ministerio de Finanzas pidió al Inocar suspender la adquisición argumentando que el país no cuenta con los recursos económicos necesarios, de momento, para hacer una adquisición de este tipo, presupuestada en $ 67 millones, esto debido a la pandemia del COVID-19, la crisis carcelaria y otros factores.

La construcción del nuevo buque polar y oceanográfico tomará cerca de dos años y medio. El único buque con estas características que posee este momento el país se denomina Orión; por tener cuarenta años de existencia, las autoridades de la Armada han señalado, en reiteradas ocasiones, que ya cumplió su vida útil y está obsoleto. (I)