Gritos de desesperación retumbaron en la sede de la Cancillería, en Quito. Un grupo de familiares de ecuatorianos residentes en Ucrania, la mayoría estudiantes, acudió la mañana del domingo 27 de febrero al Ministerio de Relaciones Exteriores en busca de soluciones para traer de vuelta a sus parientes a Ecuador.
“¡Queremos acciones, no palabras!”, reclamaban desde el interior de la Cancillería, donde fueron recibidos por Pamela Cevallos, analista de la Dirección de Comunicación y otros funcionarios que trataban de calmar los ánimos, explicar la situación actual y las acciones que se están ejecutando.
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Aníbal Estrella llegó angustiado a golpear las puertas del ministerio para ser atendido. Su hijo, Joao, junto con otro estudiante ecuatoriano, lograron salir por de Ucrania y llegar a Rumanía. El domingo, muy temprano, Joao le envió un mensaje de voz en el que avisaba que las autoridades de ese país querían deportarlos a Ucrania, porque no contaban con la visa Schengen.
“Mi hijo salió hace cuatro días de Ucrania. Salió caminando, salió en vehículo. Me he endeudado para sacarlo a mi hijo de ahí”, exclamó agitado Estrella. Al abrirse las puertas de la Cancillería aparecieron Cevallos y otros servidores públicos, quienes le indicaron que estaban al tanto y gestionaban una solución.
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Magaly Cañar también fue a buscar respuestas. Haciendo un esfuerzo para no romper en llanto, contó que su hija Kharla Tamayo pudo escapar de Kiev, capital de Ucrania, donde estudiaba odontología desde hace dos años.
“A mi hija le tocó dormir en un búnker, la noche del jueves. El viernes salió con sus amigos a la ciudad de Lviv, pero, como pueden ver en los videos que hemos publicado los padres, está fatal en la frontera con Polonia. Ellos decidieron ir a Eslovaquia, pero no les dieron paso, no les dejaron. El mismo grupo ahora está rumbo a Rumania para ver si pueden salir por esa frontera. Solo le pido a Dios que la cuide, que la guarde y que regrese pronto a casa”, dijo Cañar, mientras su voz se quebraba.
Juan Carlos Moncayo no ha dejado de ir a la Cancillería apenas empezó la invasión de Rusia, el jueves. Su hijo, Joshua, se encontraba en la ciudad de Járkov, la segunda ciudad más poblada de Ucrania y que está cerca de la frontera con Rusia.
“Mi hijo se subió a un tren a empujones y a gritos, como pudo. Viajó 20 horas y llegó a Lviv y ahí fue la misma historia: Cancillería nos prometía que va a haber los buses, que va a haber un corredor humanitario, pero no ha pasado nada. De Lviv tuvieron que coger un taxi que les cobró muy caro, les dejó a 20 kilómetros de la frontera con Polonia. Ellos tuvieron que caminar. Él se encuentra ahora en la frontera con Polonia, intentando pasar. Nuestro enojo con Cancillería es que mandaron delegados hace tres días y no hay ninguno. Nuestros hijos siguen solos, peleando para poder pasar a Polonia”, dijo Moncayo.
El Gobierno ha reiterado su comprensión por el sufrimiento que atraviesan los familiares. Desde el cuarto de operaciones estratégicas, instalado por la emergencia y donde se toma contacto con estudiantes y familiares, el canciller Juan Carlos Holguín informó que, hasta las 11:00 del domingo, aproximadamente 200 ecuatorianos ya habían evacuado Ucrania y se encuentran en Polonia, Eslovaquia, Hungría y Rumania.
Holguín pidió a los familiares que expliquen a sus parientes que la mejor opción es volver a Ecuador y no opten por ir a España o Italia, ya que para ingresar a esos países se requiere visa Schengen.
“Cuando llegan a frontera (los ecuatorianos), muchos padres piensan que van a ser divididos por países. Hay fronteras con más de 10.000 personas tratando de ingresar”, explicó el canciller.
Indicó que se está aplicando un sistema de geolocalización para ubicar y rastrear a los ecuatorianos, por medio de un formulario que es enviado directamente a ellos y sus parientes. El sistema, aseguró, funciona inclusive si el teléfono celular de la persona se quedó sin señal de internet o batería. Señaló que en los últimos días se ha tomado contacto con 300 compatriotas por medio de esta plataforma.
“Hay muchos chicos que han perdido contacto con sus familias porque se les descargó el celular. Ahí es donde actúa la Cruz Roja Internacional, en un programa de reintegración familiar. Nosotros trasladamos el caso, la Cruz Roja se encarga de identificar a los chicos que estén incomunicados y darle a conocer a la familia que ya los comunicaron. Es difícil, porque las familias, entendemos, en ese momento no confían en las autoridades, creen que no se ha hecho demasiado. Entonces ahí la Cruz Roja juega un papel fundamental para que ellos les puedan dar un mensaje de confianza”, mencionó Holguín.
Con respecto al primer vuelo humanitario que saldrá de Varsovia, el canciller dijo que hasta el momento están confirmados 68 ecuatorianos en Polonia y se espera llenar el lunes el avión, que tiene capacidad para mover a 350 personas.
“Hay que darle la tranquilidad a todos los ciudadanos de que hay un vuelo para todos. Nadie se va a quedar sin regresar”, afirmó el canciller, y expresó que Perú y México están colaborando con puestos en vuelos humanitarios. (I)