Entre los cálculos porcentuales y la búsqueda de candidatas mujeres y jóvenes, las organizaciones políticas se debaten por cumplir las reformas al Código de la Democracia para no quedarse fuera de la participación en las elecciones seccionales y del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) de febrero del 2023.

Para estos comicios uno de los requisitos fundamentales que deberán cumplir los partidos y movimientos es la inclusión del 30 % de mujeres encabezando listas y el 25 % de jóvenes, para todas las dignidades que se elegirán como son prefecturas y viceprefecturas; alcaldías, concejalías urbanas y rurales y vocales de las juntas parroquiales.

El calendario electoral estableció que desde el 22 de julio hasta el 5 de agosto se realizarán los procesos de democracia interna, en los que las 276 agrupaciones habilitadas podrán escoger a sus candidatos para ir a la contienda solos o en alianzas. Estas últimas deberán inscribirse entre el 8 de julio y el 7 de agosto ante el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Está previsto que hasta el 10 de octubre se consume la democracia interna, con la resolución de recursos subjetivos ante el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) que se planteen en contra de los elegidos.

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El 21 de agosto arrancará oficialmente la etapa electoral con la convocatoria a elecciones, y desde el 22 de agosto hasta el 20 de septiembre se abrirá la fase de inscripción de los candidatos en el CNE.

90.000 candidatos se proyectan para las seccionales del 2023, un 10 % más de lo registrado en los comicios del 2019

Antes de estas actividades, el ambiente proselitista está en la etapa preelectoral y se concentra en la definición de las precandidaturas a lo interno de los grupos políticos, en los que escoger sus cuadros femeninos está causando discrepancias entre sus militantes.

Como una alternativa para ayudar a las organizaciones políticas, el CNE habilitó una herramienta informática denominada Simulador para el proceso de inscripción de candidatos, que les permite realizar los cálculos de cuántas mujeres y jóvenes, de acuerdo con el número de provincias y dignidades deben cumplir para poder participar.

Entre los consejeros hay desconocimiento de quién dispuso su contratación y a quién. Pero, extraoficialmente se conoció que esta plataforma no se elaboró en el interior del Consejo, sino que se contrató externamente por un valor de $ 6.700.

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En todo caso, el debate está en los sujetos políticos por cumplir con las disposiciones legales.

Cecilia Velasque, subcoordinadora nacional del movimiento político Pachakutik (PK), expresó su preocupación por la posición que tienen los hombres respecto de la participación de sus coidearias como cabeza de listas.

“Las organizaciones políticas tenemos problemas, aparentemente por falta de liderazgo de las compañeras. Dicen que no están preparadas, que no son políticas, que no tienen opciones de ganar, son los pretextos que se ponen en las organizaciones entre los caballeros”, lamentó la directiva.

Relató que “hay una ceguera machista muy complicada en el tema político en nuestras adherencias, porque siempre están pensando en varones. Y si hay compañeras mujeres, hacen todo el problema, la vida imposible”, insistió.

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Para evitar estas discrepancias, Pachakutik adoptó un reglamento interno, en el que se dispuso que si en las diferentes provincias no se logra designar mujeres, se harán sorteos públicos con veeduría ciudadana y notario. Ello porque si no se cumple con la norma, se quedarán sin inscribir candidatos.

Velasque detalló que a nivel de prefecturas, el 30 % de mujeres corresponde a siete provincias, y que por el momento hay solo dos precandidatas: Carla Larreátegui en Zamora Chinchipe y Martha Simbaña en Chimborazo.

Uno de los mecanismos que adoptarán para garantizar esta participación es que en provincias donde haya una sola candidata mujer no harán primarias; y donde hay más de dos mujeres en una provincia se someterán a elecciones primarias solo de mujeres.

Milton Boada, presidente del movimiento Independiente Renovador (MIRA), contó la experiencia que se vive en el cantón Pedro Moncayo de Pichincha.

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Su movimiento irá en alianza con Bandola Vive, para postular candidatos a la alcaldía, concejalías y juntas parroquiales. Allí hay cuatro juntas parroquiales, indicó Boada, por las que correrán dos hombres y dos mujeres como principales, al igual que para las concejalías.

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Pero reconoce que es difícil elegir mujeres. “Hay complicaciones porque hay movimientos que tenían candidaturas hechas y se cae todo. Porque, por ejemplo, en las juntas parroquiales tenían decidido quiénes van, pero se complica porque mujeres conocidas es muy difícil encontrar; esa junta puede ser un pueblo y ahí no hay esos procesos de trabajo político en donde hayan estado inmersas las mujeres. Es complicado”, comentó.

Sin embargo, su movimiento está trabajando en ello, porque “la ley es muy clara y no hay para dónde”, añadió Boada.

Un movimiento nacional como Democracia Sí está también en el trabajo interno, en el que buscará establecer alianzas con movimientos locales para equilibrar la composición de las listas.

El presidente de esta agrupación, Gustavo Larrea, narró que están acordando candidaturas con los requisitos de paridad de género y jóvenes, para lo que han avanzado en el 60 % a nivel nacional.

Larrea aclara que no es la primera vez que deben cumplir con este requisito, por lo que hay experiencia, aunque reconoce que en ocasiones es “problemático la ejecución de la democracia interna por los criterios de dirigentes y militantes de cada provincia”.

En contraste a estos avances, el movimiento nacional Pueblo, Igualdad y Democracia (PID), inscrito por el CNE hace pocas semanas, está todavía analizando cómo será su participación.

Arturo Moreno (primo del expresidente de la República, Lenín Moreno) es fundador del PID y reconoció que su organización está aún definiendo cuestiones internas como la conformación de sus directivas, para lo que el CNE le dio 90 días.

De esta forma, están discutiendo con qué movimientos políticos locales o nacionales podrán establecer alianzas o cómo “conquistan” candidatos, afirmó Moreno.

El movimiento provincial El Oro, Sur Unido Regional (SUR) estaría encaminado a proponer sus candidatos. Ermel Sánchez, director de Acción Política, aseguró que su organización se ha mantenido activa en los procesos electorales, por lo que no tendrán problemas en elegir a sus candidatos.

“Nosotros tenemos en El Oro catorce cantones de los que debemos definir la participación con cinco mujeres como candidatas”, precisó Sánchez, quien no descartó que se establezcan alianzas con movimientos afines para fortalecer su participación.

Esta política de inclusión de mujeres en los procesos electorales no es nueva y ha sido observada por la Organización de Estados Americanos (OEA).

En las últimas elecciones seccionales del 2019, la Misión Electoral de la OEA constató que los partidos y movimientos postularon más hombres a las diferentes dignidades.

Por ejemplo, para las alcaldías hubo candidaturas de 268 mujeres y 1.611 de hombres; para las prefecturas y viceprefecturas, 39 mujeres y 183 hombres.

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Para las concejalías urbanas 3.052 mujeres y 3.608 hombres; y las rurales, 1.598 y 2099, respectivamente. En las juntas parroquiales, 11.829 mujeres y 15.097 hombres.

Esto evidenció, según la Misión, que para los cargos unipersonales, como son las alcaldías “es notoria la resistencia de las organizaciones políticas de incluir a las mujeres como candidatas principales”, frente a las pluripersonales, en donde se observó mayor participación femenina.

El análisis es que para la conformación de las listas se “subestima las capacidades y desempeño de las mujeres líderes existentes. En general, no se promueve el liderazgo de las mujeres y las organizaciones políticas buscan mujeres que atraigan cobertura mediática para cumplir con la paridad y la alternancia y que además, ‘arrastren’ votos”. (I)