Una vez que con el voto a favor de seis de los nueve magistrados de la Corte Constitucional (CC) se aprobó un dictamen de admisibilidad, únicamente por la causal de peculado, que dio paso a la solicitud de la Asamblea Nacional para enjuiciar políticamente al presidente Guillermo Lasso, seis constitucionalistas analizan el fallo emitido.

Los jueces constitucionales Alí Lozada, Karla Andrade, Alejandra Cárdenas, Jhoel Escudero, Richard Ortiz y Daniela Salazar votaron a favor del dictamen que dejó de lado dos cargos por el delito de concusión. En la primera acusación por concusión, el dictamen de mayoría dijo que existe una “inconsistencia evidente en la red inferencial”; mientras que en la segunda se señaló que carece de coherencia narrativa y de un mínimo de verosimilitud” respecto de los hechos atribuidos al primer mandatario ecuatoriano.

Solo se aceptó la causal por peculado, en la que los asambleístas que plantearon la solicitud de juicio político afirman que el presidente Lasso conocía sobre la firma de un contrato lesivo para el Estado entre Flopec y Amazonas Tanker Pool.

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Enrique Herrería, Teresa Nuques y Carmen Corral fueron los magistrados constitucionales que emitieron un voto salvado respecto al tema.

Iván Castro: ‘Los jueces encontraron que no son suficientemente coherentes las acusaciones en cuanto al delito de concusión’

El experto constitucionalista califica al dictamen como bien elaborado y muy bien argumentado. Destaca que la CC no se limitó a hacer un chequeo superficial de los requisitos determinados en el artículo 129 de la Constitución, alejándose así del precedente que en 2017 estableció la CC para el juzgamiento político del exvicepresidente Jorge Glas, en el que se dijo, en síntesis, que la CC debía limitarse a revisar si lo actuado por el Consejo de Administración Legislativa (CAL) era o no era correcto.

Castro señala que el dictamen de mayoría de la CC hace una revisión de la forma y también del fondo. En esa revisión, dice, encontraron los jueces que no son suficientemente coherentes las acusaciones en cuanto al delito de concusión, pero que en la acusación del delito de peculado han llegado a la conclusión de que sí pudiese existir congruencia en la acusación formulada y los hechos atribuidos al presidente de la República.

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Resalta que la CC haya dado paso a la admisibilidad en cuanto a la acusación de peculado, sin pronunciarse, porque no puede hacerlo, sobre la veracidad de la prueba, sobre si están probados o no los hechos o si el presidente es o no culpable desde el punto de vista penal, pues eso le corresponderá hacerlo a una corte jurisdiccional.

El constitucionalista Castro ve como positivo que para llegar a la conclusión que se llegó se hizo un análisis no solamente de la tipificación del delito de peculado, sino que se examinaron los hechos atribuidos al presidente Guillermo Lasso que lo vinculan eventualmente con la comisión del delito y, al mismo tiempo, sobre la posibilidad de que de esos indicios se pueda llegar a conclusiones de que podría existir una participación en él.

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Para Castro, el dictamen de la CC le da parte del trabajo realizado a los acusadores y le da indicios claros al presidente Lasso para su defensa. Ve que el presidente Lasso cometió el error al adelantar parte de su defensa, al mandar a la CC un alegato en donde establecía sus puntos de vista.

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Carlos de Tomasso: ‘El dictamen de mayoría delimita la cancha en la que se dará el juicio político en la Asamblea Nacional’

El constitucionalista resalta como importante que en el dictamen de mayoría de la CC haya existido un análisis de contenido. Según él, no se tomó el camino fácil de hacer un análisis de forma, sino que entraron a estudiar las acusaciones y han hecho su argumentación y reflexiones. Encuentra que todos los jueces han realizado un profundo ejercicio argumentativo, pues hay cuatro fallos: tres de minoría y uno de mayoría.

Para De Tomaso, en el examen de contenido realizado en el fallo de mayoría, que evaluó si realmente hay una estructura lógica en las acusaciones, es donde dos de las tres acusaciones del pedido de juicio político contra el presidente Guillermo Lasso se cayeron. Señala que en las dos acusaciones de concusión la CC establece que no hay una estructura lógica en su narrativa, que incluso es contradictoria; y, por ende, consideran que la narrativa no cumple el examen de contenido.

En cambio, en la de peculado, explica el constitucionalista, la CC determina que la narrativa tiene coherencia, no tiene contradicciones, refiere que la verosimilitud mínima que se debe dar sí existe, sin que esto signifique que la CC diga que es verdad lo que está en la demanda o que ha hecho un análisis de pruebas. Por todo esto, dice, la CC admite este juicio político, bajo lo que él define como la nueva jurisprudencia, que implica que la CC hace un examen de contenido de las acusaciones y no solo de forma.

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El experto en temas constitucionales dice estar de acuerdo en cómo han estructurado el fallo de mayoría, aunque reconoce que en la parte ya del examen de contenido es donde se pueden tener diversos criterios. Recordó que en los fallos de minoría los magistrados Teresa Nuques, Enrique Herrería y Carmen Corral establecen que las conductas narradas en la demanda en torno a la acusación de peculado no coinciden con la tipificación del delito, no han sido suficiente explicadas y motivadas, ni refieren cuál es el nexo causal con el presidente de la República.

A decir de De Tomasso, el dictamen de mayoría delimita la cancha en la que se dará el juicio político en la Asamblea Nacional, principalmente porque centra el cargo aceptado en el delito de peculado y aclara que no se puede en el juicio político traer elementos de todos los otros temas que han puesto en la demanda, sino solo debe ceñirse el juicio político a la acusación relativa al peculado y que tiene que ver con un contrato de transporte firmado con Flopec. “En eso se deben circunscribir las acusaciones y la defensa”.

Un elemento que destaca De Tomasso del dictamen de mayoría es que la CC, en uno de sus parágrafos, expresamente dice que en el transcurso de este juicio político no es admisible que se activen jueces constitucionales con acciones de amparo que impidan esta acción de control político por parte de la Asamblea Nacional.

Verónica Hernández: ‘El dictamen de mayoría puso en blanco y negro los argumentos, incluso los argumentos políticos’

La especialista en temas constitucionales piensa que el fallo de mayoría es favorable para el país, porque no entró a valorar el tema político, sino que se concentró en la importancia de los argumentos. Aunque cree que sí existió presión en la CC al tener, por ejemplo, grupos sociales fuera de la institución adelantando acciones si no se aprobaba el juicio político, el punto relevante para ella es que la CC se mantuvo firme. “Eso es lo que se espera de altas cortes, como la CC”.

Hernández sostiene que los fundamentos del dictamen son claros y que cada uno de los puntos está bien fundamentado. Señala que la CC no se inventó nada, sino que realizó un análisis, puso en blanco y negro los argumentos, incluso los argumentos políticos, dejando todo claro para quienes acusan y para quien es acusado. Eliminar los dos primeros cargos por concusión e irse por el tercero, por peculado, de alguna forma, dice, marca la cancha del juicio político.

La experta constitucionalista resalta el hilo argumentativo usado en el dictamen de mayoría, lo que la CC al final ha llamado la “coherencia narrativa”. Ella refiere que normalmente se decía que la CC solo hace un control de la forma, pero explica que lo señalado en el artículo 148.2 de la Ley Orgánica de Garantías Jurisdiccionales un poco obligó a la CC a fijarse en que la solicitud se ajuste al tipo de infracción. Desde esa visión, anota, había sí o sí que entrar a los argumentos de los legisladores, es decir, lo importante no era tanto por qué lo decían, sino lo que decían.

Verónica Hernández considera que el dictamen llena las expectativas, pues la CC lo que hizo es diseccionar la solicitud para analizar argumento por argumento lo señalado por los legisladores. Le parece a la constitucionalista que la CC hizo un análisis profundo de la solicitud de juicio político y no se fue por el lado de las formas, sino que cambia su línea jurisprudencial en materia del precedente anterior, precedente que ponía una especie de camisa de fuerza y le hacía solo fijarse en los asuntos de forma.

Para Hernández, con este fallo, de ahora en adelante cualquier persona que quiera hacer la solicitud de juicio político va a tener que darle peso a los argumentos. Porque, por ejemplo, en el cargo primero, que es el de concusión, dice la CC: “Aquí hay una contradicción: no hay una coherencia narrativa”, porque por un lado dice que el presidente conocía que tal persona había incurrido en un acto de corrupción y después dice que el presidente desconocía. Son los argumentos que tumban finalmente esa solicitud, ese cargo. Entonces, no es por qué se dice, sino qué es lo que dice como legislador.

José Chalco: ‘En el dictamen de mayoría hay fortalezas, pero también hay otros análisis que generan un precedente muy delicado para el país’

El especialista constitucional cree que, si bien el dictamen de mayoría tiene fortalezas, como que ha generado una línea de interpretación, un precedente de que se debe analizar no solo la forma, sino el fondo, en futuros casos de enjuiciamiento político para un presidente o vicepresidente, a su vez también mantiene muchas ausencias de un miramiento responsable de lo que esto supone para un país en el futuro.

Ante los errores que advierte Chalco en el dictamen de mayoría, él prefiere adscribirse a las reflexiones de los tres votos de minoría, los cuales, dice, se asientan dentro del marco del modelo constitucional.

Chalco no comparte la línea de fundamentación del voto de mayoría. Específicamente cree que no puede existir una posición de la CC en la que diga que se han identificado irregularidades en el procedimiento de la solicitud del juicio político en contra del presidente de la República, pero que el haber inobservado estas reglas de trámite no incide en la vulneración del principio de legitimidad o el debido proceso. No comprende cómo se debe interpretar en el futuro esta situación, indica.

El constitucionalista piensa que ninguno de los tres cargos por concusión y peculado debía quedar, pues desde su perspectiva no hay una responsabilidad directa y todos son supuestos. A su decir, la CC acoge esta tesis al haber eliminado las dos responsabilidades por concusión, luego de un examen lógico, jurídico muy bien hecho, en donde revisa la redacción, la verosimilitud de los hechos y la motivación de estos, y considera que no hay una relación directa.

Ahora, respecto al tema del peculado, considera Chalco, a la CC le faltó ir un poco más allá. Recuerda que el verbo rector del peculado es que haya buscado el beneficio propio o de terceros por abuso, apropiación, distracción o disposición arbitraria de bienes. Chalco, dice, no ve las inferencias sobre las que reflexiona la CC, no ve esa relación causal de nexo, esa conexidad hasta el Ejecutivo.

Confía el constitucionalista en que la CC respondió en derecho, bajo sus motivaciones y no por presiones. Insiste en que se puede disentir con parte de su argumentación, pero apunta que esta respuesta en derecho debe ser respetada. Chalco ahora espera que lo señalado en el dictamen no sea carta abierta para que se procedan a realizar nuevas vulneraciones, incluso en el mismo trámite que todavía está pendiente que se continúe en la Asamblea.

Xavier Palacios: ‘El dictamen de mayoría empieza de manera correcta y rigurosa, pero conforme avanza el texto se va ablandando’

En opinión de Palacios, la CC inició el análisis del voto de mayoría de manera correcta y rigurosa, demostrando por qué no se puede sacar a un presidente de la República sin más, sin cumplir una serie de requisitos formales, estrictos. Pese a ello, el constitucionalista luego observó que la CC, conforme avanzaba en el texto, se fue ablandando. Cree que el dictamen adoptado fue en un 90 % técnico y en una mínima proporción existió una inclinación política, pues los jueces no están aislados de lo que ocurre en el país.

Reconoce que el dictamen de mayoría hace un buen análisis, en el sentido de que se aparta del dictamen que en su momento emitió la anterior conformación de la CC en el caso del exvicepresidente Jorge Glas. Valora que en este caso la CC diga que, al tratarse de un mecanismo que busca sacar a un primer mandatario, tiene que hacer un análisis más profundo, sin llegar a determinar que existe delito, pero sí si los hechos son mínimamente creíbles, no hay contradicciones y si lo que redactan, la narrativa que se da en la acusación constitucional, se adecúa o no en el tipo penal.

Sobre el análisis de cada delito, el conocedor de temas constitucionales piensa que, respecto a los dos cargos por concusión en el dictamen de mayoría de la CC, se hace un análisis correcto, ya que se dice que los hechos no son ni siquiera creíbles, son contradictorios entre sí. “Básicamente hicieron quedar mal a la acusación constitucional de la Asamblea”, anotó.

Ahora, en cuanto al cargo por peculado, el constitucionalista hace hincapié en que la CC se equivocó y mezcló indistintamente los hechos. Explica que el peculado por el que se acusa se basa en un informe de Contraloría del año 2018, informe de Contraloría que, sostiene, no tiene siquiera indicios de responsabilidad penal, es decir, apuntó, la prueba que sirve para la acusación constitucional no dice que ahí había un delito.

Palacios además resalta que la CC nunca dice cuál es el verbo rector, nunca explica cómo se adecúa la conducta en el tipo penal de peculado. En esa medida, para él, el análisis de la CC, en el tema de peculado, termina siendo un poco flojo y no guarda correspondencia con el análisis hecho para las dos acusaciones por concusión.

Aun así, el experto refiere que en líneas generales es bueno y robusto el análisis realizado por la CC en su dictamen de mayoría. Destaca que el dictamen tampoco le da una puerta abierta a la Asamblea Nacional para tratar el juicio político como un tema únicamente político, sino que le dice hay unas garantías mínimas que se deben observar.

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Hernán Salgado Pesantes: ‘La CC no debió llegar a aceptar el cargo de peculado si ya no aceptó los dos cargos por concusión’

El expresidente de la Corte Constitucional Hernán Salgado, aunque anticipa que respeta, sostiene que no comulga con el sistema de argumentación aplicado en el dictamen de mayoría de la CC. Él dice que va por más actos concretos y menos argumentación. Reconoce que ha sido arduo el trabajo que han realizado los jueces constitucionales, más aún cuando el tiempo fue muy corto para una complejidad como la que se ha presentado en este caso.

Reconoce que no le convence el fallo de mayoría ni lo dicho ahí sobre coherencia narrativa, de mínima verosimilitud, inferencias, inferencias fácticas. El constitucionalista cree que por allí empieza a existir cierta contradicción, porque si en el primero y segundo cargo por concusión se considera que no debía existir el juicio político, no le parece tan lógico que, casi usando esas mínimas cuestiones de verosimilitud, de inferencias fácticas, de coherencia narrativa, se hable de que pueda existir el cargo de peculado.

Para Salgado Pesantes, en el dictamen de mayoría solamente se habla de que ha conocido, y por ahí va toda la inferencia. Piensa que el tema no es así; no es solamente que haya conocido al presidente de la República, sino que tiene que ser algo más que aquello lo que debía tomar en cuenta la CC para hablar de peculado. “Los aspectos de análisis no pueden quedarse en que existe la inferencia de que conoció; no puede quedarse allí. Sería muy estrecho y escueto el esquema”, apuntó en Ecuavisa.

En lo que respecta a la actuación de la Asamblea Nacional en esta solicitud para el juicio político del actual primer mandatario, el exintegrante de la CC califica de muy débil el exhorto que hace la CC en el voto de mayoría al Legislativo. Salgado Pesantes refiere que no existió rigurosidad para analizar este tema en los legisladores, por lo que mucho dejó que desear la actuación de la Asamblea Nacional.

Insiste en que, a su criterio, la CC no debió llegar a aceptar el cargo de peculado si ya no aceptó los dos cargos por concusión. Desde su perspectiva, el cargo de peculado estaba en una nube, en el sentido de cómo saber si el presidente de la República participó en el peculado. Para él, lo que se dice es muy ligero y no permite tener una inferencia completa. (I)