Diecisiete días de paro nacional y con un diálogo aparentemente congelado, el movimiento indígena insiste en buscar acercamientos con el gobierno de Guillermo Lasso, luego que el que se venía sosteniendo por iniciativa del presidente de la Asamblea Nacional, Virgilio Saquicela, se frustró, porque el legislador apoyó la destitución del mandatario en la sesión de este martes.

Una vez que el presidente de la República, Guillermo Lasso, suspendió el martes las conversaciones con los tres colectivos sociales que promueven esta paralización que arrancó el 13 de junio, alegando la muerte de un miembro de las Fuerzas Armadas y doce heridos, en una supuesta manifestación indígena en Shushufindi (Sucumbíos), sus dirigentes se mantienen en herméticas reuniones para buscar acercamientos y dar viabilidad a su agenda de diez puntos, o al menos, que se reduzca el precio de los combustibles, que es el principal pedido.

Desde el martes, cuando se resquebrajaron los intentos de diálogo, la Casa de la Cultura y las universidades Central y Salesiana dejaron de ser los centros de operaciones de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), de la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (Fenocin) y del Consejo de Pueblos y Organizaciones Indígenas Evangélicos del Ecuador (Feine).

En la víspera, el liceo Matovelle, dirigido por los Misioneros Oblatos de la iglesia Basílica del Voto Nacional, es la nueva ‘trinchera’ de los dirigentes indígenas.

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Este miércoles, no había manifestantes a su alrededor. Pero, en vehículos de alta gama y camionetas, arribaban dirigentes de provincias para sumarse a las reuniones con los presidentes Leonidas Iza, de la Conaie; Eustaquio Tuala, de la Feine; y, Gary Espinoza, de la Fenocin, impulsores del paro.

Estos son los 80 asambleístas que votaron para que Guillermo Lasso sea destituido como presidente de la República

Otros dirigentes también salían, pero cubrían sus rostros con capuchas y telas en la cabeza para evitar ser identificados por los periodistas.

A tan solo metros de este colegio, en el Palacio de Gobierno hay constantes reuniones entre el gabinete y el jefe de Estado para evaluar las acciones a seguir.

Una de ellas, no contemplaría retomar el diálogo que propició el presidente de la Legislatura, Virgilio Saquicela, quien votó a favor de la destitución de Lasso este 28 de junio, en una plenaria en la que la bancada correísta de Unión por la Esperanza (UNES) pretendió aplicar el artículo 130 de la Constitución, para su destitución del cargo.

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“Después de la decisión de Saquicela, él no es un interlocutor válido para nosotros. Porque si pretendía fungir como mediador, ayer se le cayó la careta, no es un mediador, es alguien que tomó posición por un golpe prefabricado. No es un mediador para este conflicto”, zanjó el ministro de Gobierno, Francisco Jiménez, en declaraciones a la cadena Teleamazonas.

En ese espacio, recalcó que no se retomará el diálogo con el movimiento indígena si no depone las medidas de hecho; aunque no negó que están manteniendo conversaciones con los dirigentes para llegar a consensos.

En efecto, se conoció que los diálogos se trasladaron hacia el plano reservado, para evitar especulaciones, la presencia de la prensa o mediadores.

Esto, mientras las bases sociales de Cotopaxi advierten para este jueves una jornada de protestas a la que denominan ‘la toma de Quito’.

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El Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi (MICC), del que proviene Leonidas Iza, resolvió este 28 de junio mantener “con más firmeza la resistencia” y “preparar la movilización masiva y contundente hacia la capital (Quito) este jueves, a las 07:30″ a la que se plegarían transportistas y trabajadores para que el Gobierno atienda la agenda de diez puntos, con la que empezó el paro.

QUITO (28-06-2022).- En el colegio Matovelle en Quito, se estaban produciendo los diálogos con el Ejecutivo. Desde este lunes, este espacio se convirtió en el sitio de reuniones de los dirigentes indígenas para planificar acciones en medio del paro nacional. Carlos Granja Medranda / EL UNIVERSO Foto: El Universo

De igual forma, la dirigente Lourdes Tibán, exasambleísta y parte de la Conaie, informó en un video difundido en redes sociales, que las comunidades indígenas decidieron “radicalizar” la medida de hecho.

Entre las acciones, están cerrar 16 vías de esa provincia. “Hemos esperado que el Gobierno dé una respuesta a los diez pedidos de la Conaie. Las comunidades han dicho que desde mañana (miércoles), el paro se inicia de a de veras”, dijo.

Añadió que la decisión es reunirse en horas de la tarde en Panzaleo e iniciar una caminata hacia Quito, el jueves.

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De forma paralela, este 29 de junio, manifestantes propiciaban bloqueos y amedrentamientos a los ciudadanos en las calles de la capital.

En la 10 de Agosto y Santa Prisca, un nutrido grupo de indígenas cerró la vía con una cadena humana compuesta por mujeres. “¡Lasso nos mintió y al diálogo no llegó!”, gritaban. Los demás estaban sentados en las veredas o recostados en el parque.

Presidente de la Asamblea, Virgilio Saquicela, ya no es un interlocutor válido para el diálogo, aseguran desde el Gobierno y piden que se abran vías para retomar conversaciones con la Conaie

En los alrededores del parque El Arbolito, al que consideran su lugar de encuentro histórico, se colocaron llantas quemadas, ramas y piedras para impedir el paso. Conductores que intentaban circular por un extremo eran amedrentados.

En horas de la mañana, la Casa de la Cultura estaba vacía. Personal de limpieza de la Municipalidad levantaba basura y cientos de tarrinas de comida que se han ido acumulando en estos 17 días del paro.

Pasadas las 11:00, se reportaron dispersas marchas que llegaban hasta el centro histórico y regresaban hacia el norte. En medio de las turbas, los manifestantes requisaban celulares que los grababan o cámaras fotográficas a los equipos de prensa, obligándolos a borrar la información y hasta reteniéndolos.

En este escenario, la expectativa de algunos líderes (bajo el anonimato) es que el Gobierno baje ‘un poquito más’, unos diez centavos más el precio de la gasolina extra y el diésel, para terminar con este paro nacional. Aunque reconocían que está ‘duro’ retomar las conversaciones. (I)