Esta semana varios países de la región han tenido que implementar nuevas restricciones, incluso los que llevan un plan ordenado de vacunación. Todo por el gran aumento de casos de coronavirus.

“La pandemia es particularmente grave en América del Sur, donde se reporta que la infección va en aumento en Chile, Paraguay y Uruguay”, mientras “el virus sigue extendiéndose peligrosamente en todo Brasil”, advirtió la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa Etienne.

Los ojos del mundo están principalmente sobre Brasil -con 100.000 casos diarios-, donde el presidente Jair Bolsonaro está bajo fuego cruzado por su displicencia para afrontar con firmeza la pandemia de coronavirus que causa estragos en el país, con más de 300.000 muertos.

Brasil es el segundo con más fatalidades en el mundo y el segundo con más contagios (12,2 millones). Además tiene una de las variantes más contagiosas, la denominada P1, de Manaos. Esta “tiene un ritmo de contagio de casi el triple de lo habitual”, dicen expertos desde Paraguay, donde se ha extendido.

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Aliados y adversarios, empresarios y epidemiólogos, médicos y medios muestran su saturación ante Bolsonaro, quien en los últimos días dio señales de querer corregir el tiro, aunque sin convencer, indica AFP.

La crítica situación de los hospitales obligó a las autoridades de diferentes municipios y regiones del país a adoptar estrictas medidas de restricción de la movilidad para intentar contener el avance del virus y reducir la presión sobre el sistema sanitario.

Aunque Bolsonaro es contrario a las restricciones, quiso escenificar la unión nacional convocando a los máximos dirigentes del Congreso y la corte suprema y a varios gobernadores a una reunión, tras la cual anunció la creación de un comité para resolver la crisis sanitaria “sin conflicto y sin politización”.

“Jair Bolsonaro ahora quiere convencer a los brasileños de que es el presidente de la República y no el irresponsable que todos conocen”, escribió este jueves el diario O Estado de S. Paulo en un editorial.

El único consenso real logrado parece ser la necesidad de enfatizar la campaña de vacunación, poniendo fin a las reticencias que Bolsonaro expresaba hasta hace poco sobre su eficacia; en una ocasión, llegó a decir que las vacunas podrían provocar alteraciones genéticas y convertir a un paciente en un “caimán”.

Pero el excapitán del Ejército parece poco dispuesto a cambiar su discurso anticonfinamiento o a dejar de recomendar los “tratamientos precoces” con medicamentos como la hidroxicloroquina, sin pruebas científicas de eficacia contra el coronavirus.

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El agravamiento de la situación confirmó que Brasil enfrenta una segunda ola mucho más virulenta y letal que la primera, en parte causada por la circulación de nuevas variantes del virus, entre ellas la brasileña, informa EFE.

El aumento de los contagios y las muertes tiene a gran parte de Brasil al borde de un colapso hospitalario, ya que en 25 de los 27 estados la tasa de ocupación de las unidades de cuidados intensivos (UCI) supera el 80%, y provocó una preocupante escasez de oxígeno y medicinas necesarias para intubar a los pacientes.

En tanto, en Paraguay la mayoría de las camas de las unidades de cuidados intensivos están ocupadas y el sistema de salud tiene una presión muy fuertes, algo que ha generado múltiples protestas en las calles de Asunción contra el manejo que el Gobierno le ha dado a la pandemia.

La alerta en Sudamérica también incluye a Venezuela, donde “las infecciones crecen, particularmente en los estados fronterizos de Bolívar y Amazonas”, mientras en Bolivia se ha informado de un incremento de casos en el departamento de Pando y en Perú la ocupación de camas en unidades de cuidados intensivos continúa siendo muy alta en Loreto, según la OPS.

En Uruguay los intensivistas mantienen su preocupación por la situación que atraviesan las unidades de cuidados intensivos en un momento en el que el país batió un nuevo récord de casos diarios.

El lugar más complicado es el departamento (provincia) de Rivera, ubicado en el norte del país y fronterizo con Brasil.

Otro caso particular es Chile, que es uno de lo países con mejor avance en la vacunación, ya ha inoculado a más de 6 millones -informa el diario La Tercera-, pero esto no logrado aún detener una nueva ola de contagios que ha obligado a las autoridades a imponer un confinamiento temporal a más de 80% de la población. Cifra que subirá a 90% el fin de semana por restricciones adicionales esos días.

Las autoridades sanitarias chilenas también confirmaron la presencia de “45 casos de la variante brasileña”, además de “64 casos de la variante británica”, por lo cual desaconsejaron los viajes y hacer turismo. (I)