Luz Fajardo Campos tiene muchos rostros. La Jenca, por ejemplo, un nombre que marcó en varios kilos de cocaína que traficó a Estados Unidos. Pero el más conocido, con el que se ganó una condena de 22 años de prisión por dirigir una red internacional de narcotráfico, es La Madrina.

La Madrina o La Doña dirigió su propio cártel junto con sus hijos, según los expedientes del Gobierno estadounidense; se abasteció de cocaína en Colombia e importó precursores químicos a México para posteriormente traficarlos a Estados Unidos.

Su historia no es tan famosa en los medios de comunicación, pero las autoridades del país norteamericano aseguran que es la encarnación de un criminal que llevó miles de kilos de veneno a Estados Unidos.

En 2017, después de su arresto en el aeropuerto internacional de Bogotá, Colombia, sus dos hijos fueron asesinados en Hermosillo, Sonora (al noroeste de México), de una forma escalofriante. Los hombres de apellido Avilés Fajardo fueron levantados, desmembrados e incinerados dentro de un vehículo, según acreditó el medio Vice News.

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El abogado de Fajardo asegura que se trató de una advertencia del mundo donde nació y creció, el del narcotráfico. Los asesinos no querían que La Doña colaborara con las autoridades estadounidenses. Y, al parecer, la amenaza funcionó: Fajardo se declaró inocente y fue a juicio.

Luz Irene Fajardo Campos nació en Cosalá, un pueblo localizado en la zona serrana mexicana de Sinaloa. Se formó como abogada, pero pronto se convirtió en un miembro del mundo del narco. Según la acusación en su contra, la mujer tenía vínculos en Colombia, Panamá y Ecuador.

Fue perseguida durante años por las autoridades debido a su relación con la organización más poderosa de México, el cártel de Sinaloa.

La semana pasada, Luz Fajardo fue condenada a 22 años de prisión por sus actividades en el tráfico de drogas internacional, aliada con el cártel de Sinaloa y su “amigo” Joaquín el Chapo Guzmán.

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"El Chapo" Guzmán cumple cadena perpetua en EE. UU. por haber liderado el cártel de Sinaloa.

La Doña fue enjuiciada durante una semana de diciembre de 2019. Las acusaciones en su contra son por conspiración para distribuir cinco kilogramos o más de cocaína, y para fabricar y/o distribuir 500 gramos o más de metanfetamina en México, Colombia, Honduras y otros países centroamericanos, a sabiendas y con la intención de que estas sustancias serían importadas ilegalmente a los Estados Unidos.

De acuerdo al secretario de Justicia auxiliar Kenneth A. Polite Jr., de la División Criminal del Departamento de Justicia estadounidense, “Luz Irene Fajardo Campos y su organización importaron a los Estados Unidos grandes cantidades de cocaína y metanfetamina, sobornaron a agentes de la ley extranjeros en el camino y luego distribuyeron esas drogas en nuestras comunidades”.

Las investigaciones estadounidenses señalaron que Fajardo se comunicaba con sus socios del cártel vía mensajes SMS, enviados a través de un teléfono BlackBerry. En el juicio se mostró la existencia de mensajes que están en poder de la DEA (Drug Enforcement Administration) y que datan de abril del 2013 a septiembre del 2015.

El Chapo Guzmán, socio de La Doña, conocido como el mayor capo del narcotráfico extraditado y enjuiciado por Estados Unidos, permanece tras las rejas en una cárcel de máxima seguridad, ADX Florence (ubicada en el condado de Fremont, Colorado), por su sentencia a cadena perpetua y 30 años más por el uso de armas de fuego para cometer crímenes de narcotráfico, incluidas ametralladoras. (I)