¿Dónde vamos? ¿Puedo comer unas patatas? Estas banales preguntas son habituales en el incierto día a día de decenas de niños afganos llegados a Catar, traumatizados y sin padres tras haber dejado su país.
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Niños afganos en Catar, sin padres ni plan.


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¿Dónde vamos? ¿Puedo comer unas patatas? Estas banales preguntas son habituales en el incierto día a día de decenas de niños afganos llegados a Catar, traumatizados y sin padres tras haber dejado su país.