El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, advirtió este jueves que cualquier daño infligido a la central nuclear ucraniana de Zaporiyia sería “un suicidio”, después de que Rusia y Ucrania se acusaran mutuamente de bombardear la planta.

“Debemos decir las cosas como son: cualquier potencial daño a Zaporiyia sería un suicidio”, declaró Guterres en Leópolis (oeste de Ucrania), donde volvió a pedir que se “desmilitarice” la central, ocupada por el ejército ruso desde marzo.

Guterres se declaró “profundamente preocupado” por la situación de la central y pidió que esta no se utilice “para ninguna operación militar”.

“Necesitamos urgentemente un acuerdo para restablecer Zaporiyia como infraestructura puramente civil y para garantizar la seguridad de la región”, declaró.

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Foto de archivo de la central nuclear de Zaporiyia. EFE/EPA/MINISTERIO RUSO DE EMERGENCIAS. Foto: RUSSIAN EMERGENCIES MINISTRY HAN

Rusia y Ucrania se acusan mutuamente de haber bombardeado la planta de Zaporiyia, la más grande de Europa.

Las fuerzas rusas ocupan las instalaciones desde marzo, pocas semanas después de haber invadido la exrepública soviética.

El gobierno ucraniano asegura que Rusia almacena armas pesadas en la central y que desde allí bombardea posiciones ucranianas.

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También acusa a las tropas rusas de efectuar disparos contra sectores de la central con el fin de achacar esos bombardeos a Ucrania.

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Las autoridades rusas negaron haber desplegado armas pesadas en el lugar y afirmaron que allí solo hay unidades encargadas de garantizar la seguridad de las instalaciones.

Moscú acusó además a Kiev de preparar una “provocación arrolladora” en la central con ocasión de la visita a Ucrania del secretario general de la ONU. (I)