Son 2.855 muertes que se han registrado durante el 2022 en niños menores a un año, lo cual representa en ese período una tasa de mortalidad infantil del 8,6 por cada 1.000 nacidos, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

En 2021, la tasa fue menor del 8,1 por cada 1.000 nacidos y en 2020 del 7,8; pero en 2019 llegó a 10,2 por cada mil nacidos.

Publicidad

¿Cuáles son las causas? Hay diez principales, entre ellas, las afecciones originadas en el período prenatal que provocó la muerte de 1.609 bebés.

Alberto Campodónico, médico clínico intensivista de la clínica Kennedy de Guayaquil, alerta que en los primeros 28 días del nacimiento hay trastornos por parto prematuro o fallecimientos por esa causa; así también malformaciones congénitas.

El evenenamiento con plomo en más común de lo que parece: revisa tu casa, tal vez estés afectando a tus hijos y no lo sabes

“Las infecciones neonatales, que son generalmente causadas por el inadecuado trabajo de parto e infecciones posteriores, muchas veces no son manejados por profesionales en lugares que tengan la limpieza correspondiente”, explica el galeno.

Otra de las razones de estas afecciones, de acuerdo a Rubén Cajilima, médico especialista en Medicina Familiar, es el embarazo no planificado en la adolescencia, la multiparidad, las enfermedades crónicas y más.

Publicidad

“La población en general no le da la importancia que amerita a la lactancia materna exclusiva, la cual debe ser hasta los seis meses de edad y provoca el aumento de la malnutrición, anemia, prevalencia de infecciones respiratorias agudas altas, proliferación de enfermedad diarreica aguda”, señala Cajilima.

Y Campodónico indica que esto se puede evitar con controles neonatales por lo menos entre siete a nueve días previos al parto: “Es importante hacer una ecografía 3D, 4D, aparte de toxoplasma, rubéola, herpes, hormonas de tiroides e infecciones urinarias”, asegura Campodónico y sugiere que deben tratarse para que no repercuta en el bebé.

Los médicos afirman que, además, hay poco interés o conocimiento de la consulta prenatal, que es clave para identificar embarazos de alto riesgo.

Chequeos que previenen las muertes por malformaciones congénitas, deformidades y anomalías que en el año pasado fueron 614 en menores a un año.

Campodónico señala que algunas de las deformaciones dependen de la alimentación, por ejemplo, la falta de ácido fólico.

“Otras dependen del lugar donde viven. Hay lugares en los cuales están cerca del mar y a veces los peces tienen contaminación con mercurio o a nivel de campo hay contaminación por los fertilizantes y, por lo tanto, puede haber mayor incremento de malformaciones congénitas en ciertas áreas, las cuales las madres están expuestas a sustancias tóxicas y, por lo tanto, los niños nacen así”, dice el galeno.

https://www.eluniverso.com/larevista/salud/contaminacion-con-plomo-dentro-de-los-hogares-nota/

En tanto, la influenza y neumonía ha quitado la vida a 141 bebés, los accidentes que obstruyen la respiración a 62 menores, la septicemia (cuando los órganos no funcionen correctamente) con 29 defunciones y en desnutrición y anemia con 26.

“No se cumple con la vacunación infantil estrictamente. Se observa evidente desinterés por la vacunación en las campañas. La educación y prevención en salud a la población en general puede ayudar a disminuir este problema”, sostiene Cajilima.

Y Campodónico cree que esa educación sexual debe ir enfocada a jóvenes, que en 2022 hubo 61.479 embarazos adolescentes desde los 10 años.

Hay otras causas con pocos decesos como las enfermedades infecciosas intestinales con 21 muertes, el COVID-19, virus identificado con 16, la cirrosis y otras relacionadas al hígado con 13. Y 12 fallecimientos por trastornos de los líquidos, electrolitos, y del equilibrio ácido básico.

“Y también es importante el consumo de drogas durante el embarazo que no se sabe con exactitud, pero puede haber una relación también con la información de congénitas y otra cosa, el hecho también del manejo del agua en los lugares donde viven estos niños que nacen son recién nacidos o durante el primer año conlleva también a infecciones que pueden llevar a diarreas, entonces es muy importante el manejo sanitario del agua”, expresa Campodónico. (I)