Vendedor de caramelos en Manabí se convirtió en profesor y cumplió así promesa que realizó a su madre fallecida
A los 48 años pudo conseguir un espacio como profesor, una promesa que le hizo a su madre, con quien desde joven trabajó como vendedor de caramelos
PORTOVIEJO. Desde el mes pasado, Carlos Rivas pudo cumplir su sueño de ser profesor, tras varios años de intensa búsqueda de ese objetivo, que fue una promesa que le hizo a su madre antes de fallecer. Foto: Archivo