La sesión de Concejo Metropolitano de Quito convocada para este martes 15 de junio se clausuró al no tener el cuórum necesario. Esto, después del reclamo de la concejala Paulina Izurieta, alterna de Mario Granda, que mencionó haber sido objeto de violencia por parte del alcalde Jorge Yunda y algunos concejales.

Mientras se tomaba lista para la constatación de cuórum a los concejales, Izurieta dijo (en su turno) que luego de la sesión de Concejo del 2 de junio —que terminó con la aprobación de remoción contra el alcalde de Quito— se ha puesto en duda la legalidad de su participación y ha sido utilizada para alegar que no se ha cumplido el debido proceso.

“Ante eso debo decir, doctor Yunda, que la ciudad de Quito no necesita un personaje de televisión, necesita un alcalde; por tal motivo, yo no puedo legitimar este tipo de sesiones donde usted las preside”, enfatizó la concejala.

Varios ediles mostraron apoyo a las declaraciones de la concejala y abandonaron la sesión. La secretaria de Concejo inició una nueva constatación de cuórum. Pero, esta vez, solo contaron con diez personas (incluido el alcalde) conectadas a la sesión de Concejo y doce ausentes.

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Por su parte, el alcalde de Quito, Jorge Yunda, dijo que no se ha referido en ningún momento a la concejala ni a los temas procesales, pues “de eso se encargarán evidentemente los órganos respectivos”. A las 09:22 el alcalde clausuró la sesión.

Estos fueron los temas previstos para la sesión y que no fueron tratados:

  • Conocimiento y aprobación del acta de la sesión n.º 116 ordinaria del Concejo Metropolitano de Quito, de 29 de diciembre de 2020.
  • Comisión General para recibir al señor Segundo Jaime Cadena Mosquera, presidente del Comité Pro Mejoras Jambelí del Barrio Naval.
  • Conocimiento del proyecto de resolución para declarar al Distrito Metropolitano de Quito como Ciudad de las Escalinatas y Miradores”; y resolución al respecto.
  • Presentación del informe de la Administración Zonal Tumbaco respecto a los procedimientos y justificativos utilizados para aprobar el uso de un espacio público municipal, a favor de la empresa Uribe Schwarzkopf y el proyecto inmobiliario botánico.
  • Conocimiento del proyecto de resolución para declarar al 2022 como el Año del Bicentenario de la Batalla de Pichincha en el Distrito Metropolitano de Quito; y la conformación de una Comisión Especial en el Concejo Metropolitano para elaborar y dar seguimiento al Plan Bicentenario 2022; y resolución al respecto.
  • Rendición de cuentas del alcalde sobre las medidas de carácter urgente y transitorio adoptadas mediante resoluciones n.º A 026 de 09 de junio de 2021 y n.º A 027 de 10 de junio de 2021.
  • Conocimiento del proyecto de resolución respecto al cambio de asignaciones de uso de suelo y zonificación del predio n.º 3580265; y resolución al respecto.
  • Presentación del informe de la Empresa Pública Metropolitana Metro de Quito.

Frente a esta clausura y antes de las declaraciones de Yunda, los concejales presentes mostraron su descontento ante el abandono de la sesión.

La concejala Blanca Paucar dijo que asume su responsabilidad y pidió disculpas a la ciudadanía y el Concejo por las declaraciones que brindó la semana anterior. Estas causaron un cruce de palabras entre los ediles y el alcalde.

Además, la concejala Soledad Benítez mostró preocupación ante la clausura de esta reunión, por haber previsto una comisión de los habitantes del barrio Jambelí y porque planeaba incluir en el orden del día la reconsideración sobre el voto por un proyecto de ordenanza en la anterior sesión.

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La concejala Paulina Izurieta dijo a EL UNIVERSO que ha recibido violencia política e intimidación. Contó que una persona que dijo ser abogado de Yunda la llamó y amenazó de que la demandarán por dolo. Sin embargo, no precisó si ingresará una denuncia en Fiscalía o no.

Este Diario consultó al equipo de abogados de Yunda, pero dijeron que no se pronunciarían al respecto.

Por otro lado, varios concejales enviaron sus mensajes de apoyo por la recuperación de los concejales Mario Granda y Luis Reina: los dos ediles y sus familias se contagiaron de COVID-19. (I)