El gerente de la Empresa Pública Metropolitana Metro de Quito (EPMMQ), Allan Peñafiel, deja su cargo sin haber logrado una fecha, al menos de referencia, para el inicio de operaciones del proyecto más costoso en la historia de la capital.

Exactamente dos meses y seis días estuvo en la gestión del Metro de Quito, hasta este lunes 27 de septiembre de 2021, en que convocó a una sesión extraordinaria para el miércoles 29 en la que se decidirá la nueva autoridad que tomará el mando del proyecto.

Siete gerentes han pasado desde el inicio del proyecto; en la administración de Jorge Yunda (desde 2019) es el quinto que se va.

Mientras tanto, el Metro de Quito continúa estancado, a punto de terminar la entrega de la obra física, pero con todos los demás componentes para su funcionamiento inconclusos.

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Esta es la terna presentada para sustituir a Peñafiel:

  • Jimmy Rafael Sangoluisa
  • Hernán Alvarado
  • Nelson Rolando Chimborazo

Un gerente para dos alcaldes

Allan Peñafiel fue encargado por Santiago Guarderas, cuando asumió la Alcaldía de Quito por once días. Al retorno de Jorge Yunda a la administración del Municipio, Peñafiel fue ratificado al frente del Metro de Quito.

QUITO.- Allan Peñafiel, el quinto gerente del Metro de Quito en la administración de Jorge Yunda, renunció este lunes 27 de septiembre de 2021. Foto: Cortesía Municipio de Quito

Sin embargo, en este tiempo, no se llegó a ningún acuerdo sobre la ratificación o rectificación del modelo de gestión para la operación y mantenimiento de todo el proyecto.

El 2 de marzo pasado, el directorio del Metro de Quito decidió que el modelo de gestión para la operación y mantenimiento, durante los primeros tres años, sea el de asistencia técnica especializada internacional”.

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Pero, ante la observación de los miembros del directorio, se decidió frenar este modelo el 7 de mayo.

Justamente para este miércoles 29 de septiembre se ha convocado al directorio para conocer el informe de sustento para la propuesta de un “modelo de gestión mixto”. Este pretende que la operación sea gestionada por la EPMMQ y que el mantenimiento (material rodante, señalización ferroviaria, telecomunicaciones, energía, ventilación, superestructura de vía e infraestructura) sean contratado de forma externa.

Para el concejal Bernardo Abad, miembro del directorio, este modelo “significa un Frankenstein: toma parte de uno, de otro (modelo) y un tercero, y se inventan algo que no existe en el mundo”. También aseveró que nunca fue socializado y presentado a las autoridades del Metro.

Además, este modelo presentado tiene un cronograma previsto para su desarrollo de quince meses. Es decir, en el mejor de los casos, si iniciaría en octubre de 2021; su fecha de finalización estimada sería en diciembre de 2022.

Mientras tanto, el tiempo que sigue en el proyecto tiene un costo superior a los dos mil millones de dólares y no cuenta con una fecha estimada para iniciar sus operaciones. (I)