La Segua, en la parroquia rural San Antonio, cantón Chone, y sectores aledaños a Tosagua siguen inundados debido a que se rompió un muro y eso afectó a más de 60 viviendas del sector.

Funcionarios del Municipio de Chone y de la Junta Parroquial constataron la situación y agregaron que varias piscinas camaroneras han sido afectadas y otras están en riesgo por el desbordamiento de los ríos Chone y Carrizal.

Cirilo Zambrano, presidente de la Junta Parroquial, indicó que las represas están complicando el escenario en estos días. Sostuvo que en La Esperanza se generan más de 74 metros cúbicos de agua por segundo, y en la de Río Grande, 41. Las pérdidas son incalculables, comentó.

Raúl Mero, habitante de la Segua, dijo que desde las 04:00 del 9 de marzo el agua ingresó a las viviendas y que, en algunos casos, ha alcanzado los dos metros. A los daños en las casas se suman las afectaciones en sembríos de maíz, maní y plátano.

Publicidad

En Tosagua y sus comunidades están afrontando una situación preocupante en cuanto al invierno. Se han registrado fuertes precipitaciones tanto en el sector urbano como en la zona rural, de manera especial en las comunidades San Ramón, Cacho Rojo, El Juncal, El Tambo, mencionaron las autoridades.

Las lluvias también han arrasado con animales ovinos, porcinos y avícolas. Las pérdidas son cuantiosas (aún en proceso el levantamiento de información) en sitios como La Pastora, La Poza, Las Guayjas, Las Cañitas, Mutre Adentro y Mutre Afuera, Cerro Verde y La Atravesada.

En Tosagua y sus comunidades están afrontando una situación preocupante en cuanto al invierno. Foto: Juan Bosco Zambrano

El Municipio de Chone, personal voluntario de Protección Civil de Tosagua y el Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias (SNGRE) realizan un levantamiento de información para evaluar daños y necesidades en las diferentes zonas rurales.

Dichas instancias han entregado asistencia humanitaria a las familias afectadas, pero aún faltan personas a las que entregar esa asistencia.

Habitantes de los poblados perjudicados sostuvieron que el problema, en parte, se debe a que no hubo una planificación para limpieza y desazolve de los canales estratégicos, para que cuando lloviera fuerte estas aguan fluyeran.

Esos trabajos, añadieron, se los debía realizar en verano, pero aquello no ocurrió. Sin embargo, la Prefectura de Manabí con un par de máquinas trataba este miércoles de limpiar esos canales, pero el lodo complica esas tareas.

Desde el 2018 comenzó a crecer el número de camaroneras en la zona baja del cantón Tosagua, algunas de agua dulce. Este aumento desordenado y sin planificación ha provocado que muchas de las aguas que anteriormente bajaban por canales naturales se vean estancadas, indicaron.

La situación ha afectado a más de ocho comunidades de la zona, las cuales, por la etapa invernal que soporta el cantón con el desbordamiento del río Carrizal y sus afluentes, sufren un perjuicio con el estancamiento por más de dos semanas.

Las autoridades locales junto con los comuneros lograron romper uno de los muros de las camaroneras y esperan que las aguas comiencen inmediatamente a evacuar. (I)