La Comisión de Fiscalización de la Asamblea ya investiga la ruta del dinero que se ha utilizado en operaciones de comercio internacional de Petroecuador, por preventas petroleras, contratos de largo plazo y activos intangibles. La semana pasada, el presidente de la Comisión, Fernando Villavicencio, consiguió que Petroecuador requiriera a empresas asiáticas y de la región información clave para transparentar los procesos.

Así, la propia empresa estatal informó que solicitó de manera formal a Petrochina Internacional Co. LTD., Unipec Asia Co. LTD. y PTT Internacional Trading PTE. LTD., así como a sus filiales, consignatarios e intermediarios, “que remitan en plazo de 45 días información y respaldos documentados sobre el detalle del volumen de crudo ecuatoriano exportado (montos, valores, entre otros)”.

Petroecuador dijo que “la finalidad de estas acciones es conocer a profundidad la situación de estas transacciones en el mercado externo y atender de manera oportuna el pedido realizado por el presidente de la Comisión de Fiscalización”, dice Petroecuador.

En las misivas que Petroecuador dirige a Unipec y a PTT se les explica que la Asamblea ha solicitado información a la Gerencia de Comercio Internacional sobre sus operaciones y que requiere copias certificadas de las facturas, endoso de los conocimientos de embarque (bill of lading) y manifiestos de carga donde se incluya un cuadro con los valores y rubros recibidos, el costo y la cantidad de barriles entregados.

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Petroecuador puede tener acceso a esa información, pues en las cláusulas del contrato sobre los derechos de auditoría se indica que “para efectos de auditoría cada una de las partes en todo momento podrá solicitar a la otra parte información relacionada con el presente contrato, y tal otra parte está obligada a proporcionar informaciones por escrito sobre las operaciones u otros documentos en relación a los embarques realizados o que se estén realizando con el vendedor bajo el presente contrato”.

El presidente de la Comisión de Fiscalización, Fernando Villavicencio, explicó que la información que se ha pedido abarca cuatro aristas que llevarán a establecer perjuicios en contra de los intereses del Ecuador.

La primera línea de investigación es identificar el origen de los préstamos. “Se ha pedido la trazabilidad del dinero”, dice Villavicencio. En este punto se busca establecer de dónde venía el dinero que las empresas prestaban al Ecuador con intereses, dentro del modelo de contratos de largo plazo. En el caso de los $ 2.500 millones que entregó Petrotailandia, en nueve desembolsos, la hipótesis es que no hubo ningún banco que facilitara el dinero, sino que el dinero que nos entregaban provenía de la venta del propio crudo ecuatoriano.

Explica que los negocios con PTT se hicieron con una empresa privada creada en Singapur. Es incorrecto no conocer el origen de los dineros, pues incluso las normas del GAFI exigen que haya claridad y transparencia en este tipo de operaciones.

Otro de los pedidos a Petroecuador ha sido que se establezca cómo ha funcionado la venta de crudo desde 2009 a empresas que no son las suscriptoras de los contratos. Esto se puede conocer con la entrega de los bill of lading (endoso de los conocimientos de embarque). Por citar un caso, aunque los contratos eran firmados con una empresa como Petrochina Beijing, se endosaban los cargamentos a Petrochina Américas o Petrochina Hong Kong, que no tenían que ver con la primera. Y quien firmaba por esos cargamentos era el Banco Paribas. En esta estructura también intervenían intermediarios, como Taurus o Gunvor, cuyo estudio jurídico es Bustamante y Bustamante.

Petroecuador también busca cruzar información con empresas públicas de la región. Por ello, envió otras comunicaciones a los principales personeros de ENAP de Chile y de Petroperú. En ambos casos, pide los bill of lading respecto al volumen de petróleo a favor de las empresas Petrochina Internacional, Unipec, PTT y todas sus filiales como consignatarios “a través de intermediarios como Gunvor, Taurus Petroleum y Corpetroleum”. De acuerdo con Villavicencio, con esta información se podrán establecer los niveles de ganancia que tuvieron las empresas chinas al revender el crudo ecuatoriano a empresas de la propia región.

También se ha pedido información sobre el dinero que llegó de Schlumberger en el contrato de Auca. Ese contrato siempre causó interrogantes, pues se usó una figura que no constaba en la normativa ecuatoriana: “Aprovechamiento de activos intangibles”. La empresa entregó $ 1.000 millones, que debían haberse utilizado en inversión en la propia Petroamazonas, pero que al final fue directamente a la caja fiscal para otros fines.

Sobre la investigación, Petroecuador informó que, si se llegasen a detectar irregularidades y aspectos externos que perjudiquen el cumplimiento de los objetivos empresariales, tomará las acciones pertinentes.

Por su parte, Villavicencio consideró extraño que Petroecuador no posea la información, y dijo que era su responsabilidad como empresa haberla pedido hace doce años. En todo caso, explicó que tras obtener la información se emitirá un informe desde la Comisión, y de hallarse los indicios correspondientes, se impulsará una acción penal. (I)