La empresa Occidental Petroleum habría resuelto impugnar un laudo a favor de Andes Petroleum y a la par denunciar un supuesto conflicto de interés entre uno de los árbitros y un abogado de Andes, al conocerse la coincidencia de ambos en un arbitraje administrado ante una corte internacional.

Occidental Petroleum reveló esta situación el viernes 21 de mayo ante un tribunal de distrito de Nueva York encargado del procedimiento de ejecución del laudo emitido bajo administración de American Arbitration Association (AAA). Ese laudo favorece a Andes Petroleum con una participación del 40% en el monto neto recibido del acuerdo devenido del laudo emitido en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (Ciadi) contra Ecuador, que en 2016 pagó $ 980 millones a Occidental por rescindir el contrato de explotación petrolera.

Así, Andes Petroleum reclama $ 391 millones a Occidental en cumplimiento del laudo concedido ante el tribunal AAA conformado por los árbitros James Hosking, Robert Smit y Richard Ziegler en 2020. Occidental denuncia el supuesto conflicto de intereses entre Laurence Shore, abogado de Andes, y Smit, ya que que ambos fueron coárbitros en un panel de la corte de arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional.

Ecuador declaró la caducidad, en 2006, del contrato de operación de Occidental, tras la venta que hiciera esa empresa de parte del proyecto a Andes Petroleum. Las operaciones en este bloque las heredó la compañía pública ecuatoriana Petroamazonas. De acuerdo con el exministro de Energía y Minas Iván Rodríguez, a quien le correspondió declarar la caducidad, lo que de momento sucede entre Occidental y Andes Petroleum “ratifica que nosotros tuvimos la razón al dar la caducidad a Oxy, pues ellos habían hecho una transferencia económica a Andes y la Ley de Hidrocarburos establece que no podía hacer transferencia económica sin el conocimiento y aprobación del Estado”.

Recordó que en ese momento los árbitros aceptaron que Ecuador tenía la razón, pero consideraron que la sanción era desmesurada.