La falta de decisión oportuna sobre cómo viabilizar la importación de gas natural y la demora en concesionar el Campo Amistad, por parte de las actuales autoridades energéticas, pasan factura al país que no ha logrado beneficiarse de la generación de electricidad vía gas natural, pese a tener una planta como Termogás Machala, que podría producir 230 MW. Una de las causas para los apagones que vive el país es la falta de generación térmica.

Aunque a finales del 2021 ya había permisos para importar gas natural, y aunque la necesidad de concesionar Campo Amistad (para producción de gas natural nacional) se venía advirtiendo desde el 2018, ninguna de las dos opciones se concretó. Durante varios meses, las autoridades del Ministerio de Energía y de Celec insistieron en la opción de traer gas importado para enviarlo a la Termogás a través del gasoducto de Campo Amistad. Esto a pesar de que existían informes de Petroecuador que decían que no era técnicamente viable. Incluso se contrató un perito para que avale dicha opción. Al final, esta semana, el gerente de Celec, Gonzalo Uquillas, confirmó que el informe del perito se había retrasado y por tanto desistían de la opción de Campo Amistad.

Ahora la importación de gas a través de isotanques (tanques contenerizados que llevan en su interior gas natural licuado), que pueden llegar por vía tierra o barco, es la opción que se ha anunciado recién esta semana, para apalancar la generación de Termogás Machala para este estiaje. Entre tanto, luego de muchos diferimientos, ya está en marcha la concesión de Campo Amistad y el contrato se firmaría recién en diciembre de este año.

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Ambos procesos llegan de manera tardía. Si hubiese existido una decisión anticipada de importación y de la concesión, posiblemente el bache de mes y medio de apagones por el que ya atraviesa el país hubiese sido menos agresivo.

De acuerdo con Alberto Acosta Burneo, editor de Análisis Semanal, el tema del gas para generación eléctrica desnuda la falta de gestión del Gobierno, tal como ocurre con las otras opciones que no se adoptaron. “Ha sido una irresponsabilidad no haber encontrado una opción viable y técnica para traer el gas de manera ágil”, asegura.

Para Acosta Burneo, tanto el gas importado como la producción nacional se deben concretar de manera urgente, incluso si no llegaran para este estiaje. Esto, porque los apagones han venido para quedarse, ya que no es un problema temporal sino un problema de baja oferta de generación frente a un importante aumento de la demanda. “Lo cierto es que llegaron los apagones y tenemos una planta que podría generar 230 MW y no lo está haciendo”. Asegura Acosta Burneo que esta planta apenas está produciendo el 20 % de su capacidad.

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Además considera que la concesión del Campo Amistad que sirve para mejorar la producción de gas natural nacional debió hacerse hace muchos años.

Para Acosta, la opción de importación, según han anunciado las autoridades, sería más inmediata; mientras que la de Campo Amistad no sería de corto plazo, sino que requeriría de un buen tiempo para ver sus frutos. Lamenta que se haya estado esperando tanto tiempo el informe del perito para el tema de la utilización de la infraestructura de Campo Amistad, y que en definitiva este no aparezca. Pero además insiste en que tanto la producción nacional como la importación son necesarias, ya que el mercado energético debe migrar a la generación a través de gas y dejar de lado el diésel que es mucho más caro.

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Entre tanto, Jorge Luis Hidalgo, experto en temas energéticos y gerente de Green Power, empresa que participa en el concurso para adjudicarse el contrato para mantenimiento y perforación de pozos en Campo Amistad, explica que Campo Amistad podría producir 30 millones de pies cúbicos más de gas (llegando a 50 millones) en tres meses a partir de la concesión. Esto se conseguiría trabajando de manera importante en el workover de los pozos ya existentes. Además coincide que para el próximo estiaje es muy importante que se haya concretado la concesión.

Hidalgo asevera que no está en contra de la importación de gas, pero sí se oponían a que se utilizara la infraestructura de Campo Amistad, que no era viable técnicamente y en la que lamentablemente estaban empeñadas las autoridades de Energía, para lo cual incluso contrataron a un perito. En este sentido, Hidalgo conmina a las autoridades que aunque ya no sirva para este estiaje, sí se presente el informe del perito para que quede claro si era o no factible. “Solamente decir que el informe está demorado no es una respuesta técnica”, opina.

Entre tanto, Nelson Jaramillo Pita, representante de Sycar (importadora de gas) que cuenta con permisos de importación y que trajo algunos isotanques en el pasado, señala en redes sociales que en este proceso ha habido oposición a que entre gas natural a Termogás. “Los que se opusieron a la importación de gas natural, a la concesión de Termogás Machala, al uso de la infraestructura de Campo Amistad para aumentar la oferta de gas, al ciclo combinado de 400 MW son en parte culpables de la situación que vive el país, esto se veía venir desde 2019″, dice.

Sobre este tema, Hidalgo responde también por vía virtual pidiendo al representante de Sycar que se presente el informe del perito que indique que era viable usar la infraestructura de Campo Amistad. Además, comenta que la importación es posible y considera que si no se ha concretado de manera importante es posiblemente por el tema del precio al que ha llegado.

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Al ser consultado por este Diario sobre la posibilidad de importación de gas, Jaramillo Pita explica que los isotanques son contenedores criogénicos que transportan GNL en estado líquido (gas natural licuado). Esto es gas natural que pasó por un proceso de purificación para convertirlo en líquido reduciendo su volumen. Para poder usar el GNL, se debe construir facilidades de almacenamiento y regasificación que vuelvan el mismo gas a su condición natural. También comenta que una solución a corto plazo se podría poner a operar en dos meses, pero una solución definitiva tomaría entre seis y ocho meses. Para Jaramillo Pita, es importante entender que “el problema de hoy será permanente si no se toman acciones urgentes”, recalca. (I)