Byron Viteri (59 años) acaba de comprar su segundo auto chino. Asegura que el factor principal por el cual optó por un auto de este tipo fue el precio: “Te ahorras el 30 % del valor, comparando con otros autos de las mismas características”. Cuenta que hace tres años se compró un auto sedán chino que le salió muy bueno y con un precio de $ 14.900, cuando un similar de otra marca le hubiese costado $ 18.000.

Ahora acaba de adquirir un SUV con su fondo de cesantía que tenía acumulado, pues quería tener un auto “más altito” para poder viajar. Así adquirió un SUV chino que le costó $ 17.900, pero un auto de similares características le hubiese costado $ 25.000. “Son $ 7.000 menos”.

Explica que le gusta el diseño, considera que es de buena calidad y que tiene una tecnología de punta. Asegura que el servicio de mantenimiento es más barato. Adicionalmente, considera que hay confianza de dejarlo en la calle, pues no se ha escuchado de apetito de los delincuentes por este tipo de carros. Como Byron muchos otros consumidores ecuatorianos muestran su mayor predilección por los autos chinos.

Las últimas cifras publicadas por los gremios del sector automotor lo ratifican. De acuerdo con los datos de la Cámara de la Industria Automotriz del Ecuador (Cinae), la venta de vehículos chinos ha crecido exponencialmente el 2022 con respecto al 2018. Mientras en el primer trimestre del 2018 se vendieron 3.221 unidades, lo que representaba en ese momento un porcentaje del mercado del 9,9 %; para el 2022, en número llegó a 11.490 unidades vendidas en el mismo periodo, mientras que en porcentaje del mercado llegó al 38,5 %.

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La escalada del 2021 -año en el que se vendieron 7.360 autos chinos- al 2022 -en el que la colocación llegó a 11.490 unidades- es de más del 50 %.

De acuerdo con David Molina, director ejecutivo de Cinae, existen dos factores clave que han logrado la penetración importante de los autos chinos en el mercado ecuatoriano. El primero es el precio y el segundo que los ecuatorianos lograron romper la barrera del miedo sobre la calidad de los autos chinos.

Explica que en cuento al precio, el tema es complejo para la competencia, pues la mayoría de ensambladoras chinas son estatales y ocultan una serie de subsidios que les permiten tener esos precios bajos. El otro tema es que se ha superado la barrera del temor por la calidad china. Indica que tuvo mucho que ver en este cambio el buen manejo de marca que dio la empresa ensambladora Ciauto (que ensambla autos chinos en Ecuador), especialmente la marca Great Wall. La comercialización a nivel nacional se la hizo con buenas estrategias y garantías, lo que generó más confianza. Ese fue un primer paso y luego las otras marcas chinas se beneficiaron también de esta apertura.

Molina insiste una vez más en que frente a estas circunstancias, el Gobierno debe pensar dos veces antes de impulsar un acuerdo comercial con China cuando no hay igualdad de condiciones para competir.

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De acuerdo con el ranking que maneja Cinae, entre los 20 modelos más vendidos en el país, ocho provienen de China, aunque dos de ellos: Captiva y Soluto, son marcas asociadas a otros países. En todo caso, siete de los ocho modelos chinos más vendidos son jeep y solo uno, auto.

En dicho ranking (de enero a marzo del 2022), en primer lugar de las preferencias está el Beat Premier un automóvil Chevrolet hecho en Colombia. En segundo lugar está el Jeep Captiva LTZ (Chevrolet), pero que es un jeep hecho en China. El tercer lugar lo ocupa el Beat IS AC 1.2 que también es colombiano. Le siguen en el cuarto y quinto puestos el SWM G01 y el Glory, también jeep. En octavo, noveno y décimo puestos están Tiggo 2 AC, Soluto (auto de la marca Kía hecho en China) y X70 II AC. En los puestos 16 y 20 están el Captiva Premier Turbo, y el Tiggo 2 Pro. (I)