La reelección y los camisetazos marcan el escenario electoral

5 de Enero, 2014
5 Ene 2014

Saltaron de la derecha a la izquierda. Se proclamaron liberales y, después, conservadores. Se aliaron a un discurso y, luego, cambiaron de postura. Algunos formaron movimientos propios o se aliaron, según la circunstancia, con otras agrupaciones y la mayoría fue parte, en algún momento, de lo que en política se denomina ‘partidocracia’ y que el presidente Rafael Correa constantemente descalifica. Hoy se visten de verde fosforescente o de un nuevo color para integrar –como militantes activos, invitados o producto de una alianza local– las listas de las elecciones del 23 de febrero próximo, de la mano de agrupaciones diferentes a las que empezaron.

De los 221 alcaldes que hay en el país, al menos 158 (71%) buscarán la reelección en estos comicios, cuya campaña oficial se inicia este martes, sin que –hasta ayer– el Consejo Nacional Electoral (CNE) haya presentado oficialmente la nómina definitiva de los candidatos.

De quienes optarán por la reelección, el 41% lo hará por partidos distintos e incluso contrarios a los que llegaron en la última elección seccional del 2009. La mayor parte, un total de 32, se cambiaron a las filas de Alianza PAIS (AP), mientras que 9 se fueron a Avanza, 5 a CREO, 3 a SUMA, 6 a movimientos locales, 4 al partido Socialista, uno a Pachakutik (PK) y cuatro a alianzas entre partidos y movimientos cantonales.

Esto según un análisis comparativo hecho por este Diario entre los resultados de las elecciones seccionales del 2004 y 2009 con los cuadros presentados para estos comicios por los partidos y movimientos políticos. Además de información obtenida en los diferentes despachos municipales y con las propias agrupaciones políticas.

La cifra sería incluso mayor si se consideran los sufragios anteriores y los exalcaldes que hoy vuelven a ser candidatos con otras fuerzas políticas, como el caso de Oswaldo Estrada Avilés, quien ya fue alcalde de Guano, Chimborazo, entre el 2000 y el 2008 con la alianza PSC/PSP, y hoy aspira al cargo por AP; o Jorge Zambrano, alcalde de Manta, en Manabí, entre 1996 y 2009 por el PSC, y que ahora terciará por SUMA.

Los denominados camisetazos han sido más evidentes en este proceso en las provincias de la Costa y el Oriente.

En la provincia amazónica de Orellana, una de las que concentra la mayor producción petrolera del país y está dividida aún por la explotación del Yasuní, los cuatro alcaldes en funciones buscarán reelegirse con AP, en alianza con el Movimiento del Pueblo.

Tienen entre 4 y 13 años en el poder y todos han militado en fuerzas distintas en cada elección. En Aguarico, Franklin Cox San Miguel llegó a la Alcaldía en el 2000 con la ID; en el 2004 con la alianza PRE/ID/Alianza Amazónica; y, en el 2009, con la ID-MPIOP. En Francisco de Orellana, la alcaldesa, Anita Rivas, llegó primero por la alianza PK-DP-PSC y se reeligió luego por PK; en Loreto, René Grefa, ganó en el 2009 por la alianza PSP y Socialista; y, en Joya de los Sachas, Telmo Ureña, con PK.

En Napo, la fuerza local estaba en manos del PSP, con la Prefectura y tres de las cinco alcaldías. Pero ahora, el prefecto Sergio Chacón y el alcalde de El Chaco, Javier Chávez, irán a la reelección con AP.

Algo similar ocurre en Sucumbíos, donde el oficialismo se unió al movimiento Mushuk Inti (61), que antes fue aliado de Sociedad Patriótica, para presentar las candidaturas locales. El prefecto Orlando Grefa, quien es coordinador provincial de Mushuk Inti y llegó al cargo en alianza con PSP, no irá a la reelección, pero pasó a colaborar con AP en la campaña.

Gilmar Gutiérrez, presidente nacional de PSP, reconoce que contando a Jimmy Jairala, prefecto del Guayas, los tres prefectos que llegaron en el 2009 con su partido –solos o en alianza– se fueron al oficialismo.

Lourdes Tibán, asambleísta y parte de la dirigencia de PK, dice que en las provincias los partidos políticos de todas las tendencias han tenido resquebrajamientos, incluso AP, cuyos militantes que no fueron considerados o experimentaron pugnas internas buscaron otros espacios (ver notas vinculadas). Cree que los alcaldes buscan mantener el poder o piensan que al estar en la línea del gobierno van a tener más opciones de recursos, aunque –dice ella– no ocurre así.

De hecho, algunas de las autoridades locales consideran que, aliándose con el gobierno, tendrán más obras y fondos para atender a su cantón. Pero Simón Pachano, analista político de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, considera que eso más bien implicará una dependencia del gobierno, lo que se traduce en “un retroceso en la democracia”, en la medida en que limita el pluralismo y la competencia política. “Hay una concentración de poder muy grande, no solamente en las funciones del Estado sino que ahora va a empezar a controlar directamente los gobiernos locales”, señala.

El analista considera que el hecho de que Correa haya pedido licencia (el 7 y 8 de enero) para apoyar a sus candidatos evidencia la intención de acaparar más poder en los gobiernos seccionales que le han sido esquivos, como Guayaquil, Machala y Portoviejo, en la región Costa, que están en manos del PSC y de Sociedad Patriótica.

En Guayaquil, el alcalde Jaime Nebot (PSC-Madera de Guerrero), con 13 años en el poder, optará por la reelección y AP busca llegar con la exgobernadora Viviana Bonilla. En Machala, Carlos Falquez, tras ocho años en la alcaldía, fue descalificado por el CNE para una reelección y puso a su hijo en reemplazo, mientras AP terciará con Carlos Zambrano. En Portoviejo, donde el alcalde Humberto Guillem no irá a la reelección, AP postuló a Félix Alcívar.

AP dio un primer paso por captar el poder local en esas provincias con las prefecturas. En Guayas, Jimmy Jairala; en El Oro, Montgómery Sánchez; y en Manabí, Mariano Zambrano, que en sus inicios llegaron por PSP, PRE y PSC se aliaron al oficialismo para esta elección, con movimientos nuevos creados por ellos (Centro Democrático, MAR y Unidad Primero).

Esa situación se repite en Santa Elena, donde el prefecto Patricio Cisneros (ex-PRE) terciará con AP y su movimiento Creyendo en Nuestra Gente.

De los 23 prefectos del país, 19 buscarán la reelección y de estos 14 se postularán con AP, aunque en el 2009 ganó ocho prefecturas.

En Los Ríos, donde los nombres o fotos de los candidatos ya aparecen en vallas publicitarias, al pie de obras realizadas o en centrales políticas, la captación del poder local se dio desde el 2009, con alcaldes que habían llegado con el PRE, PSC y PRIAN y pasaron a AP, y con el prefecto Marcos Troya, quien fue alcalde de Valencia en tres periodos consecutivos (1996-2009) por el PRE y la última elección la ganó con AP. Hoy es director provincial del movimiento e irá a la reelección.

Patricia de la Torre, investigadora de la Universidad Católica del Ecuador en Sociología y Ciencia Política, dice que se vislumbra la vigencia de un movimiento único en el país y que eso evidencia que las ideologías partidarias no han sido sólidas sino populistas a nivel local. “Las ideologías no son importantes en el pensamiento común y corriente de los ciudadanos en el Ecuador. La prioridad es ver el comportamiento en función de las obras y del beneficio que han recibido de una política”, dice.

77 alcaldías
Tiene al momento AP en el país: 63 ganadas solos en el 2009, 11 en alianza y 3 por asunción de cargos que fueron revocados.

41 municipios
Están en manos de movimientos locales, otros 28 en manos de Sociedad Patriótica y 26 de Pachakutik.

8 prefectos
Se fueron a AP por la reelección (Bolívar, Cotopaxi, El Oro, Guayas, Manabí, Napo, Santa Elena y Tungurahua).

La reelección y los camisetazos marcan el escenario electoral
Informes
2014-02-10T22:27:48-05:00
De los 221 alcaldes del país, al menos 158 irán a la reelección y de esos, 83 (11 en alianza) se postularán en la lista 35, que en las últimas elecciones ganó 74 alcaldías (63 solo y 11 con aliados). En este proceso, 64 alcaldes terciarán en partidos diferentes a los que llegaron en el pasado. La oferta de obras, mantener el poder local o pugnas internas motivaron el cambio.
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