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¿Puede la tecnología ayudarnos a comer mejor?

Nuevas empresas digitales de salud ofrece a los consumidores una forma inusual de transformar la manera en que comen con la promesa de mejorar su salud.

Las aplicaciones móviles de salud (apps) son programas informáticos diseñados para ofrecer servicios en todo tipo de dispositivos móviles. Foto: Shutterstock

Una nueva generación de empresas digitales de salud ofrece a los consumidores una forma inusual de transformar la manera en que comen, con la promesa de mejorar la salud metabólica, aumentar los niveles de energía y conseguir una ruta personalizada para mejorar la salud. Su propuesta: identificar los alimentos que son mejores para ti mediante el análisis de cómo estos afectan tus niveles de azúcar en sangre.

Las empresas, entre las que se encuentran Levels, Nutrisense y January, ofrecen a sus clientes monitores continuos de glucosa, dispositivos elegantes y portátiles que se colocan en el brazo y miden los niveles de glucosa del cuerpo las 24 horas del día, sin necesidad de pinchazos en la piel. Los dispositivos transmiten esos datos a tu teléfono inteligente, lo que te permite ver en tiempo real cómo influye la dieta, el sueño, el ejercicio y los niveles de estrés en tus niveles de glucosa.

Los dispositivos pueden mostrarles a los usuarios en tiempo real cuáles son los alimentos y refrigerios favoritos de cada uno que pueden hacer que sus niveles de azúcar en sangre se disparen y se desplomen, lo que los hace sentir cansados y lentos después de las comidas. Estos pueden revelar cómo la práctica habitual del ejercicio, o simplemente dar una breve caminata después de una comida abundante, ayuda a mejorar el control de la glucemia. En el caso de algunas personas, los dispositivos pueden dar señales de advertencia de que quizá presenten un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y otros tipos de enfermedades metabólicas.

Las aplicaciones han mejorado y, en algunos casos, se han convertido en aliados de la buena salud. Foto: Shutterstock

Los monitores continuos de glucosa se desarrollaron hace décadas para ayudar a las personas con diabetes a controlar la glucemia. En el caso de las personas con diabetes tipo 1, estos dispositivos, que requieren receta médica, se consideran el estándar de atención, ya que los liberan de la carga de tener que pincharse los dedos varias veces al día para verificar su nivel de azúcar en sangre, pero ahora las empresas de salud digital están utilizando los dispositivos para comercializar programas que aprovechan la creciente demanda de nutrición personalizada, una industria multimillonaria.

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”Hemos tenido dispositivos que registran muchas otras cosas como el sueño, el estrés y la aptitud física”, señaló Casey Means, cirujana y cofundadora de Levels, donde es directora médica. “Pero un monitor continuo de glucosa mide un biomarcador interno como un laboratorio diminuto en nuestros brazos. Es la primera vez que se utiliza para una población en general con la finalidad específica de tomar decisiones relacionadas con el estilo de vida”.

Aunque la mayoría de la gente sabe que comer alimentos chatarra azucarados como galletas, pasteles y gaseosas puede causar estragos en sus niveles de azúcar en sangre, los estudios muestran que las personas pueden tener una amplia gama de respuestas a muchos alimentos. En un estudio interesante de 2015, investigadores de Israel estudiaron a 800 adultos durante una semana, utilizando monitores continuos para registrar sus niveles de glucosa. Descubrieron que, aun cuando las personas comían los mismos alimentos (como pan y mantequilla o chocolate), algunas presentaban picos importantes de azúcar en sangre, mientras que otras no. Los investigadores concluyeron que una serie de factores propios de cada persona, como el peso, la genética, el microbioma intestinal, el estilo de vida y la sensibilidad a la insulina, determinan la respuesta a distintos alimentos.

Actualmente los wearables permiten un montón de funciones para ejercitarse y seguir el rendimiento. Foto: Shutterstock

En general, las autoridades sanitarias consideran que un nivel saludable de azúcar en sangre en ayunas (medido tras un ayuno nocturno) es inferior a 100 miligramos por decilitro. Es normal que el azúcar en la sangre aumente después de las comidas, pero en un estudio de 2018, los investigadores de la Universidad de Stanford descubrieron que cuando les pidieron a 57 adultos que usaran monitores continuos de glucosa durante dos semanas, muchas personas consideradas “sanas” según los estándares normales notaron frecuentemente cómo su azúcar en sangre se disparaba a niveles que indicaban diabetes, una señal de que podrían estar en camino de desarrollar diabetes tipo 2.

Otras investigaciones indican que estas grandes variaciones de azúcar en sangre están relacionadas con enfermedades cardiacas e inflamación crónica, que se considera cada vez más la base de una amplia gama de padecimientos relacionados con la edad, desde las enfermedades cardiacas, la diabetes y el cáncer hasta la artritis, depresión y demencia.Los programas, que el seguro no cubre, no son baratos. El precio inicial de Levels es de $395, que incluye una consulta de telemedicina y dos monitores de glucosa Abbott FreeStyle Libre programados para funcionar durante catorce días cada uno. Nutrisense ofrece una variedad de paquetes que van desde $ 175 por un programa de dos semanas hasta $ 160 al mes por un contrato de dieciocho meses. January cobra $ 288por su programa introductorio “Season of Me”, que incluye dos monitores de glucosa, un pulsómetro y acceso a la aplicación de la empresa durante tres meses.

Sin embargo, ¿valen la pena?

A fin de tener un panorama más amplio, el periodista de salud del New York Times Anahad O’Connor se inscribió para utilizar el programa Levels durante un mes. En su rutina diaria, Anahad intenta seguir una dieta bastante saludable y una rutina de ejercicio con muchos alimentos frescos y pocos alimentos chatarra o refrigerios azucarados, así que él no esperaba aprender mucho del programa, pero mantuvo la mente abierta.

Para empezar, llenó un breve cuestionario de salud en línea. A continuación, Levels le envió dos monitores de glucosa FreeStyle Libre, recetados por un médico afiliado a la empresa. Siguiendo las instrucciones, se coloco el dispositivo (un pequeño parche con un diminuto sensor del tamaño de un cabello humano) en la parte posterior del brazo. El sensor mide el “líquido intersticial” bajo la piel y lo utiliza para calcular los niveles de azúcar en sangre.

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Ejercitarse y alimentarse adecuadamente ayudan a mantener una salud óptima. Foto: Shutterstock

El monitor le ayudó a identificar alimentos que no tenía ni idea de que le subían el azúcar en sangre, como las barritas de proteínas y la pasta de garbanzos; sin embargo, mediante el método de ensayo y error, también le ayudó a encontrar alternativas. Un día comió una ensalada con salmón a la parrilla y se dio cuenta de que se elevó su glucemia. ¿La razón? Había bañado la ensalada con vinagre balsámico, que resulta que contiene mucha azúcar. Al día siguiente, repitió la comida, pero con vinagre de vino tinto, que no contiene azúcar. Con esto su medidor continuo de glucosa mostró que no había ningún pico de azúcar en sangre ni ninguna caída.

Means afirma que las personas suelen sorprenderse al saber la cantidad de azúcar que esconden los alimentos, sobre todo en salsas, condimentos y aderezos, pero no todo el mundo es igual y la gente aprende trucos, como combinar los carbohidratos con las proteínas o las grasas (por ejemplo, al añadir mantequilla de almendras a las hojuelas de avena o a una manzana) para atenuar la respuesta del azúcar en sangre a ciertos alimentos.

El monitor también reforzó la importancia del ejercicio. En los días que se sale a correr, o incluso a caminar durante quince minutos, la actividad física ayuda a mantener el nivel de glucemia en un rango estable después de las comidas.

Actualizaciones de relojes

Samsung Electronics anunció que la aplicación Samsung Health Monitor, que ayuda a monitorear la salud de los usuarios, pronto estará disponible en 31 nuevos países. De esta forma, los usuarios de Galaxy Watch3 y Galaxy Watch Active2 podrán utilizar herramientas de control de presión arterial y de electrocardiograma a través de la aplicación Samsung Health Monitor. Esta aplicación recibió una CE-Marking (una señal administrativa que destaca que un producto cumple con los requisitos de seguridad, salud y medio ambiente de la Unión Europea) en diciembre de 2020, lo que permitirá que el servicio se expanda a 28 países europeos.

La presión arterial alta está comúnmente relacionada con enfermedades cerebrales, renales y cardíacas, y si no se trata, puede provocar desde derrames cerebrales hasta enfermedades coronarias. Los relojes inteligentes Galaxy pueden medir la presión arterial a través del análisis de la onda del pulso, que se rastrea con los sensores de monitoreo de frecuencia cardíaca. Luego, el programa analiza la relación entre el valor de calibración y el cambio de presión arterial para determinar la presión arterial.

Por otro lado, se estima que alrededor de 33,5 millones de personas en todo el mundo se ven afectadas por la fibrilación auricular (FA), una forma común de ritmo cardíaco anormal. La FA es a menudo la causa de complicaciones cardíacas, como coágulos de sangre, insuficiencia y accidente cerebrovascular.

La función de electrocardiograma analiza la actividad eléctrica del corazón a través de un sensor en el Galaxy Watch3 o Galaxy Watch Active2. Los usuarios deben abrir la aplicación Samsung Health Monitor, apoyar el antebrazo sobre una superficie plana y colocar suavemente la yema del dedo de la mano opuesta en el botón superior del reloj inteligente durante 30 segundos. A continuación, la aplicación medirá su frecuencia cardíaca y su ritmo, que se clasificará como ritmo sinusal (un latido cardíaco normal y regular) o AFib (cuando el corazón late de forma irregular).

Apple no se queda atrás. Su wearable (reloj de pulsera serie 6) incorpora un sistema de medición de oxígeno en la sangre, similar a los oxímetros de pulso. Este sistema permite, a partir de la conversión de la luz que rebota de los vasos sanguíneos, determinar el nivel de saturación de oxígeno del usuario. Es decir, ayuda a entender si el cuerpo absorbe oxígeno correctamente y cómo lo distribuye. También cuenta con un electrocardiograma (desde la serie 4).

Fitbit también ha estado trabajando para mantener el ritmo, y finalmente recibió las autorizaciones reglamentarias para su aplicación de electrocardiograma; otro es Withings (Francia) que presentó por primera vez su ScanWatch habilitado para electrocardiograma, pero aún está a la espera de la autorización FDA.

En cuanto a la monitorización de la presión arterial, hace algunos años Omron Healthcare viene ofreciendo un reloj inteligente con un brazalete de presión arterial.

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