Una reflexión de Albert Einstein sobre el valor humano, expresada en medio de sus preocupaciones por el rumbo moral de la sociedad tras la Primera Guerra Mundial, ha retomado vigencia. El físico alemán sostuvo que “el valor de un hombre debería verse en lo que da y no en lo que es capaz de recibir”, una frase con la que buscaba destacar la importancia de la generosidad y el servicio por encima del beneficio personal.


