La memoria es fundamental para el desarrollo cotidiano de nuestras vidas. Nos permite retener información importante, aprender de nuestras experiencias y mantener una conexión con nuestro pasado.

Sin embargo, existen malos hábitos que pueden deteriorar nuestra memoria sin siquiera ser conscientes de ello, como señala el neurociéntífico Charan Ranganath, en su libro “Por qué recordamos: cómo liberar el poder de la memoria para retener lo que importa”, como reseña La Tercera.

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Los cuatro hábitos que deterioran la memoria

  1. Pensar que se puede recordar todo: Aunque es cierto que podemos recordar ciertos datos con precisión, debemos reconocer que siempre existe la posibilidad de cometer errores en la retención de información.
  2. Hacer muchas tareas a la vez: Realizar múltiples tareas simultáneamente y dividir nuestra atención entre diferentes actividades empeora la memoria y afecta la función del córtex prefrontal.
  3. Rutinas monótonas: Ranganath señala que las rutinas monótonas dificultan la formación de recuerdos duraderos, según La Tercera.
  4. Malos hábitos de sueño: tanto la cantidad como la calidad del sueño son importantes para mantener un buen funcionamiento cognitivo. Ranganath advierte que la falta de sueño afecta negativamente el córtex prefrontal y provoca recuerdos fragmentados.

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Cómo evitar estos hábitos y mejorar la memoria

La memoria es un elemento frágil y delicado, pero existen buenos hábitos que mejoran su rendimiento. Tener una dieta saludable y tratar los problemas de salud crónicos como la presión arterial alta, la diabetes y la depresión también ayudan a preservar la memoria.

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La memoria es un elemento frágil y delicado, pero existen buenos hábitos que mejoran su rendimiento. Foto: AaronAmat

Clínica Mayo también resalta la necesidad de estimular la mente con ejercicios mentales como resolver crucigramas, leer libros o aprender nuevas habilidades.

Mantenerse activos físicamente ayuda no solo a aumentar el flujo sanguíneo al cerebro, sino que ayuda a variar la rutina para que este tenga nuevas cosas que recordar.

Otros buenos hábitos que recomienda el neurociéntífico es dormir apropiadamente y evitar el uso de aparatos electrónicos o el consumo de cafeína, alcohol y comida en exceso antes de dormir.

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