Incluso si no participas activamente de la quema de monigotes y la pirotecnia en los últimos días de diciembre, puedes escuchar y sentir los efectos de quienes los compran y encienden en tu lugar de trabajo o en tu vecindario.
Uno de los efectos de esta expresión es la contaminación ambiental con toneladas de plomo, cromo, mercurio, aluminio, fósforo blanco y rojo, nitrosaminas, azufre, dióxido de carbono, monóxido de carbono y otras sustancias potencialmente cancerígenas, dice el doctor Francisco Plaza Bohórquez, oncólogo y expresidente del Consejo Médico Andino.
“Esto producirá daños irreparables a la naturaleza, matando animales, aves y mascotas; liberará gases de efecto invernadero que dañan la atmósfera y envenenan el aire con material particulado menor de 5 micrones, así como gases tóxicos que demoran entre dos y tres días en disiparse”, detalla Plaza.
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“Los metales pesados y cancerígenos generados en la quema tardan años en ser reciclados por la naturaleza (...), por lo que estamos condenados a respirar este aire tóxico y a ingerir nuestros alimentos con grandes cantidades de cromo, plomo y otros elementos”.
Consecuencias a corto plazo de la quema de monigotes: mantenga la distancia
La quema también resulta en emergencias médicas, como enumera el médico: quemaduras de primer, segundo y tercer grado, mutilaciones, trauma acústico y ocular e incendios. “Congestionan las salas de urgencia de clínicas y hospitales, con fatales consecuencias que lamentar en muchos casos”.
El capitán Hans Huerta, del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, empieza exhortando a no exponer a los niños, que son los más vulnerables. Mucho menos entregarles un artefacto explosivo, sea de confección industrial o artesanal. “Un menor de edad no tiene el sentido ni la conciencia de seguridad de un adulto”.
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Si está cerca de un monigote al momento de la quema, es prudencial mantener unos 30 metros de distancia para evitar los efectos de cualquier explosión o la radiación del fuego. “Hay que recordar que muchas personas que están quemando no están en sus cinco sentidos por el consumo de alcohol. Incluso los adultos pierden el sentido de seguridad”, añade.
Lo mejor es que los niños y las personas sensibles al ruido se queden en casa, aislados del ruido, para evitar que los altos decibeles de las explosiones les afecten. En el caso de las personas que están en el espectro autista, hable con ellas un día antes de lo que va a suceder. “Anticípeles que mañana, por el transcurso de una hora, habrá explosiones sin parar. Debemos recordar que ellos perciben el mundo de una manera distinta que nosotros”.
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También hay que separar a las mascotas, que pueden huir de casa por el miedo. “Una mascota desorientada, muy domesticada, que pasa más de 24 horas fuera de su domicilio sin alimentación o hidratación puede morir”.
Aconseja entrenar a la mascota en el uso de una frazada o bufanda de seguridad, para que se sienta protegida cuando la envuelvan en ella. “Pero es un adiestramiento, no es algo que se puede aplicar a última hora”.
A salvo del humo durante la quema de años viejos
Todo efecto de combustión libera humo y gases calientes extremadamente tóxicos para la salud y el medioambiente, corrobora Huerta. “Aléjese lo más posible del humo, no se coloque en contra del viento, porque si no, va a respirar todo eso”.
Ciertos artefactos que parecen encantadores e inofensivos, como los globos de deseo, presentan riesgos extras: “Lamentablemente, no tendremos control de dónde van a descender”. Pueden ir a parar a una zona habitada o a un área verde.
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El bombero cita puntos vulnerables en Guayaquil, como el cerro Colorado o el cerro Azul. Recuerda un incendio forestal en 2022, en el que un artefacto diseñado para explotar en el aire no lo hizo, sino que descendió y prendió fuego a un cerro; las llamas se acercaron a una urbanización de la vía a la costa.
¿En qué áreas está prohibido hacer pirotecnia?
Por ordenanza municipal, está prohibido quemar monigotes y pirotecnia en áreas regeneradas, enumera Huerta. “Es sancionado por la ley”. También hay que diferenciar las vías en las que se puede combustionar. Tenemos:
- Calles pavimentadas de color gris. “Esas pueden aguantar la temperatura (de la quema)”.
- Calles pavimentadas de color gris oscuro o negro. “Esta es una mezcla de brea. En el momento en que se hace una combustión ahí, usted está dañando el pavimento. Van a quedar cráteres. Como a continuación viene la temporada de lluvia, va a ser un desastre”.
- Debajo del tendido eléctrico es uno de los peores sitios para quemar monigotes.
- Tampoco queme en solares grandes donde hay gran cantidad de maleza, se puede propagar el fuego.
- Y por último, evite la quema en pendientes. “Es decir, en aquellas ciudadelas o sectores de la ciudad que están en loma. Si el área no es recta y estable, el monigote puede rodar, así como partes en combustión o artefactos explosivos, y pueden llegar a encender algún vehículo”.
Principales lesiones por las explosiones de fin de año
Los niños, reitera Huerta, son los más afectados por quemaduras que llegan a amputaciones en las extremidades superiores. “Si acercan demasiado la cara (al origen del fuego), puede haber pérdida de los órganos del rostro. Hay que evitar esta situación; como decimos en nuestra campaña: apaguen las fiestas. Por más que un artefacto explosivo venga con dibujitos, si es artesanal o es industrial, no es para niños; el contenido es el mismo”.
En caso de accidente durante el uso de explosivos:
- No intente curar las quemaduras con sus propios medios; busque un profesional.
- Llame al 911 (el único número recomendado por BCBG) y siga las indicaciones del médico hasta que llegue una ambulancia para llevarlo a una casa asistencial.
“Posterior a la pérdida de piel, que es nuestra barrera contra cualquier objeto extraño, viene un proceso infeccioso. Y si eso no es tratado correctamente, va a ser muy doloroso para la víctima”. (F)





























