La presencia de cianuro en el agua potable, aunque generalmente se mantiene en niveles bajos y regulados, puede representar un grave riesgo para la salud en casos de contaminación. De acuerdo con la Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades (ATSDR) del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, el cianuro es una de las sustancias químicas más tóxicas conocidas y puede provocar efectos severos incluso en pequeñas cantidades.
Según la ATSDR, el cianuro es un grupo químico compuesto por un átomo de carbono y uno de nitrógeno (CN), que puede encontrarse de forma natural o ser producido por actividades humanas. Entre sus formas más comunes están el cianuro de hidrógeno —un gas incoloro con olor amargo a almendras— y las sales de cianuro, como el cianuro de sodio y de potasio, ampliamente utilizadas en procesos industriales como la metalurgia, la minería y la producción de sustancias químicas.
La agencia explica que pequeñas cantidades de cianuro se encuentran de forma natural en ciertos alimentos y plantas, como almendras, mandioca y algunos tipos de frijoles. Sin embargo, las concentraciones más peligrosas en el agua suelen estar asociadas a descargas industriales, procesos mineros, vertederos o al manejo inadecuado de residuos. Parte del cianuro que ingresa al ambiente puede evaporarse o transformarse en compuestos menos tóxicos, aunque en concentraciones altas puede persistir y afectar fuentes hídricas.
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La ATSDR advierte que la exposición al cianuro puede ocurrir al beber agua contaminada, respirar aire con presencia de esta sustancia o ingerir alimentos que la contengan. En condiciones normales, la concentración de cianuro en el agua potable en países como Estados Unidos y Canadá oscila entre 0,001 y 0,011 partes por millón (ppm), niveles considerados bajos. No obstante, exposiciones agudas a concentraciones mayores representan un riesgo inmediato para la vida.
Entre las primeras señales de intoxicación por cianuro, la agencia identifica la respiración rápida y profunda, la sensación de falta de aire, mareos, dolor de cabeza, náuseas y vómitos. En casos más graves pueden presentarse convulsiones, pérdida del conocimiento, daño al cerebro y al corazón, e incluso la muerte si no se recibe atención médica inmediata.
De acuerdo con la ATSDR, el cianuro puede ingresar al organismo a través de los pulmones, el estómago o la piel —esta última vía principalmente en contextos laborales— y pasa rápidamente a la corriente sanguínea. Una parte se transforma en tiocianato, un compuesto menos tóxico que el cuerpo elimina por la orina, mientras que otra fracción se libera a través de la respiración.
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La agencia señala que existen exámenes médicos para medir niveles de cianuro y tiocianato en sangre y orina, aunque estos solo permiten detectar exposiciones recientes, debido a que el organismo elimina estas sustancias con rapidez. Un olor amargo, similar a almendras, en el aliento puede alertar a los profesionales de la salud, aunque no siempre está presente. Por ello, subraya que ante la sospecha de exposición, el tratamiento debe iniciarse de inmediato sin esperar resultados de laboratorio.
La ATSDR recomienda evitar el consumo de agua potencialmente contaminada y buscar atención médica urgente si aparecen síntomas compatibles con intoxicación. Asimismo, destaca la importancia del control ambiental y la vigilancia de actividades industriales para prevenir riesgos a la salud pública. (I)































